
Esta maravillosa caricatura de Daryl Cagle retrata muy bien lo que está sucediendo en algunos lugares donde las librerías que tienen servicio de cafetería (cada vez son más) son usadas para todo menos para leer, o para buscar libros
Sé que todo esto representa un ataque frontal contra los libros hechos con papel, pero hay mucho dinero en juego: ¿Cuánto cuesta hacer una copia de un libro en papel? Bastante, me temo. ¿Y cuánto cuesta hacer una copia de un libro electrónico? Prácticamente nada.
Hay que ser idiota para no ver las ventajas de los eBooks para las editoriales. Si bien los precios de los libros electrónicos son un poco más bajos que en papel, la ganancia es enorme, y no se requiere más que un sistema de distribución en línea, algo que se monta en un par de semanas. Además, no hay necesidad de tener stock alguno, y el catálogo de obras puede ser miles de veces mayor al que se tiene actualmente. Se acabarían los libros agotados, la búsqueda interminable de un título, más parecido a una peregrinación que a un acto que proporcione placer.
Ojalá que la cerrazón de la editoriales en español termine pronto y podamos disfrutar de un buen surtido de libros electrónicos en nuestro idioma pues con su actitud sólo están consiguiendo una cosa: Favorecer la piratería.




1 comentarios:
Es interesante el análisis que realizaste. Los pocos que tenemos acceso a internet tenemos un margen extraordinariamente limitado a la hora de elegir. Es grave lo que pasa con las editoriales. Sin embargo, en Latinoamérica, por lo menos en México, es mayor la gente que no tiene acceso a un libro impreso. Además de trabajar en la apertura de los libros electrónicos, también se debe pensar en la posibilidad del acercamiento de las minorías empobrecidas a los libros impresos.
Saludos y ánimo.
Publicar un comentario