sábado, febrero 26, 2011

Añadir un libro a la biblioteca supone siempre un ritual..



Añadir un libro a la biblioteca supone siempre un ritual. ¿Dónde quedará ubicado? ¿Por qué ahí? ¿Lo encontraremos fácilmente? ¿Se cubrirá de polvo por intocado? ¿Acompañará bien a sus vecinos?

 Es todo un tema sobre el que muchos han opinado, siempre en función de su experiencia, la cual está determinada casi siempre por el espacio y el presupuesto del que disponemos para esos libros que nos acompañan. Miente, o no tiene idea del asunto, quien afirme que es tan sencillo como saber de qué se trata y colocarlo al lado de sus parientes temáticos o autorales. La discusión entre los poseedores de una cantidad respetable de libros es infinita a este respecto, pero aquel que realmente los valora y utiliza no pierde su ubicación precisa, por más extraviados o confundidos que parezcan entre los demás. Siempre en la cabeza tenemos una suerte de mapa que da con ellos, así se encuentren en el piso amontonados, debajo de la cama o de la mesa

martes, febrero 08, 2011

Se acabaron los "ratones" en Lectura...El cierre de la emblemática librería sugiere un diagnóstico

Ser librero en Venezuela se ha convertido en un negocio complicado. Así lo afirma Walter Rodríguez quien dirige la hoy cerrada librería Lectura, que desde hace 60 años estaba ubicada en el Centro Comercial Chacaito. El motivo del cierre toca las puertas de muchas librerías en el país. Primero, el aumento del costo del alquiler del local; y segundo, el vencimiento del contrato de la empresa que lo trajo a Venezuela para abrir la librería. 
Pero a estos motivos se le suman los costos de los libros, aunado a las dificultades que existen para importarlos y la desaparición de lo que él llama "ratones de librerías". 
"Hay muchas librerías que han cerrado y considero que muchas más van a cerrar este año por distintas causas. Ya no hay el gran público que compraba libros. Por razones de importación se están vendiendo mucho los títulos nacionales, que tocan el tema político y económico actual; que hablan de los temas del siglo pasado, y las novelas. Pero ya no están esas personas que se llevaban hasta cuatro libros. Ahora algunos importan a cambio libre y eso aumenta los costos. ¡Un sueldo no da para comprar cuatro libros! Por eso no existen los 'ratones de librerías'", afirma Rodríguez, quien está llevando, momentáneamente, a Lectura a la web, hasta que consiga otro local. 

Para Ignacio Alvarado, de Libroria, ubicada en Las Mercedes, el negocio de los libros no se ha hecho rentable para las librerías independientes. Solamente los grandes, como Tecniciencias y Nacho, han podido sobrellevar el tema de la importación, según Alvarado. 
"Importar libros se ha convertido en algo imposible. Yo no lo puedo hacer. En Venezuela, cualquier sector que dependa de la compra de dólares es complicado. Los trámites para la importación son demasiados. Tengo que hacer una compra mínima, asegurar que el libro no se puede producir en Venezuela. Hoy es más difícil ofrecer libros que en años anteriores. Es muy difícil, los libros no se hacen en Venezuela. Y traerlos en dólar negro es ilegal. Todo depende ahora de Cadivi", asegura Alvarado. 
Roger Michelena, gerente de la editorial Ficción Breve Libros, siente que el cierre de cualquier librería constituye un daño muy grande para la cultura. "En los últimos años han cerrado la Monte Ávila, la del Ateneo de Caracas, Macondo, Punto y Coma en La Florida... ", recuerda, al tiempo que valora a Lectura como una librería de punta, "es para que la Cámara del Libro tome cartas en el asunto", propone. 

El librero con 20 años de trayectoria afirma que no hay estadísticas con respecto al número de librerías especializadas que han pasado a papelerías por la falta de variedad de títulos y las restricciones para la importación (los llamados certificados de no producción y, en general, los trámites del Ministerio de Industrias Ligeras y Comercio, que pueden tardarse de seis a siete meses para la autorización de divisas para la importación de un libro). 
Al aumento de los alquileres de los locales comerciales se suma la caída de las ventas de libros que siendo optimista, Michelena calcula en 30%, falta de títulos y novedades (no sólo Best Sellers). 
Rodnei Casares, de Librería Alejandría, coloca la caída de las ventas en más de 30% en el período que va de 2005 a 2010. Al igual que su colega, el librero lamenta el cierre físico de Lectura, "porque es la librería con más historia, junto con otras como Suma". 
Para Casares la principal implicación de la desaparición de esta librería es la disminución de espacios para la concertación, la reunión y la discusión. 
Y público hay. Según Michelena, el venezolano lee, "no los títulos que quisiéramos los editores, pero lee. No han bajado los índices de lectura". Casares, por su parte, apunta que en los últimos años ha habido un "empujón" de la lectura. "Puedes ver a amas de casa comprando libros de política o Historia, la gente necesita más información". 
Casares opina que todavía quedan librerías importantes, "que hacemos esfuerzos por mantener las bibliotecas surtidas; aunque la gente cada vez más se va moviendo hacia las cadenas, donde consiguen desde un bolígrafo hasta un clip".


DUBRASKA FALCÓN/ ÁNGEL RICARDO GÓMEZ |  EL UNIVERSAL


95% de los libros del mundo no llegan al país


De los más de 70 mil libros que se editaron en España en el 2010 a Venezuela solamente llegaron dos mil. Así lo afirma el librero de Libroria, Ignacio Alvarado. Es decir, que menos del 5% de los textos llegaron al país. Por ejemplo, en Libroria ya no se encuentran editoriales como Anagrama, Alianza Editorial o Ciruela. Simplemente, dejaron de estar en las librerías. 

El gran problema: la importación a través de Cadivi. Muchas librerías han estado atadas de mano por esa razón. Y el gran afectado es el lector venezolano, quien ha dejado de tener en sus manos las joyas de la literatura moderna. 

"La biografía de Simón Bolívar, escrita por John Lynch, Libertador, que es la más importante que se ha escrito, al último país al que llegó fue a Venezuela. ¡Ya nadie trae libros! Solamente hay como ocho importadores. Yo le compro a algunos distribuidores, porque me es imposible importarlos. De hecho, 95% de los libros que se editan en el mundo no llegan a Venezuela. Al acabarse los dólares preferenciales se acaba todo. No cualquiera puede conseguir que Cadivi lo autorice a traer libros", dice Alvarado. 

Roger Michelena afirma con dolor que hacer una lista de los libros que nunca llegaron a Venezuela, o lo hicieron con retraso, es "para ponerse a llorar". Enuncia, por ejemplo, que la McGraw-Hill, editorial de libros técnicos por excelencia, se fue del país y ahora hay que importar sus títulos desde Colombia. El último libro de Harumi Murakami (1Q84) no se verá tan pronto como en España y otros países de habla hispana, "Tusquets -casa que edita la obra del japonés- no ha venido más a Venezuela", lamenta. 

"El Palestino de Antonio Salas, por ejemplo, se editó en Venezuela después de un año de su lanzamiento internacional... Y son varias las editoriales que ya no envían sus productos al país: Paidós, Salamadra...". 

"La lista sería interminable", apunta por su parte, Rodnei Cáceres de la Librería Alejandría. Cita como ejemplo, El hombre que amaba a los perros de Leonardo Padura Flores (Tusquets), que seguramente, llegará a destiempo a las bibliotecas venezolanas. "En 2010 recibimos libros de 2009", cuenta el librero. DF/ARG

Posted via email from libreros's posterous

lunes, febrero 07, 2011

Nos estamos quedando sin libros por el dólar...



Cerró la librería Lectura y, desgraciadamente, cerrarán otras Lecturas. Nos estamos quedando sin libros por el dólar, Cadivi, la falta de políticas estatales, los inevitables altos precios para un público en general de clase media, que de vaina llega a fin de mes: un joven profesor universitario gana por lo menos tres veces menos que un taxista y no hablemos de los estudiantes. Busque, por ejemplo, libros de filosofía. No encontrará nada prácticamente, ni nuevo ni viejo, acaso Savater... y Coelho para los menos exigentes. No hay que ser muy perspicaz para imaginar lo que esto significa para el desarrollo de la cultura y el conocimiento en el país.

Creo haber dicho que esta ciudad con sus librerías limitadas y ahora dinamitadas tiene, paradójicamente, grandes libreros. Walter es uno de ellos, además un gran tipo, culto y afable, con el cual uno podía conversar de todo. Éxito en tu nueva empresa, pana.


Roger Michelena
FBLibros
0424 1192089
@libreros

Posted via email from libreros's posterous

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails