martes, junio 30, 2009

cómo se hace un libro: La "cocina" de Autores de Argentina! Te mostramos el proceso de producción de un libro.



Autores de Argentina es una empresa web enfocada hacia el mercado editorial que brinda soluciones a través de tres módulos de servicios:

1 - Contenido Web (difusión)
2 - Librería Online (venta)
3 - Editorial de autor (edición)

AutoresdeArgentina.com
http://autoresdeargentina.blogspot.com/

sábado, junio 20, 2009

La revolución impulsa la lectura socialista


Mientras se revise la situación planteada -Libertad de Lectura- pasará mucha agua bajo el puente y el daño intelectual adquiera visos de irreversible


Estamos de acuerdo y coincidimos con la mayoría pensante respecto al fomento masivo de la lectura como factor multiplicador del capital cultural de un país, pues aumentan las competencias y las capacidades cognitivas de la ciudadanía en el mediano y largo plazo. Sin embargo, la medida -promovida personalmente por el presidente Hugo Chávez, quien tiene por consigna “leer, leer y leer”- es causa de una ácida disputa política en Venezuela. ¿La razón? los contenidos de lectura promovidos por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, que incluye la difusión de libros tales como El socialismo venezolano y el partido que lo impulsará, del ministro de Finanzas, Alí Rodríguez, y el vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Alberto Müller Rojas, ¿Por qué soy chavista?, del ex ministro del Cultura Farruco Sesto, e Ideas cristianas y otros aportes al debate socialista, de Hugo Chávez. El pasado 25 de abril Chávez inauguró formalmente el “Plan Revolucionario de Lectura” (PRL), cuyo propósito es “la construcción de una nueva ética, hacia una educación y cultura socialista que promueva valores humanísticos y culturales enmarcados en la concepción de la mujer y el hombre nuevo”. Junto a los objetivos, el PRL incluye una completa planificación para ser difundido en etapas en los cuerpos intermedios afines a Chávez de la sociedad venezolana, y pretende reducir el analfabetismo muy por debajo del 6% de Venezuela hoy. Además de esa meta, en el PRL existe un confesado propósito ideológico, en el que juegan un papel clave las Escuadras Revolucionarias de Lectura, las que son talleres que tendrán el rol de promover la lectura conducente a difundir el pensamiento bolivariano. Ideologización, yes. “Nos acusan de que estamos ideologizando a la sociedad y yo digo ¡Yes!”, afirmó Chávez en 2007, quien su política cultural justificó al lanzar el PRL diciendo que “tenemos que inyectarle a la contrarrevolución todos los días una dosis de liberación a través de la lectura”. Por eso es que cuando se juntó con su par norteamericano Barack Obama le regaló una edición en inglés del libro Las venas abiertas de América Latina del escritor uruguayo Eduardo Galeano, el que es un ensayo de las causas del subdesarrollo de América Latina en la que se achaca buena parte de la culpa al “imperialismo” de Estados Unidos. Por su parte, la oposición venezolana ha denunciado que miles de libros han sido retiradas de las bibliotecas por motivos ideológicos, entre ellos Política y Petróleo y Doña Bárbara de los ex presidentes venezolanos Rómulo Betancourt y Rómulo Gallegos, pero también El Principito de Antoine de Saint-Exupery, El Quijote, de Miguel de Cervantes y El misterio de la momia de Albert Hitchcock, por lo que acusan al PRL de imponer un pensamiento único. Todo ello ante el asombro de propios y extraños, quienes no han tenido otra salida que irse acostumbrando a la lectura rápida hacia el socialismo del siglo XXI, y nos olvidemos de una visión universal de todas las cosas, tal como lo exige la necesidad del ser humano hacia el conocimiento como un todo integral, es decir estamos en presencia ante un evento unificador de criterios, el cual plantea que todos reaccionemos igual ante la vida y con el perfil de todo un socialista, escrito con mayúsculas: “SOCIALISTA”. Desgraciadamente el colectivo venezolano no ha podido agotar su capacidad de reacción, en un país donde hay dominio total de todas las instituciones por parte del gobernante de turno.

Escribe GUILLERMO GARCIA MACHADO

ASÍ SERÁN LOS LIBROS Y LAS LIBRERÍAS DEL FUTURO


LLEGA EL E-BOOK. Igual que cambian las bibliotecas, la llegada del e-book o libro electrónico (no impreso en papel) y los aparatos que actúan como soporte, hará cambiar las librerías.

250.000 KINDLES. El más famoso de esos aparatos para el e-book es el Amazon Kindle, que compite con el Sony Reader o el iPhone. "Se estima que en 2008 se vendieron 250.000 Kindles", comenta Will Moore, vicepresidente de marketing de Ingram Digital, empresa puntera en lo referente a cultura digital.

FORMATO ÚNICO. "Sólo falta que se fije el formato de e-book para el consumidor, porque ahora hay varios", añade Moore. En menos de 10 años, las librerías ofrecerán tantos productos digitales como impresos.

LIBRERÍAS DIGITALES. La cadena estadounidense Borders ya ha creado centros digitales en sus tiendas donde los consumidores interactúan con otros clientes mientras descargan sus libros. "El libro físico de toda la vida y el e-book pueden convivir perfectamente", asegura Alberto Rollo, director literario de la editorial italiana Feltrinelli, cuya cadena de librerías se está adaptando a los tiempos.

NOSTALGIA DEL PAPEL. "Habrá que replantear las librerías: repensar el espacio, los expositores, la iluminación, el sistema de firmas…", asegura Rollo. "Pero no es necesario sentir nostalgia por el papel ni excitación por la novedad. A fin de cuentas, lo que importa es el contenido".

LIBRO EXPRÉS. Entretanto, despunta otra opción: la Espresso Book Machine. Se trata de una superimpresora capaz de almacenar en su disco duro 500.000 títulos e imprimir y encuadernar un ejemplar en cinco minutos. La cadena británica Blackwell las va a colocar en 60 establecimientos.

LEER O NO LEER, ÉSA ES LA CUESTIÓN

Por Rogelio Blanco*
Actualmente hay una visibilidad desmedida en torno a los nuevos soportes de lectura. En la década de los 40, Marshall McLuhan ya planteó la muerte de la Galaxia Gutenberg. Sin embargo, los editores continuaron publicando más y mejor. Luego, fue Bill Gates quien escribió un libro explicando la transformación que se avecinaba. Y los editores siguieron publicando más y mejor. Hoy, el sector se encuentra ante un nuevo paradigma tecnológico y yo creo que, cuando la alarma pase, los editores publicarán más y mejor. Quiero decir que los nuevos soportes de lectura, como el e-book, son una realidad que ya triunfa en ciertos campos, como el enciclopédico y el jurídico, pero que no desplaza la realidad existente. En el futuro cohabitarán ambos modelos, el tradicional y el tecnológico, pero aún no ha llegado ese momento porque los nuevos soportes todavía no ofrecen suficientes servicios como para que la gente los use de un modo cotidiano.

Aún así, es evidente que los editores y los libreros se adaptarán a las nuevas circunstancias. Hablamos de un sector maduro que avanza de forma reflexiva, con criterio y aplicando la experiencia. Del mismo modo, los creadores se adaptarán a los nuevos tiempos, como hicieron cuando tuvieron que sustituir sus máquinas de escribir. Y el lector continuará leyendo independientemente del soporte.

Aún así, me gustaría lanzar una pregunta: desde el punto de vista de la autonomía, ¿qué es mejor: un libro o un e-book? La respuesta es evidente: el libro es absolutamente autónomo. No necesita batería, no se estropea… Es tecnológicamente perfecto. Borges ya definió el libro como uno de los grandes inventos del hombre.

Y el aumento de usuarios de las bibliotecas es una demostración de que cada vez leemos más. No hay otra institución tan cercana a la gente y en los últimos cinco años han experimentado una evolución extraordinaria. Un ejemplo: en 2004, cuando España ya era la cuarta potencia mundial en producción de libros, nuestras bibliotecas estaban sumidas en una especie de indigencia de contenidos. El ratio de documentos por habitante era de 1,2, cuando la IFLA/UNESCO determina que un país desarrollado debe tener un ratio superior a 1,5. Para arreglarlo, aumentamos en un 15.000% el presupuesto para la adquisición de documentos, y logramos un ratio en 2008 de 1,69.

Por último, creo que en el debate no deberíamos olvidar el punto final de este proceso: el ciudadano-lector. Centramos el debate en los creadores, los editores e, incluso, los soportes. Si partiéramos del lector, la reflexión, a veces nerviosa, quizá sería menos apocalíptica.

*Rogelio Blanco es director general del Libro.


domingo, junio 14, 2009

Los libros objeto se resisten


"Ésta es la mayor convulsión que sufrimos desde que se creó la industria editorial moderna en el siglo XIX." Jamie Camplin -director editorial de Thames & Hudson, una de las principales editoras de libros de arte y fotografía del mundo- no exagera cuando intenta explicarle a bookseller.com el delicado momento que atraviesa el segmento de libros visuales de gran formato. Si bien Thames & Hudson lanzó en los últimos años distintas versiones del best seller La Tierra desde el aire, con las fotografías de Yann Arthus-Bertrand, en 2008 casi todas las editoriales especializadas vieron caer sus ventas en más de un 10%.

La principal encrucijada del sector, según reconocen los especialistas, es cómo enfrentar el desafío digital. Mientras que para el resto de la industria los actuales lectores electrónicos (Kindle y Sony Reader, por ejemplo) ofrecen las primeras pistas sobre lo que traerá el futuro, para los libros visuales de gran formato estos artefactos resultan casi inadecuados, entre otras cosas, por su pantalla en blanco y negro. ¿Cómo se puede disfrutar, on-line, de Gustav Klimt: Painting, Design and Modern Life, uno de los best seller de 2008 en el mercado inglés?

Camplin reconoce que la cultura promedio evoluciona hacia una mayor valorización de la imagen, por lo que confía en que debajo del complejo presente en el mundo digital se esconden también oportunidades. La industria ya está experimentando algunas. Phaidon, por ejemplo, ha creado para algunos de sus libros una serie de sitios especializados que aprovechar las posibilidades de la web: cronologías interactivas (30.000 años de arte), búsqueda de imágenes relacionadas (Ice Cream: 100 emerging artist), o cientos de imágenes de archivo para consultar (Le Corbusier Le Grand). Taschen, por su parte, en su sitio incluye una sección de comunidad para que los lectores planteen sus preguntas a los editores y autores de la editorial, y una sección de videos en los que se reseña alguno de sus libros. Allí puede verse una buena entrevista a Santiago Calatrava a propósito de su libro Santiago Calatrava Complete Works 1979-2007.

De cualquier modo, los editores saben que en los libros de arte, fotografía o arquitectura de gran formato hay una cuestión física entre el papel y el lector. Lo reconoce Belinda Rasmussen, directora de Carlton Books: "Un aspecto fundamental de la industria editorial ilustrada es que el libro sea un objeto bello". ¿Puede el paradigma digital ofrecer algo que lo reemplace? Hasta el momento, nadie ha encontrado una alternativa.

www.phaidon.com

www.taschen.com

Por Carlos Guyot
De la Redacción de LA NACION

jueves, junio 11, 2009

¿A QUÉ HUELEN LOS LIBROS?


Los tristes e-books que viven atrapados, como Jean-Baptiste Grenouille, en un cuerpo desprovisto de olores podrán disfrazar su ineficacia con uno de los aromas literarios que propone The Smell of Books. La interesante gama de fragancias incluye un eau de toilette para volúmenes victorianos, una nube de ácaros polvorientos para los amantes de Shakespeare y lo que imagino como un embriagador puñetazo a libro nuevo -pegamento, papel blanco y tinta barata- para sus Zafones, Boynes y Larssons digitales.

Quiero pensar que Eau, You Have Cats huele como la Shakespeare & Company y no como la casa de las señoras a las que visité una vez y que vivían con 28 gatos. Aunque a mi todo esto me recuerda poderosamente a aquel número de Superlópez en que desarrollan el spray de chuletón...

Una vez lo compren, ¡a ver cómo lo usan! Según el fabricante pueden causar alucinaciones y no sirven para revivir un libro de verdad desodorizado. Y un consejo personal de esta su casa: si usted mismo quisiera oler como una manada de libros, no descargue ninguna de estas latas contra su propia persona; en su lugar pruebe
Dzing! de Lártisan antes de que lo saquen de catálogo. Creo que es cosa inminente.

MÁS. ¿A qué huelen los libros?

VIA: La Petite Claudine 3.0

miércoles, junio 10, 2009

"Venezuela tiene los libros más caros"

"No me opongo a que el Gobierno regale libros... ¿Eso va a incentivar la lectura? No... se incentiva de otra manera"

García afirma que aunque la industria editorial quiere imprimir en el país, no hay insumos porque no hay dólares de Cadivi (Cortesía Vasco Szinetar)

Víctor García, director comercial para Venezuela de Random House Mondadori, el sello editorial más importante del mundo, sabe bien qué implica el término "industria editorial": producción de libros, producción cultural, insumos, dólares para la importación.

"Nosotros estamos realizando un plan editorial local con autores locales, con impresión local, pero hoy nos encontramos con la dificultad de que también las imprentas no tienen papel. No se sabe lo que va a pasar, no hay tinta ni películas ni repuestos para las maquinarias, y lo peor, no hay reglas claras para adquirir el dólar permuta. Imagínate, Venezuela tiene hoy en día el libro más caro del mundo", es el abrebocas de García.


-¿Qué implica eso?

-Nos encontramos con esta dificultad y no sabemos en este momento qué vamos a hacer. Estamos esperando que las imprentas nos den un panorama más claro.

-Las imprentas tampoco están recibiendo los dólares de Cadivi...

-Ni para papel ni para insumos. Este tipo de acontecimientos hace que cunda el pánico: los que tienen papel, insumos, tinta, película y todo eso, empiezan a cobrar más caro previendo que el dólar va a valer algo que no se sabe cuánto.

-Esto afecta sus planes: ¿qué no se va a editar?

-Por ejemplo, estos libros que le encantarían a "tu comandante" -y enumera-: PARACOS de Alfredo Serrano Zabala, que es la historia de los paramilitares en Colombia; MARX PARA PRINCIPIANTES de Rius; LEGADO DE CENIZAS. HISTORIA DE LA CIA de Tim Weiner, premio Pulitzer; A LAS PUERTAS DEL UBÉRRIMO de Iván Cepeda y Jorge Rojas. Éstos le encantarían a Chávez.

-¿Autores locales?

-Estamos es el mismo panorama. Tenemos cinco libros que tenían que salir en abril: EL LIBRO ROJO DEL RESENTIMIENTO de Ruth Capriles, que es un acercamiento psicológico al fenómeno político nacional; EL FASCISMO DEL SIGLO XXI, sobre la simbología fascista del chavismo de Hugo García Larralde. Están dos libros de la colección Grijalbo Economía:HISTORIAS EMPRESARIALES de Rafael Arráiz Lucca, y otro sobre la crisis financiera de Sary Levy; y la ANTOLOGÍA DE LA NOVÍSIMA NARRATIVA BREVE HISPANOAMERICANA.

-¿No hay alternativas para los insumos?

-Te cuento que filosóficamente estamos de acuerdo con imprimir acá, pero las imprentas no nos dan una regla clara y el Gobierno tampoco le da una regla clara a las imprentas. Aquí está Venepal, que es una empresa venezolana que nacionalizó el Gobierno. ¿Dónde está el papel de Venepal? Nosotros podemos imprimir todo lo que se le ocurra a este Gobierno, pero la literatura es patrimonio de la humanidad, y ¿qué está pasando? Que nos estamos quedando aislados, estamos teniendo un desprestigio afuera que no nos merecemos.

-¿De quiénes?

-Del mundo editorial, la industria editorial: no podemos importar libros, no podemos importar papel, no podemos importar repuestos. No hay repuestos, no se puede producirLA CATEDRAL DEL MAR de Falcone, no se puede imprimir Grisham, no se puede imprimir Rius, el autor de la serie "Para principiantes" donde figuran Marx, el Che, Lenin, Gramsci.

-¿El que iba a ser plagiado o algo así bajo la administración de Juan Barreto?

-Fue plagiado por la Alcaldía Mayor.

-¿Qué pasó con eso?

-Eso se quedó así.

-¿Salieron los libros?

-No sé si salieron.

-Pero salió la publicidad, el 15 de junio de 2008 en ÚLTIMAS NOTICIAS.

-No salieron. Mira, yo no me opongo a que el Gobierno regale libros en plazas, parques, donde quiera. Pero también los hacemos. ¿Eso va a incentivar la lectura? No. La lectura se incentiva de otra manera.

-¿Cómo se incentiva?

-La lectura se incentiva desde la escuela primaria, desde el jardín de infantes.

-¿Con qué tipo de libros?

-Con todo tipo de libros. Con los que quiera el Gobierno y con otros. Te digo, yo he participado en Cuba en varias ferias de libros y no he encontrado otro pueblo tan culto como los cubanos: han leído EL QUIJOTE, a Shakespeare, a Joyce. Obviamente, después habrán leído otras cosas. Pero no me opongo a las campañas de lectura, las que sean. Para incentivar la lectura está el Estado, y a nosotros nos parece fantástico que regalen libros. El Estado tiene de todo, una fábrica de papel, una imprenta novísima, varias editoriales, consejos comunales, músculo. Háganlos. Fantástico, buenísimo. Pero déjennos trabajar a nosotros también, que nosotros le damos trabajo a los obreros de las imprentas, damos trabajo a las librerías. Hay miles de personas, de familias que dependen de la industria editorial, que no es una industria nacional, sino mundial. La literatura es patrimonio de la humanidad, no de un gobierno ni de un país. No estoy en contra de lo que hace el Gobierno.

-Paradójicamente se siguen abriendo nuevas librerías.

-Sí. La industria editorial no ha decrecido, la gente quiere leer, te preguntan en las librerías por qué no tienen esto o lo otro. Te repito, el LEGADO DE LA CIA le encantaría a Chávez, porque no queda bien parada la CIA. Otro ejemplo, LAS VENAS ABIERTAS DE AMÉRICA LATINA¿dónde está? A ver, hay unas ediciones piratas por ahí, horribles, porque hay unos vivos que están pirateando. ¿Te parece? No, claro. ¿No y que el Seniat combatía la piratería? Bueno, LAS VENAS ABIERTAS DE AMÉRICA LATINA no se puede imprimir acá, los derechos los tiene la editorial Siglo XXI, ¿y tú le vas a piratear un libro a Eduardo Galeano?

-¿Ha habido algún acercamiento entre ustedes, editores privados, y el Gobierno? Para llegar a un convenio, a un acuerdo...

-Hemos pedido reuniones y reuniones y reuniones, y sólo se han dado poquísimas. Porque te aclaro, y quiero que quede clarísimo: nosotros estamos de acuerdo con que hay que producir acá. Buenísimo. Hace unos ocho meses, la embajada argentina trajo un autor nuestro, Rep (Miguel Repiso), dibujante y caricaturista argentino de izquierda, muy progresista, un humorista tremendo& yo no puedo imprimirlo acá.

-¿Qué otros tienen que no veremos?

-Tenemos el libro de Ramonet sobre Chávez, pero no se puede editar. No hay papel. Otra amiga del gobierno es Isabel Allende. ¿Cómo vamos a hacer con la nueva novela de Isabel Allende? ¿Y con la biografía del Gabo que ella escribió, de 940 páginas? ¿Cómo vamos a hacer? García Márquez no es enemigo del Gobierno. Como los libros de Rius. No se pueden editar. ¿Los quiere editar el Gobierno? Pues Rius vive de sus derechos de autor, no de otra cosa. Tiene que pagar los derechos. Venezuela es firmante de los convenios internacionales sobre los derechos de autor.

-¿A qué se refiere cuando usted dice que no hay reglas claras?

-A que haya un dólar permuta a ocho, seis, cuatro, cinco, que se fije. Yo lo compro, voy al Banco Central, "véndame tanto", y yo puedo demostrar que importé tanto cupo de dinero, históricamente. Aquí tengo todo, papelito sobre papelito.

-¿Cómo están haciendo con los derechos de autor?

-No hay providencias de Cadivi para pagar los derechos de autor, y le debemos derecho de autor a Dios y a la Virgen María. La paciencia de los autores nos ampara. ¿Qué se le va a entregar a Rius? ¿Una edición de su libro? Pero por otra parte me parece fantástico que el Presidente promocione libros. Yo nunca vi a (Vicente) Fox (ex presidente mexicano) en su programa recomendando libros. La editorial con nosotros tiene un libro que a Chávez le encantaría. Se llama DERECHO A RÉPLICA, que es de un tipo que desnuda toda la corrupción de Fox, que es lo que le interesa a él. Tampoco lo puedo traer, y no le puedo pagar porque él dijo "si no me pagan mis derechos de autor no autorizo la edición". Se llama Carlos Ahumada.

-En definitiva, ¿qué tenemos entre manos?

-El Gobierno no puede producir las 240 mil novedades que se producen a nivel mundial, en el año, en el mundo de habla hispana. Prácticamente una por día. Y sin contar con las traducciones al español. En definitiva, es un problema de descoordinacion entre la industria y el Gobierno. Hemos editado todo tipo de libros y nunca hemos tenido problemas, y no creo que los vayamos a tener. Para nosotros no hay un plan ideológico, sino un problema técnico, de descoordinación.

Ana María Hernández G.EL UNIVERSAL

lunes, junio 08, 2009

Lectores de e-books vs web tablets


Llevo ya tiempo convencido de que tarde o temprano los libros electrónicos acabarán imponiéndose en el campo de los textos de consulta, divulgación científica, manuales, y similares, aunque también estoy convencido de que seguiremos teniendo libros en papel para novelas, poesía y en general aquello que sea más «para disfrutar».
Pero no tengo claro que los lectores en los que los leamos vayan a ser cosas como en Kindle, el Papyre, o el Sony Reader, por citar unos cuantos.
En mi escasa experiencia con ellos he echado enormemente en falta que dispongan de conexión a Internet, ya sea vía WiFi o 3G, y es que de hecho, últimamente cada vez me pasa más que cuando leo un libro de divulgación o similar echo enormemente de menos el poder seguir inmediatamente una pista que me sugiere esa lectura o poder consultar una duda acerca de un término.
En este sentido, creo que cacharros como el Crunchpad (que en principio no era más que una idea y que quizás acabe convirtiéndose en un producto disponible comercialmente) o algo del estilo de un iPod Touch pero más grande serán mucho más útiles para este tipo de usos…
El prototipo actual del Crunchpad tiene una pantalla táctil de 12 pulgadas, un procesador VIA Nano, y usa un navegador basado en WebKit sobre Ubuntu, y si realmente consiguen poner uno en la calle por algo menos de 300 dólares, creo que los venderán por palés.
Yo mismo, aunque me he resistido a comprar ningún lector de ebooks de los que hay ahora mismo en el mercado, creo que me compraría uno sin pensármelo mucho.

sábado, junio 06, 2009

Ética y libros. Lolita Bosch


A menudo pensamos que las editoriales deberían hacer acopio de una ética que no practicamos nosotros mismos y que, revisada con atención, resulta inútil. Pongamos un ejemplo. Me he enterado recientemente de que Carlos Salinas De Gortari tiene una agente literaria. Y no sólo eso. Sino que es la misma que la de Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa. Además, he caído en la cuenta de que Carlos Salinas De Gortari comparte editorial con Carlos Ahumada y Julio Scherer.
Y aun así: yo podría leerlos a todos.
Me indigna que ciertas personas obtengan beneficios de ciertas acciones, sí. Y cuando pienso que las cosas son de este modo, protesto: ¡qué horror! Pero hay pocos libros que dejaría de comprar por una razón como este íntimo malestar que no tiene que ver con los libros publicados sino con otras cosas.
Pongamos un segundo ejemplo.
Recuerdo una polémica que surgió el año pasado en Francia, cuando un lector le interpuso una querella a una editorial para que el volumen de Tintín en América se eliminara de la colección de aventuras de Tintín y Milú. Agredía, aseguraba el ofendido lector, a la raza negra. Y a mí me pareció una sandez, igual que me lo parecería que alguien propusiera dejar de editar cierta literatura clásica cuyos valores, hoy, percibimos de un modo absolutamente opuesto. Sin llegar a temas más escandalosos: Lolita, de Vladimir Nabokov, o Mujercitas, de Louise May Alcott, dos libros en los cuales, más allá de nuestros gustos literarios, las mujeres nos parecen débiles, manipuladoras o sumisas. Y que aun así deberíamos poder leer con radical distancia.
Porque de otro modo, pueden sucedernos cosas así: Hace unos años, durante un curso de novela contemporánea que di en una universidad capitalina, recuerdo que un alumno me comentó que no le había gustado Madame Bovary, de Gustave Flaubert. ¿Por qué?, quise saber. Porque estoy en contra de la infidelidad, me dijo.
Y si esto sucede con la literatura de ficción, qué no pueden provocarnos las crónicas, las biografías y los reportajes.
De modo que hay que marcar una línea tajante. Porque nos molesta profundamente cuando el extremismo religioso amenaza a un escritor, pero también nos indigna que O. J. Simpson tenga derecho a publicar su historia y, en apariencia, salir ganando a pesar de lo que hizo.
Y es que lo que nos molestan son los adelantos, los beneficios, la impunidad editorial y el cinismo. Y nos sorprende saber que la agente literaria que tiene en sus manos la obra de Gabriel García Márquez pueda también sentarse a negociar con Carlos Salinas De Gortari. Pero éstas son razones éticas. No editoriales. Y los libros no son el resultado comercial de meras empresas sin escrúpulos, sino los responsables de mantener el legado de nuestra memoria.
De toda nuestra memoria.
Pongo un último ejemplo.
Para terminar de escribir esta columna, he llamado a un amigo editor y le he preguntado: ¿Tú te hubieras sentado con Augusto Pinochet a negociar un contrato? Por supuesto que sí, contesta. E inmediatamente me ha preguntado: ¿Tú no? Y no he sabido qué contestarle. De modo que le he dicho: Tu respuesta tiene trampa. Es una de esas preguntas del tipo: ¿Si usted se hubiera encontrado un día por la calle a Joseph Goebbels, se hubiese tomado una foto con él? Claro que no, me ha dicho mi amigo. La pregunta que deberías hacerte es: ¿Leerías, en una buena edición, las memorias de Augusto Pinochet o de Francisco Franco? Y mi respuesta no admite dudas.
Leería unas buenas memorias de Pinochet, del mismo modo que he leído las del arquitecto nazi Albert Speer o que he ido al cine a ver el documental sobre la vida del abogado asiático francés Jacques Vergès.
Y, por lo tanto, no debería escandalizarme que Salinas y Vargas Llosa compartan agente. Ni que Ahumada y Scherer compartan editor. Al contrario. Porque la única ética a la que están obligados los editores es, en verdad, la ética literaria: y eso es algo interno al texto, no social. Un requisito artístico que a menudo no cumplen. Y ése debería ser, y no otro, nuestro reclamo a las editoriales, ahora que el derecho de expresión comienza a ser un hecho.

Murió anoche Alejandro Rossi....


“Envidio a quienes afirman que una voz interior los invade y les dicta, casi a contrapelo, los versos inmortales y los magníficos epítetos. Aunque he estado atento al menor murmullo, creo no deberle a esa intrusa ni siquiera un sustantivo”.

jueves, junio 04, 2009

William Ospina.. gana el Romulo Gallegos


Estamos en la edad del mercado y se va a caracterizar por los bestsellers, pero no tienen por qué corresponder a una gran calidad ni profundidad literaria. Pero son fenómenos muy importantes porque todo aquel que ponga a leer a la humanidad está haciendo una gran labor. Además, yo creo en el genio profundo de la humanidad. Si las personas leen no es simplemente porque sean inducidas. Y para que un libro se venda no basta en hacer publicidad, tiene que ser legible y agradar a los lectores. Nadie empieza a leer con Joyce o Dostoievski. Todo lo que logre interesar a la humanidad por los libros es beneficioso porque la literatura es un alimento profundo para las personas. La televisión nunca dará al ser humano lo mismo que los libros. Y cada libro, puede ser la puerta a un libro mejor.
http://www.noticias.com/entrevista/william-ospina-6j5.html

miércoles, junio 03, 2009

iRex lanzará un lector digital a color y que soportará escritura




iRex es un fabricante de lectores de libros digitales que anunció que tienen la intención de tener un lector que soportará escritura sobre él y a color con una tecnología muy superior.
El dispositivo usará un sistema de colores sustractivos que, según dijeron desde la compañía, le dará la posibilidad de ser tres veces más brilloso que los que actualmente existen en el mercado ya que usan otra tecnología.
Los detalles de la tecnología sustractiva no se dieron a conocer a la perfección pero la idea es que absorberá porciones de luz blanca cuando ésta choque contra la pantalla y la reflejará con el tono deseado.
Desde iRex se piensa que la calidad que tendrá este sistema permitirá tener una calidad parecida a la que actualmente vemos en las revistas y en otras publicaciones. ¿Cuándo estará disponible? La idea es que los podamos ver en el 2011.

Liquidarlo (al libro), meterlo en el molino de papel es como ...


“Liquidarlo (al libro), meterlo en el molino de papel es como yugular los dedos de la mano con que lo escribiste. Esto como sensación personal. Como suceso socio-cultural es terrible que los libros se destruyan. Yo haría una prohibición legal contra esta práctica. Siempre hay algún sitio donde los libros pueden ir.”
Luis Mateo Díez

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