jueves, febrero 26, 2009

Trama y Texturas en digital


Todos los números ya disponibles en un nuevo soporte Con el inicio de su tercer año de andadura Trama y texturas pone a disposición de todos sus lectores los números publicados también en soporte digital. Todos los números podrán ser adquiridos a través de Todoebook y de las librerías conveniadas con la plataforma de libro electrónico de Publidisa. Con esta apuesta Trama y Texturas desea facilitar el acceso a sus contenidos y a partir del número 8 la publicación de ambos soportes, papel y digital, será simultánea. Acceso directo a los números
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miércoles, febrero 25, 2009

¿Cómo serán las editoriales en el 2020?


La revolución digital se ha instalado en el sector del libro. Los “e-books”, los dispositivos de lectura digital, las bibliotecas virtuales y otras tendencias editoriales indican una evidente transformación de la industria. Hemos hablado con seis expertos internacionales que ya viven este cambio como una realidad cotidiana y les hemos preguntado cómo serán las editoriales, las librerías y los libros en el 2020. Sus respuestas dan la medida de una mutación que ya ha empezado.
Texto Álvaro Colomer Ilustración Alex Omist

¿CÓMO SERÁN LAS EDITORIALES?
Juergen Boos. Director de la Feria del Libro de Frankfurt.

¿Cómo serán las editoriales en el 2020?
Recientemente elaboramos un estudio internacional sobre la digitalización en el mundo del libro y el cuarenta por ciento de los mil expertos consultados consideraron que las ventas de contenidos digitales sobrepasarían a las de libros tradicionales en el 2018. Además, el 39 por ciento opinó que la venta de libros online era el fenómeno más importante de las últimas décadas.

¿Cómo evolucionará el mercado europeo?
Es difícil hablar a nivel europeo. El último estudio realizado por PricewaterhouseCoopers predice un crecimiento del 1.4 por ciento en toda la industria alemana de la comunicación, con un incremento anual del 2 por ciento hasta el 2012. Lo más esperanzador de este estudio es que, basándose en el gasto de los lectores, los libros seguirán siendo el medio de comunicación más importante. En 2012 la industria del libro habrá generado aproximadamente 10,1 billones de euros, justo por delante de Internet con 9,5 billones de euros y la televisión con 9.1 billones.
Algunas editoriales han triplicado su venta de e-books en el último año… Ahora mismo se hace mucho ruido con el e-book porque hay una nueva generación de dispositivos de lectura. Pero no creo que esto sea representativo de nada, porque no estamos en el “momento iPod” para el negocio del libro. Tampoco creo que los contenidos digitales reemplacen completamente al libro tradicional. Ni siquiera los analistas chinos, que están mucho más adelantados que nosotros, consideran que el libro tradicional vaya a desaparecer. Cheng Sanguo, en el China Book Business Report, hacía una hermosa comparación: “Los medios de comunicación impresos son la hierba; los medios online, las ovejas; los medios que usan el móvil, los lobos. Los lobos devoran ovejas y las ovejas viven de la hierba, pero todo el mundo sabe que al final no gana ni el uno ni el otro ni el de más allá, sino que todo forma parte de un sistema ecológico; es decir, de un equilibrio entre los tres”.

¿Qué debemos aprender de la industria de la música?
La música y el cine fueron los primeros en enfrentarse a los efectos de la digitalización. Esas industrias carecían de experiencias previas en las que basarse, pero nosotros podemos aprender de ellos. Por ejemplo, sabemos que uno de los problemas será la protección del copyright en Internet. Necesitamos abordar este tema juntos y proteger entre todos la propiedad intelectual. Tenemos un caso interesante: el acuerdo entre Google y la Association of American Publishers (AAP), por el cual el primero puede crear una biblioteca online sin pedir permiso a los autores. Los editores anglosajones están contentos con este pacto, pero los alemanes están absolutamente en contra. Imre Török, director de la German Writers’ Association, dijo: “Desde nuestro punto de vista, una solución de este tipo no es compatible con las leyes de propiedad intelectual vigentes en Europa”. Así pues, es realmente importante debatir estos temas a nivel internacional, porque Internet no presta atención a las leyes locales.

¿Habrá un mercado global del libro?
El mercado de la comunicación global está cambiando. Hoy un libro también es un e-book y un juego de ordenador y una película y un blog y un audiolibro… En 2008, la United Nations Conference on Trade and Development (UNCTAD) describió la “Industria Creativa” como uno de los campos más dinámicos de la economía mundial, generando un negocio mundial de unos 445.2 billones de dólares, con un incremento del 8.7 por ciento anual (del 2000 al 2005). Es más, la industria creativa produce un 2.6 por ciento del Producto Interior Bruto en la Unión Europea, más que el sector de la alimentación (1.9 por ciento) o que la industria química (2.3 por ciento). De modo que esta industria es uno de los jugadores más fuertes en la economía mundial.

————-Stuart Applebaum, Vicepresidente ejecutivo, jefe de comunicación y portavoz internacional de Random House.
¿Cómo serán las editoriales en el 2020?
En Random House somos optimistas respecto al futuro del libro. Creemos que el libro impreso continuará siendo el formato predominante, aunque aparecerán nuevos soportes de lectura y en Europa se implantarán los ya existentes, como Sony Reader y Amazon Kindle. Los seis primeros meses del 2008, las ventas de nuestros e-books han duplicado las de todo el 2007, con lo que puede decirse que se está produciendo un potencial de crecimiento exponencial. No obstante, los ingresos continúan siendo minúsculos. Por otra parte, la explosión digital incrementará las oportunidades de los lectores. Por ejemplo, Google Search y Random-House-Created-Insight son dos plataformas de búsqueda y descarga on-line que ofrecen fragmentos de libros mediante el sistema de widget. Además, en un futuro próximo, probablemente algunos añadidos de libros de no-ficción sólo se publicarán online y vendrán acompañados de webs con videos que orientarán a los lectores, ofreciendo entrevistas con el autor y toda clase de servicios extras.

¿Influye el problema del consumo excesivo de papel en esta revolución?
Leer libros digitales reducirá el consumo de papel. No obstante, Random House tiene una política de usar papel ecológico en la que se compromete a utilizar un 30 por ciento de este material en toda su producción estadounidense.

¿Cómo sería el reparto de beneficios en un mundo digital?
En Estados Unidos, los editores, autores, agentes y distribuidores hacen un esfuerzo conjunto para crear un modelo económico justo. Nosotros hemos adoptado una estructura de royalties respecto a la venta de e-books y audiolibros descargables muy parecida a la del resto de editores norteamericanos. Debido a que en Estados Unidos los distribuidores online raramente respetan el precio del libro recomendado por el editor, el precio de un libro digital ha perdido su valor como unidad de medida del royalty. Como resultado nosotros y otros editores ofrecemos al autor unos derechos del 25 por ciento sobre los ingresos netos de las ventas del libro en formato e-book conseguidos por el editor.
Algunas editoriales ya regalan novelas online… Nosotros también hemos colgado algunos títulos para que la gente se los descargue gratuitamente. Pero esto son sólo técnicas de mercadotecnia que están disponibles durante un tiempo determinado. Salvo raras excepciones, nuestros autores quieren y querrán obtener beneficios a través de las ventas, independientemente del formato en que se publiquen sus libros.

¿Se descubrirán a los nuevos escritores en Internet?
Internet será una gran plataforma para la aparición de nuevos escritores con talento, pero eso no significa que los escritores vayan a abandonar las plataformas de lanzamiento tradicionales. Las editoriales ofrecen financiación, producción, marketing, asesoría legal y adelantos de derechos a unos autores que difícilmente podrían conseguir todo eso en la red. Además, nos encargamos de la distribución de cientos de miles de volúmenes entre los libreros, colocando la mayoría de ejemplares en lugares apropiados, tanto en las tiendas físicas como en las virtuales. Los autores quieren escribir y no dedicar tiempo a estas actividades.

¿Cómo se reformulará el concepto de copyright?
El copyright norteamericano proviene de las leyes aprobadas por el Congreso y cualquier cambio deberá ser sometido a la misma institución. El pacto entre Google y los editores norteamericanos es el resultado de dos años de negociaciones y supone una gran oportunidad para convertir los contenidos en papel en contenidos digitales. El acuerdo permite a autores y editores recibir compensaciones si se accede a su obra de forma online y esto generará una divulgación extra de millones de libros.

¿Acabará siendo el libro de papel un objeto de lujo?
No importa la popularidad que los libros digitales puedan adquirir, porque continuará existiendo un gran número de lectores de libros en formato papel. Los amantes del libro estamos muy orgullosos de nuestras bibliotecas particulares porque de alguna manera son un reflejo de nuestros gustos personales y de nuestros conocimientos. Conservar libros es más que un acto físico; es una experiencia emocional que además implica un traspaso de cultura de padres a hijos, de profesores a alumnos, de generaciones a otras generaciones… Descargarse un archivo nunca provocará el mismo sentimiento.

editoriales-libro-digital¿CÓMO SERÁN LAS LIBRERÍAS?
————————————-Alberto Rollo. Director literario de Feltrinelli.
¿Cómo serán las librerías en el 2020?
La industria editorial lleva mucho tiempo temiendo el fin del negocio. Pero no existe tal fin. El libro, tecnológicamente hablando, tiene una gran vida por delante. Nada ha superado al objeto-libro. Además, si consideramos el libro como un artefacto tecnológico, también podemos pronosticar un buen futuro para las librerías. Obviamente, ya no podrán ser como lo han sido hasta ahora, porque las cosas han cambiado. Hay que replantearlas: repensar el espacio, los expositores, la iluminación, el sistema de firmas, la competencia entre dependientes… En diez años las librerías se habrán convertido en espacios multiproductos (aunque sean productos relacionados con los libros). De hecho, eso es lo que estamos haciendo en Italia con la cadena Feltrinelli.

¿Cambiará Amazon la industria del libro?
No creo. La tecnología cambia continuamente. Aún no hay un modelo fijado, como demuestra el hecho de que los contenidos del Amazon Kindle no sean compatibles con otros dispositivos de lectura. Esto es muy importante y será lo que marque el futuro. Además, ambos sistemas puede cohabitar perfectamente. Lo importante es el contenido. No hace falta sentir nostalgia por el papel, pero tampoco excitación por la novedad. El medio sólo es el medio. Lo que jamás morirá es la función del editor como constructor y portador de la cultura.

Con el libro digital, ¿qué beneficios obtendrá el librero?
Todavía es pronto para tener una idea precisa sobre este asunto. No se debe olvidar que un autor de best sellers puede negociar directamente con el editor, pero detrás de cada autor de esos hay un batallón de escritores que difícilmente pueden tirar adelante y que, por tanto, no pueden negociar con nadie. Lo que quiero decir es que todavía no podemos saber cómo cambiará el mundo del libro y menos el de los beneficios. La revolución digital necesita, como toda revolución, un periodo de asentamiento. Sólo la experiencia nos mostrará el futuro. Las bibliotecas, así como las librerías, todavía están vivas y es muy arriesgado pensar en ellas como en algo del pasado. ¿Acaso queremos quemar Alejandría una vez más?

Con los nuevos formatos, ¿leerán más los jóvenes?
Quizás. La gente joven tiene nuevas habilidades. Ellos consiguen lo que quieren por distintos caminos. Son multifacéticos. Yo veo a las nuevas generaciones interesadas en la literatura, la ciencia, el conocimiento… Me gusta su sensibilidad variopinta. Como editores nuestro reto consiste en multiplicar la oferta de contenidos de acuerdo con la “cultura del salto” que está generándose a causa de la innovación tecnológica.

¿Serán los blogs los mejores canales para la promoción?
El boca-oreja continúa siendo el mejor método para promocionar un libro e incluyo a los bloggers en la estrategia del boca-oreja. Es otra forma de proporcionar conocimiento, pero el resultado no varía.

¿Qué ocurrirá con las bibliotecas virtuales?
Ahora puedo descargarme tantas novelas como quiera, pero el día a día de un libro impreso continúa siendo mejor. Lo que tal vez cambie sea el modo de leer los ensayos académicos. Esos textos tal vez se distribuyan mejor por Internet, pero los otros no. En este sentido, sí que puede creerse que algo cambiará.
Barnes & Noble ha anunciado grandes pérdidas. ¿Es el fin de las librerías tradicionales? No, no y no. El comercio cibernético es parte del negocio. Las pérdidas de Barnes & Noble tienen que ver con la crisis económica general, no con la transformación digital.

¿Qué debemos aprender de la revolución digital de la música?
Nada. Son mundos distintos. La industria de la música digital se basa en una expresión artística que es absolutamente universal. No necesita traducción. No necesita un rol activo (el lector es un ente activo, mientras que el oyente es pasivo). Un escritor se puede retirar, puede borrarse a sí mismo como existencia física. Son sus palabras las que necesitan ser impresas, traducidas, leídas. El músico es diferente.

——————————Will Moore, Vicepresidente de “Marketing” de Ingram Digital.
¿Cómo serán las librerías en el 2020?
Las librerías deben adaptarse al resto de la industria editorial para satisfacer la demanda. El mercado global del e-book continuará creciendo y en diez años las librerías (online y tradicionales) tendrán que ofrecer productos digitales e impresos indistintamente. El sentido de comunidad que a menudo se encuentra en las librerías tradicionales será copiado en el mundo online, por ejemplo mediante redes sociales que permitan conexiones entre un gran número de lectores. Muchas librerías están además experimentando con modelos mixtos. Un buen ejemplo es Borders Books, que ha creado centros digitales en sus establecimientos, donde los consumidores pueden interactuar con otros mientras descargan su música o sus libros. Así pues, sus tiendas mezclan la experiencia digital con la típica de las librerías.

Amazon, ¿es el modelo del futuro?
Desde la introducción de los dispositivos de lectura digital se han acelerado los cambios y parece que estos aparatos acabarán dominando el mercado. Se estima que a lo largo de 2008 Amazon ha vendido 250.000 Kindles, los cuales compiten directamente con el Sony Reader, el iPhone (trece millones de unidades vendidas) y otros dispositivos que sin duda aparecerán pronto. Todos estos artilugios han transformado la viabilidad del e-book y han abierto un abanico de posibilidades para los editores. Sólo falta que se fije el formato de e-book para el consumidor común, porque ahora hay varios (desde .epub a .pdf).

¿Cómo se repartirán los beneficios en un futuro digital?
Los autores ahora pueden publicar sus libros ellos mismos, principalmente gracias al crecimiento de los servicios de impresión-por-demanda, como pueda ser el Ingram’s Lightning Source. Estos cambios provocan enormes retos para la coexistencia autor-editor. Para desenvolverse correctamente en el mundo de los nuevos sistemas digitales hace falta investigación y esfuerzo, cosa que impide la existencia de un autor-editor. Ingram Digital está ayudando a los editores de todos los tamaños a distribuir exitosamente y poner en el Mercado sus contenidos digitales con ayuda de consultores expertos en tecnología.

¿Cambiará el tipo de lector?
La introducción y adopción de dispositivos de lectura digital hará que los e-books y otros contenidos sean más fáciles de manejar. Indudablemente, esto expandirá el perfil del típico lector. Además, los contenidos digitales serán más baratos que los impresos, cosa que incrementará el número de personas que decidan acercarse a la lectura.

¿Leerá más la gente joven?
Con el crecimiento de los dispositivos digitales, la lectura devendrá en un hábito que se adaptará mejor a los ritmos naturales de la gente adulta. Leer en un dispositivo digital o en el teléfono móvil tiene cierto atractivo para las generaciones más jóvenes. Además, leer será una actividad más accesible para aquellas personas que nunca se veían a sí mismas llevando un libro entre las manos.

¿Serán los blogs el mejor canal de promoción cultural?
Internet, y sobre todo los blogs y las redes sociales, continuará siendo la gran plataforma de ese marketing basado en el boca-oreja, porque las conversaciones que antes teníamos en el bar ahora se tienen en la red. Los widgets, como el Search-and-Discover de Ingram Digital, pueden ser colgados en un blog o en una red social con un enlace que te remita al vendedor. Y eso es una técnica de marketing brutal que aumenta la influencia de los libros.

¿Es el fin del librero tradicional?
Es difícil decir si compañías como Amazon o Google acabarán complementando o anulando a las librerías tradicionales. Realmente, Google será una herramienta fundamental para descubrir contenidos, pero todavía es pronto para saber si será un jugador importante en este partido. De cualquier forma, es evidente que muchas librerías y, en general, empresas del sector editorial no sabrán adaptarse al mundo digital que viene, y fallecerán.

¿Puede el modelo tradicional de librerías convivir con el modelo digital?
Sí, pero deberán tender puentes entre las dos comunidades. Por ejemplo, un consumidor que compra un libro en una librería tradicional puede visitar la página web de la misma librería para conseguir información adicional, como entrevistas con el autor o chats con otra gente que haya leído el mismo libro. Además, usando tecnologías como Lightning Source’s Espresso, los libreros tendrán la capacidad para imprimir libros según demanda, expandiendo su potencial inventario.

¿Qué podemos aprender de la industria de la música?
Muchas cosas. El iPod ha llevado la música digital a su cumbre. Los dispositivos de lectura digital harán lo mismo en el mundo editorial. Pero la industria musical ha perdido millones luchando contra la distribución ilegal. Por tanto, para ofrecer los mejores precios y el mejor acceso al contenido, las empresas digitales deberán contar con una herramienta de marketing que les permita enfrentarse a la piratería.

editoriales-libro-digital¿Y CÓMO SERÁN LOS LIBROS?
———————————Mike Shatzkin, fundador y CEO de The Idea Logical Company.
¿Cómo serán los libros en el 2020?
La impresión de libros y su distribución supondrán una parte del negocio todavía menor de lo que es hoy. Todo el crecimiento de la industria provendrá del e-book y los beneficios de los editores crecerán gracias a la creación de nuevos contenidos específicos que colgarán en sus webs y que se distribuirán mediante el teléfono móvil.

¿Es Amazon el modelo a seguir?
Amazon ha cambiado nuestra industria: ha hecho el mejor trabajo, ha puedo los precios más bajos y ha conseguido la mayor cantidad de clientes. Y encima ha usado su poder para situar el Kindle en el mercado de un modo fulminante. Además, Amazon ha presionado a los editores para darles un trato preferencial en otros formatos, como el del libro impreso-según-demanda. Por otro lado, Amazon ha dejado claro que la clave para triunfar en el nuevo mundo es personalizar la experiencia del consumidor.
El problema del papel: Realmente, el libro digital es la solución al problema del consumo excesivo de papel, aunque también lo sería el uso inteligente de los libros impresos. Lo que está claro es que vamos hacia un mundo donde los espectadores tendrán varios formatos para leer. Me atrevo a asegurar que, cuando las pantallas mejoren su calidad y cuando los contenidos sean más variados y compatibles, los lectores se inclinarán más por el dispositivo digital que por el papel.
Las bibliotecas virtuales: En la medida en que cada vez se leerá más en pantalla, los problemas de los editores para vender obras clásicas o libres de derechos se incrementarán, porque esos libros se encontrarán gratuitamente en la red. Penguin se ha adelantado a este fenómeno creando ediciones especiales de grandes clásicos en formato e-book que contienen material adicional, como las críticas que salieron en la época o cosas así. Lo que no se sabe es cuál será el precio de los trabajos que todavía tengan vigentes los derechos de autor. A este respecto, hay que recordar que Google vive realmente de la publicidad, no de los libros que cuelga, así que el modelo comercial variará bastante en los próximos años.

¿Aparecerán nuevos géneros literarios al amparo de las nuevas tecnologías (como la novela celular)?
No lo dudes. La imprenta sólo podía admitir información estática: texto o imágenes que no cambiaban. Los e-books, sin embargo, pueden procesar sonidos e imágenes en movimiento. Por tanto, aparecerán nuevos géneros literarios basados en la interacción entre distintos formatos creativos.

El libro de papel, ¿acabará siendo un objeto de lujo?
No sabría decir si acabará siendo un objeto de lujo, pero es indudable que las nuevas generaciones lo usarán muy poco. De cualquier modo, tenemos libros impresos para rato. Por dos motivos: a) actualmente hay muchísimos libros en el planeta, y b) los libros ya pueden ser impresos al momento para aquellas personas que quieran uno. No sé si acabarán como “objeto de lujo” u “objeto artístico”, pero sin duda dejarán de ser un “objeto práctico”.
Algunos editores regalan libros en la red… Regalar contenidos para promover algo es una idea que ya funcionaba en el pasado y que claramente continúa funcionando. Sin embargo, en la medida en que más y más contenidos estén disponibles en la red, el poder de promoción disminuirá y el aspecto caníbal de estas prácticas se notará enseguida. O sea, que esta técnica funcionará durante algún tiempo más, pero pronto empezará a fracasar hasta desaparecer.

———— Kalev Leetaru, director de la Consultoría Tecnológica del Institute for Computing in the Humanities, Arts and Social Science (Universidad de Illinois).
¿Cómo serán los libros en el 2020?
Recuerdo que en la década de 1990 hubo un debate internacional sobre los libros digitales y todo el mundo decía que en el 2000 habrían inundado el mercado, cosa que evidentemente no ha pasado. Y es que, en realidad, el gran obstáculo no es la tecnología, sino que los empresarios no saben cómo financiarlos.

¿Qué nuevas características tendrán los libros digitales?
El libro impreso fue diseñado para el manejo por parte de un ser humano, pero un libro digital está diseñado tanto para humanos como para ordenadores. Un ejemplo de esto son los programas de traducción automática, que son útiles para textos simples, pero absolutamente inútiles para la traducción literaria. El gran problema de la literatura digital sigue siendo el lenguaje, que es algo exclusivamente humano.

¿Cambiará Amazon la industria cultural?
A estas alturas, incluso los amantes de los libros consideran que el Kindle es un ordenador, no un libro. En otras palabras: aún hay restricciones psíquicas. Así que todavía ha de pasar mucho tiempo para que se produzcan cambios reales.
¿Qué debe ocurrir en España para que empiece la revolución digital del libro? Dada la situación predominante de vuestro idioma en el mundo, sólo hace falta que convirtáis la digitalización en una prioridad y entonces aparecerán lectores por todas partes. Actualmente, la digitalización está en manos de empresarios estadounidenses, que son los que realmente se interesan por el dinero, y eso hace que sólo haya libros digitales en inglés. Pero está claro que el castellano también tiene clientes, así que no tardará en ocurrir.
El problema del papel: Este problema desaparecerá con la evolución de los dispositivos de lectura digital. Aunque quizás esto sea un espejismo. La revolución digital de las oficinas debería haber traído la “oficina sin papel”, pero continuamos usándolo incluso más que antes. La venta de impresoras ha aumentado en todos los países del mundo. Por ejemplo, Oki Data Corp ha aumentado su volumen de negocio en Malaysia en un 50 por ciento. De modo que el libro digital puede incrementar el consumo de papel, pues mucha gente optará por imprimirse los textos que se descargue. La auténtica revolución llegará cuando los aparatos de lectura digital maduren hasta el grado de ser tan confortables como el papel.

¿Cómo afectará la digitalización de libros por parte de Google?
Creo que lo más importante será la resurrección de muchas obras “muertas”. Por ejemplo, en la Universidad de Illinois hemos escaneado y colgado una colección de revistas que muestran cómo la cultura impresa española estuvo influenciada por la Guerra Civil. La gente normal nunca tendría acceso a esta información, pero ahora pueden verlo desde cualquier parte del planeta. Por tanto, hemos resucitado un material muerto.

¿Cuál es el gran problema en la digitalización de los libros?
Que todavía no ha empezado de un modo serio. Aún no ha habido un movimiento de usuarios que escaneen, reproduzcan, enlacen, relacionen, complementen, documenten los libros de todo el mundo. Páginas como Wikipedia demostraron que ese movimiento voluntario de usuarios puede crear una gran enciclopedia, y lo mismo ocurrirá cuando la gente empiece a hacer lo mismo con los libros.

¿Y cuál es su principal ventaja?
El libro digital ofrece la oportunidad de romper la unilateralidad del texto –un autor, un texto- al permitir, como ocurre en las páginas web de los periódicos, que los lectores incluyan comentarios al texto, ofreciendo por tanto otras visiones sobre el mismo y ampliando su significado. En un libro impreso yo puedo escribir notas en los márgenes, pero no puedo compartirlas con el resto del mundo, así que una edición digital de El Quijote siempre será más completa y multidireccional que una tradicional.

VIA: LIBROS & TECNOLOGÍA

lunes, febrero 23, 2009

Los libros son caros y no hay tiempo para leer


Decía alguna vez el Conde de Siruela, fundador de la magnífica y singular editorial Siruela, que aquello de los libros caros era simplemente una actitud cultural. ¿Caros con respecto a qué? ¿A una corbata de marca? ¿A una cartera Vuitton? ¿A una atractiva y diminuta ropa interior femenina de Victoria Secret? ¿Cuándo nos quejamos del whisky caro o de la discoteca cara? Sin embargo, estamos gustosos de pagar por todas estas cosas sin chistar. No conozco el primer artículo que se haya publicado protestando por el precio de las zapatillas deportivas o de los laptops para ejecutivos.

Por otra parte, los románticos del libro creen que éste surge de la nada. Que es etéreo y que basta con pensar en publicar un libro para que se materialice sin más. Pues señores, el libro es un objeto industrial que utiliza materiales que cuestan: papel, tinta, encuadernaciones, pegamento, máquinas donde se imprime, películas. Por supuesto, obreros y operarios que cobran por su trabajo. El autor, el editor, el impresor, el distribuidor y el librero, también —aunque parezca raro— son humanos y de algo tienen que vivir. Que el libro está en manos de negociantes y de comerciantes dice por ahí alguien bastante alejado de la realidad. Que debería estar manejado por artistas e intelectuales. Como si no hubiera habido siempre editores y libreros intelectuales. A estos desorientados señores les tengo una noticia: Desde sus albores, cuando se inventó la imprenta, el libro ha sido un negocio. Gutenberg no fue un altruista. Era un visionario con olfato de comerciante. A quienes quieran enterarse más sobre el tema, les recomiendo un libro muy bueno: La cultura, patrimonio intelectual de los europeos, de Donald Sassoon. Allí se explica muy bien el desarrollo del libro como industria.

Libros hay de todos los precios. Ediciones de bolsillo que no pasan de veinte mil pesos, como también bellas ediciones de lujo de un millón. Pero el hecho es que el universo del libro está al alcance de todos. Basta dejar la pereza mental y atreverse a leer. A ser distinto gracias a la lectura.

Otra polémica inútil en que nos embarcamos es en la de si los libros más vendidos sí son realmente los más vendidos y si esto significa que son los mejores. Son dos conceptos totalmente distintos. La estadística de los más vendidos, cuando ésta se saca bien, de manera técnica e imparcial, sólo refleja lo que la mayoría de la gente prefiere en ese momento. Pueden ser los libros más populares; los libros más morbosos o escandalosos; o la última crónica periodística sobre el narcotráfico. A veces se da que el libro de un gran autor literario, una novela, o un libro serio sobre historia, llega a ser el más vendido. Y esto es gratificante y maravilloso. Pero no siempre es así. Igual que pasa en el cine, la música o cualquiera de las artes. Yo le aconsejaría a El Espectador, sacar una lista de los sugeridos por los libreros, por ejemplo. Los que ellos con su experiencia y gusto como lectores, aconsejan a los otros lectores. Sería más lógico y honesto que confundirlos con distintas listas de los “famosos más vendidos”. Me atrevo a hacer mi sugerencia como librero. Yo recomiendo para esta semana, los dos tomos de los Apuntes de Canetti. Extraordinario autor, y extraordinario libro.

Felipe Ossa. Librería Nacional Sede de Unicentro. Bogotá

sábado, febrero 21, 2009

Lecturas liliputienses....Alberto Manguel


Dos características esenciales definen el libro de bolsillo: su dócil tamaño y su voluntad nómada. Es por eso que el santo patrón de los libros de bolsillo es (o debería ser) un tal Lemuel Gulliver, viajero infatigable y minucioso cronista del minúsculo reino de Liliput. Discreto, móvil, manuable, modesto, el libro de bolsillo es, de toda la biblioteca, el que más se pliega a la voluntad del lector. Porque es portátil, no exige que se lea en un lugar determinado, como los elefantinos volúmenes de una enciclopedia; porque es barato, no provoca en el lector que quiere garabatear en sus márgenes el sentimiento de lèse majesté que causan sus más aristocráticos hermanos de tapa dura; porque es pequeño, no desdeña el bolso ni, obviamente, el bolsillo, y se deja llevar a la cama como el más dócil de los enamorados.

A pesar de su modestia, su nacimiento es prestigioso. Siglos después de que la tableta de arcilla cediese paso al rollo, los primeros cristianos, temiendo ser vistos con un texto sagrado prohibido, plegaron el papiro o pergamino de manera que pudiese ser ocultado bajo la ropa. Así fueron creados los primeros libros de bolsillo, para proteger, dicen ciertos historiadores, la palabra del nuevo dios. Otros prefieren pensar que fue Julio César quien enviaba plegadas en forma de librito sus cartas personales, inventando así los primeros tascabili. Sea como fuera, el libro de bolsillo precede al libro de tamaño mayor como una suerte de modelo visionario, anticipando las guías de teléfono y los antifonarios. Más tarde, cuando el códex reemplazó definitivamente al rollo, el prestigio del texto requirió tamaños cada vez más inmensos y, como de minimus non curat lex, las leyes y decretos oficiales de la Edad Media desdeñaron el aspecto práctico del libro de bolsillo y exigieron formatos descomunales e incómodos. Las otras artes siguieron el ejemplo de las legales y el libro de bolsillo fue relegado al servilismo de algunos breviarios y libros de horas.

Fue al poco tiempo de la invención de la imprenta, que en Venecia el genial editor Aldo Manucio tuvo la idea de redimir el prestigio perdido del libro de bolsillo creando una colección de clásicos exquisitamente elaborados. Su intención fue la de poner en manos de todo lector, por más humilde que fuera, las obras maestras griegas y latinas. En parte tuvo éxito: en el Catálogo de precios de las prostitutas de Venecia del año 1535 aparece una tal Lucrezia Squarcia entre cuyas virtudes se alaba la de haber leído a Petrarca, Virgilio y "a veces hasta a Homero" en las ediciones Aldinas de bolsillo. Sin embargo, los libros de Manucio resultaron tan bellos que los aristócratas acabaron comprándolos para adornar sus bibliotecas; por eso hoy pueden hallarse numerosos ejemplares inmaculados, que no fueron nunca abiertos por sus supuestos lectores.

La popularidad de los libros de bolsillo baja y sube periódicamente y no siempre es bien acogida. Cuando en 1935 el editor inglés Allen Lane lanzó los primeros Penguin Books, George Orwell (a quien sería difícil tachar de elitista) dijo que si bien, como lector, aplaudía el proyecto, como escritor le resultaba odioso "porque esta oleada de reimpresiones baratas acabará con la biblioteca de préstamo (madre adoptiva del novelista) y frenará la producción de obras nuevas". Orwell se equivocó. El libro de bolsillo no acabó con la biblioteca de préstamo (el culpable de su lenta agonía es, ya se sabe, la industria electrónica) y, lejos de frenar la producción de obras nuevas, permitió que éstas se publicaran de manera más económica, sin pasar obligatoriamente por la aristocracia de la tapa dura. Hoy los libros de bolsillo reinan supremos, tanto entre sus congéneres de librería como entre las morcillas y pantuflas del supermercado, ofreciendo al lector que busca un discreto compañero de ruta todo tipo de aventuras, desde los periplos más imbéciles hasta los clásicos viajes del perspicaz Lemuel Gulliver.

Alberto Manguel (Buenos Aires, 1948) ha publicado recientemente Todos los hombres son mentirosos (RBA, 2008)

jueves, febrero 19, 2009

I Concurso LEA, para la promoción del libro, la lectura, las librerías y bibliotecas.

La asociación LEA, creada en España e integrada por 21 librerías especializadas, convocó hace ya algún tiempo al I Concurso LEA, para la promoción del libro, la lectura, las librerías y bibliotecas. El formato seleccionado en esta oportunidad fue el vídeo y la iniciativa contó con el respaldo de la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura español






VIA: artedfactus

miércoles, febrero 18, 2009

Los libros electrónicos son un complemento cada vez más apetecible


Una de las promesas nunca cumplidas de la informática es la de la oficina sin papeles, en la que todo el trabajo se llevaría a cabo en los ordenadores, sin necesidad de imprimir nada; más bien ha sucedido todo lo contrario y parece que cada vez se imprime más. Los libros también llevan mucho tiempo en el punto de vista de los que pretenden eliminar el uso del papel en la mayor medida posible, pero lo cierto es que hasta ahora los libros electrónicos no han demostrado tampoco ser especialmente populares.

La idea detrás de los libros electrónicos, como su propio nombre indica, es la de sustituir el papel por archivos digitales que se puedan leer en la pantalla del ordenador, teléfono móvil u otro dispositivo electrónico, o, en especial, de un dispositivo específicamente diseñado para ello, como puede ser el Kindle, de Amazon, del que esta misma semana se presentó la segunda versión.

Los dispositivos como el Kindle -solo disponible en Estados Unidos- o el Papyre, por citar un par de ellos, suponen una curiosa dicotomía, ya que aunque pretenden ser los que impulsen la adopción del libro electrónico, al mismo tiempo intentan que la experiencia de leer un texto usándolos sea lo más parecida posible a la de leer un libro de verdad.

Para ello usan en sus pantallas una tecnología llamada tinta electrónica que, aparte de consumir muy poca electricidad -solo cuando se pasa de página-, resulta muy cómoda para los ojos, ya que la imagen no se está refrescando continuamente como en una pantalla tradicional, ya sea de tubo o plana, y se ve perfectamente incluso a la luz del sol. La desventaja es que, hoy por hoy, la tinta electrónica ofrece un contraste muy inferior al de una pantalla normal -a menudo se compara con el contraste de un periódico sucio- y que los modelos comercializados solo son capaces de mostrar imágenes en blanco y negro y limitadas a pocos niveles de grises, con lo que la calidad de las ilustraciones deja mucho que desear.

Aún así, y como es de rigor en el campo de la tecnología ya existen desarrollos de tintas electrónicas que permiten no solo ver imágenes en color, sino incluso en movimiento, que serían capaces de reproducir vídeo, aunque aún tardarán algún tiempo en llegar al mercado.

Por lo demás, los lectores de libros electrónicos ofrecen una duración de batería que no se mide en días, sino en semanas, gracias al bajo consumo de sus pantallas, y, según en qué modelos, hasta incluyen un teclado para realizar búsquedas o escribir notas al margen en el contenido de los libros que almacenan, cuyo número solamente está limitado por la memoria que incorporan, que de nuevo en algunos modelos es ampliable. También son muy ligeros y de un tamaño similar al de un libro de papel.

Algo para leer
En cualquier caso, lo que importa, por muy bien diseñado que esté el lector, es el contenido, lo que se puede leer en estos dispositivos. En este sentido, es muy importante a la hora de pensar en adquirir uno de estos lectores, cuyo precio por cierto ronda los 300 o 400 euros, que este sea capaz de leer documentos en la mayor variedad de formatos posibles, como mínimo en formato texto, PDF y HTML, y que no venga limitado por ningún sistema de gestión de derechos digitales que impida reproducir documentos que no lo incorporen.

También es necesario que las editoriales apuesten por el formato, ya que aunque existe una gran cantidad de obras literarias cuyos derechos de autor ya han expirado o que han sido cedidos por sus autores y que ahora están disponibles a través de iniciativas como el Proyecto Gutenberg, las obras más recientes son por lo general más difíciles de encontrar en este formato.

De todos modos, dada la naturaleza de estos dispositivos, la variedad de contenidos que pueden reproducir no tiene porque verse limitada a versiones electrónicas de libros, ya que también sirven para reproducir música o para ver webs, como hace el Kindle gracias a su capacidad de conectarse a las redes de telefonía 3G.

Otros competidores
Además de todo lo anterior, los lectores de libros electrónicos se enfrentan también a la competencia de unos teléfonos móviles cada vez más sofisticados y perfectamente capaces de reproducir el mismo tipo de contenidos, aunque sea en una pantalla más pequeña, y que estamos más que acostumbrados a llevar encima.
De hecho, Google anunciaba hace apenas unos días la disponibilidad de una versión especialmente adaptada para teléfonos móviles de su servicio de búsqueda de libros, que ofrece aproximadamente un millón y medio de títulos libres de derechos en Estados Unidos y cerca de medio millón fuera de ese país.

Personalmente, aunque puedo entender la comodidad de disponer de cientos o miles de libros en un lector de los mencionados y de poder consultarlos en cualquier momento, sigo pensando que tendremos libros de los de toda la vida durante mucho tiempo todavía, y es que tampoco creo que un nuevo formato tenga que acabar con el antiguo, sino que lo mejor para todos será que convivan.

VIA: microsiervos


lunes, febrero 16, 2009

El libro y la cuestión editorial . Raúl Olvera Mijares


Editar libros se ha convertido en la forma más cómoda de hacer ajustar cualquier presupuesto, tanto en instituciones públicas como privadas con presuntos fines culturales. Como tantas compras, el libro se cotiza a un precio con el impresor que ya incluye la hinchazón de donde han de salir las partes para distintos oficiosos, llámense jefe de publicaciones, coordinador editorial o diseñador. Una vez publicados, los libros acaban en bodegas a dormir el sueño de los justos, donde los ratones y el agua dan cuenta de ellos. Aún hoy se cree que hacer libros se limita a contratar un formador, una imprenta y organizar una sola presentación, para luego almacenar los ejemplares que queden.

De dudosa calidad resultan la mayoría de los volúmenes, al menos los publicados con fondos estatales, empleados más bien como tarjetas de presentación entre autores noveles jóvenes imberbes o bien viejos desahuciados para la verdadera escritura. Las bibliotecas, el fomento a la lectura, la distribución real de los materiales bibliográficos se han visto resumidos en proclamas demagógicas, como aquella de Hacia un país de lectores y la absurda erección de bibliotecas que, por mala planeación, permanecen cerradas, pues podrían venirse abajo en cualquier momento.

Varias son las instituciones que se han echado a cuestas la encomiable labor de sacar a la luz valerosos volúmenes. Entre ellas, los institutos de cultura, las universidades tanto autónomas como de paga, los centros culturales y por supuesto las casas editoras privadas, que van desde las grandes, verdaderos trusts en manos de mercenarios extranjeros, hasta las pequeñas, no pocas veces casas chicas de escritores coludidos con el régimen, quienes se dedican a editar a sus amigos y a autores de renombre que puedan trasmitir un poco de fama. El círculo vicioso de ver publicada la propia obra es difícil de romper y, sin ser conocido de antemano o tener conectes estratégicos, se erige empresa, si no imposible, casi milagrosa.

Tanto políticos como entusiastas de la cultura reconocen el valor del libro, el cual es uno de los objetos culturales más delicados y exigentes. No basta con dar a la imprenta materiales de dudosa pluma o bien emplear un papel de una calidad y textura aceptables, cuando la tipografía, el diseño, la corrección de estilo dejan mucho o más bien todo que desear. Da verdadera pena por la tala inmoderada de árboles y el empleo inútil de celulosa.

LA RESPONSABILIDAD DEL EDITOR

La cultura cuesta. Sólo el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes tiene un presupuesto equivalente al de varias secretarías de Estado juntas. Es un despropósito pensar que haber pergeñado un par de libros lo califiquen a uno para ser editor. Este es el inveterado mito de que todo escritor es por naturaleza editor. Ser editor de verdad implica tener una formación cultural amplia, no solamente en las bellas letras, sino haber pasado varios años por la universidad y no en cualquier carrera, por cierto. Ser lector también de periódicos, revistas y obras académicas, sobre todo, científicas y humanistas. Tener los ojos abiertos a cualquier manifestación escrita o tipográfica. Ser editor es estar poseído por un prurito casi morboso por la perfección, ese ideal de la nula errata, horizonte casi inalcanzable pero que al fin da sentido a la callada y maniática labor.

El poder industrial y el cultural no están reñidos. Barcelona, Milán, Fráncfort del Meno, son centros de la industria y el comercio pero, al mismo tiempo, son capitales alternas de la cultura, en disputa continua con las verdaderas capitales, Madrid, Roma y Berlín. Las casas editoras, para sorpresa de muchos, representan el punto de confluencia entre el pensamiento teórico y el práctico, entre las ideas y las obras, entre los sueños y la realidad. Nunca resultará inútil insistir en la importancia del humanismo y la promoción de la lectura. Hacer libros para gente que no lee es un despropósito, sólo justificable por el deseo de cultivar la imagen, tal como sucede con ciertas instituciones que navegan bajo el cómoda bandera de la Cultura. Reformas en el sistema educativo en todos los órdenes se requieren con urgencia. La participación de los particulares es imprescindible. El Estado, por sí solo, no es suficiente.

EL SECTOR PRIVADO

El impulso necesario tendría que venir de la inversión privada. Ojalá que, como en la rama de los bancos, un día los mejores libros se los disputen, en nuestro país, las principales ciudades la capital, Guadalajara, Monterrey, Puebla. Sacar a la luz libros propios hechos, escritos, editados o traducidos en el lugar es una de las maneras más eficaces de fomentar el desarrollo económico y político de la región. Es ofrecer trabajo a mucha gente y recoger ganancias nada desdeñables, hallando nuevos terrenos para la inversión.

Si se piensa que los grandes sellos editoriales tienen la cuestión resuelta, bastaría acercarse a alguno de los llamados editores comerciales para tomarle la temperatura a la situación. En la pasada Feria del Libro, que tuvo lugar en Monterrey, hubo ocasión de entrevistar a editores y autores. Además de las molestas giras por las ferias, las entrevistas concertadas y las declaraciones bajo mordaza, los escritores deben padecer, y no poco, bajo las jurisdicciones de los grandes sellos editoriales. Quizá quienes escriben parezcan invulnerables, todopoderosos, colocados en un mundo más allá de toda perturbación aunque esto, en la realidad, no es más que pura apariencia. ¡Qué es un escritor sin un editor!, le oí alguna vez afirmar en tono de autosuficiencia a un editor de un connotado sello comercial. Más que editor habría que hablar de publisher así en inglés o de publirrelacionista, otro horrible neologismo. Se puede ser bastante ignorante, no conocer el idioma, mucho menos tener gusto para las bellas letras y desempeñar, no obstante, la labor de seleccionar libros y autores en el ámbito comercial.

Pedro Ángel Palou, autor y figura pública en su natal Puebla, concibe el problema del trato recibido de las grandes casas editoras en estos términos: Hay un grupo de escritores latinoamericanos que hoy curiosamente, publicando en editoriales globales (Planeta, Alfaguara, Mondadori), no nos leemos. Es necesario romper este círculo vicioso de lo que llamo el nuevo colonialismo cultural de las editoriales españolas, que compran los derechos mundiales de un autor en castellano, para sólo publicarlo en su país o en los países que quieren y, precisamente, para no llevarlo a España. Hay toda una perversión incluso en el modo como se promueve al escritor en América Latina a partir de las famosas ferias, que tienen también su propio sector. ¿Quién viene a la feria? Pues, sobre todo, alguien que lee. Y el esfuerzo que hace el país, el esfuerzo que hacen los propios escritores de venir, el esfuerzo que hacen sus editoriales se diluye, porque lo que no hacemos es leernos y discutir entre nosotros.

LA CUESTIÓN DESDE DENTRO

A propósito de la situación que debe enfrentar una editorial de gran envergadura y trayectoria histórica como es el Fondo de Cultura Económica, que debe enfrentar, con un presupuesto restringido, dificultades como la de reeditar todo lo que los académicos, intelectuales y escritores demandan. El problema del almacenamiento de los libros, el volumen de los tirajes, el presupuesto para promoción son otras tantas cuestiones. Joaquín Díez Canedo, anterior jefe de ediciones, explicó: Efectivamente, reeditar lo que tiene el Fondo es muy difícil. ¿Qué viene en auxilio? Las nuevas tecnologías, aún no incorporadas del todo. La impresión bajo demanda, por ejemplo, favorece el manejo de volúmenes muy reducidos. De hecho hay un gran interés entre los autores de publicar sus libros en el Fondo. Nos parece que todo autor tiene una convicción de que su libro es importante y original. Alguien que quiere proponer un libro, sin embargo, debe primero hacer un pequeño examen de conciencia y, por lo menos, que lo lea alguien más.

Ser autor parece algo glamoroso, vivir de lo que a uno le gusta hacer, no está nada mal, pero entraña una serie de consideraciones éticas respecto a los usuarios finales de los libros. Sería irresponsable por parte de todos creadores, mecenas y publicistas no pensar en que elevar el ego de alguien, poner en el mercado una serie de artículos que difícilmente se consumen y especular en nombre de la cultura, sin hacer verdaderas campañas para formar lectores, es traer cada cual agua para su molino, desdeñando el provecho general y el bien común. Los libros son necesarios y hasta indispensables, pero únicamente los buenos, no cualquier mamotreto que por estar impreso y encuadernado se presenta como un producto valioso.

Raúl Olvera Mijares

sábado, febrero 14, 2009

Censura en la Feria del Libro de la Habana...


Conozco de libros que han estigmatizado a sus autores y de escritores que proyectan una sombra oscura sobre sus obras. Quién perjudica más a quién, parecen sugerirnos algunos casos en que el literato es tan “difícil” como sus textos. Orlando Luís Pardo Lazo ha sido la causa directa de que los cuentos compilados bajo el título Boring Home no fueran presentados en esta Feria Internacional del Libro de La Habana 2009. Él y su manía de complicar las cosas, de buscarle juegos lingüísticos a una realidad que entiende mejor de consignas y gritos. Para colmo, se dedica a robar con el lente de su cámara ciertas desatinadas imágenes que contradicen la iconografía oficial. No muestran la manzana, ni a Adán, apenas la serpiente.

La radioactividad que despide Orlando detuvo las máquinas de la imprenta, hizo espantarse a los editores y desistir a algunos colegas de saludarlo en la calle. Su nombre desapareció de las listas de los escritores promovidos por las instituciones oficiales y fue sacado del catálogo de esta Feria. Sin embargo, el chiflado de Lawton, se las arregló para imprimir su libro y ahora quiere presentarlo. Sus amigos -gente excluida como él- hemos decidió acompañarlo en el lanzamiento alternativo de sus textos, el lunes 16 de febrero a las tres de la tarde, en las afueras de la fortaleza de La Cabaña.

Todo podría haber quedado en un grupito sentado sobre la hierba, hablando de un libro manufacturado, sino fuera por las amenazas. Desde ayer está circulando un email en la intranet del Ministerio de Cultura, donde se nos advierte de posibles represalias por la presentación alternativa de los cuentos. Llamadas intimidatorias, acusaciones de asalariados del Imperio –¡Cuán poco originales son!- y hasta la velada advertencia de que habrá golpiza. Todo eso ha venido a darle a la salida de Boring Home más expectación de la que buscábamos, le ha regalado el mejor discurso de presentación que podría hacérsele a un escritor proscrito.

Allí estaremos, vamos a ver si nos dejan llegar.

La blogger Yoani Sánchez tratará de presentar extraoficialmente 'Boring Home', un libro de cuentos que Orlando Luis Pardo Lazo ha tenido que autoeditarse por la censura

Muchos blogs ya se hacen eco de la presentación del libro de cuentos de Orlando Luis Pardo Lazo. Pero lo último de la noticia es que el Gobierno cubano ya está haciendo funcionar su maquinaria de propaganda para que Orlando no presente su libro. Esto quiere decir, que están propagando el miedo, la advertencia, la represión soez y la intimidación.

España es uno de los países con mayor presencia en esta Feria tras Chile, país invitado de honor este año y cuya presidenta inauguró el evento junto a Raúl Castro
Intimidaciones: "Pardo Lazo se ha convertido en un muñeco al servicio de Yoanni y su camarilla". "He tenido noticias de algunas sorpresas desagradables que van a encontrar allí"

El libro de cuentos de Orlando, 'Boring Home' se intenta presentar al margen de la XVIII Feria Internacional del Libro de la Habana en “La Cabaña”, el próximo lunes 16 de febrero. Se espera que presente el libro la famosa bloguera Yoani Sánchez.

El problema está en que el Gobierno no publica a Orlando su libro, y este, por encima de las leyes absurdas del país, se ha autopublicado el libro y lo presentará tan al margen que será en una esquina del recinto de la Feria. Se trata de la guerra de poder del Gobierno cubano para lograr que los escritores e intelectuales se ciñan a sus reglas, la tan concebida censura intelectual y política.

Dejo la nota informativa del Gobierno publicada en Octavo Cerco y al final la invitación de Orlando a la presentación de su libro. A partir de hoy y ahora se inicia una campaña internacional para salvaguardar la integridad física de Orlando y Yoani ante la presentación del libro.


El gobierno de Cuba debe saber que no tendrá fácil atentar contra la integridad física, de cárcel, e intimidaciones de los intelectuales cubanos por el simple hecho de opinar, criticar, escribir, pensar, publicar.


Nota en Octavo Cerco, que propaga el Gobierno cubano:

Cultura contra represión política*

He escuchado decir que está circulando un mensaje, vía correo electrónico, divulgando la presentación el próximo lunes 16 afuera de La Cabaña, de un libro de Orlando Luís (sic) Pardo Lazo, y que será presentado por la tristemente célebre bloggera y contrerrevolucionaria Yoanni Sánchez, bien pagada por el imperio.

Hace algunos meses también circuló una foto de Pardo Lazo, masturbándose encima de una bandera cubana, acto que indignó a todos los hijos de este país y de otras latitudes, pues esto es un agravio a un símbolo patrio. Su obra literaria es poco conocida, sin embargo este hecho fue divulgado como parte de la propaganda madiática (sic) contra Cuba.

Pardo Lazo se ha convertido en un muñeco al servicio de Yoanni y su camarilla.

No creo que lleven a vías de hecho esta estúpida actividad, de hacerlo pasarán un susto pues como mismo he leído la “convocatoria”, también he tenido noticias de algunas sorpresas desagradables que van a encontrar alli (sic).
Escrito por Amaury Cabrera Reyes

viernes, febrero 13, 2009

Biblioteca Pública del Zulia...un Paraíso de libros

Biblioteca Pública del Zulia Espacio para el desarrollo del conocimiento que inserta al ciudadano en el proceso continuo de crecimiento científico, económico, social y cultural de nuestro Estado.Brindamos servicios de información y formación para construir una ciudadanía comprometida con el progreso, los valores universales y la autentica democracia social al servicio de la humanidad.
Biblioteca Publica del Zulia...un Paraiso de libros

jueves, febrero 12, 2009

Biblioteca Publica del Zulia...Gisela Nones

Letralia gana el Premio Nacional del Libro de Venezuela


La revista literaria venezolana Letralia, Tierra de Letras, obtuvo el Premio Nacional del Libro de Venezuela, edición 2007, en la categoría Publicaciones Digitales como el mejor sitio electrónico que promociona el libro y la lectura, según el veredicto emitido este miércoles 11 de febrero por el Centro Nacional del Libro.

El Premio Nacional del Libro es convocado anualmente por el Centro Nacional del Libro, y en él pueden participar comunidades, promotores, instituciones, medios, servicios y editoriales que se hayan desempeñado en la producción, promoción y difusión del libro y la lectura en Venezuela durante el año 2007.

Editada por el escritor venezolano Jorge Gómez Jiménez, Letralia es la primera revista literaria publicada en Internet desde Venezuela. Circula desde el 20 de mayo de 1996 en dos ediciones mensuales y en sus páginas discurre lo mejor de la creación literaria contemporánea en español.

La revista brinda, además, abundante información sobre concursos, noticias y eventos culturales, literatura en Internet, artículos, reportajes y entrevistas, y mantiene una editorial virtual que publica libros digitales de acceso gratuito, así como espacios para el aprendizaje del oficio literario y para la difusión de traducciones literarias del español a otros idiomas y viceversa.

En años anteriores, Letralia ha sido finalista en los premios Lo Mejor De Punto Com (2004 y 2005), de Venezuela, y en los premios Stockholm Challenge (2006 y 2008), de Suecia.

En esta edición del Premio Nacional del Libro, además, el escritor cojedeño Isaías Medina López, asiduo colaborador de Letralia, obtuvo la distinción como mejor promotor de literatura oral en la categoría Promotores del Libro y la Lectura. La lista de ganadores está disponible en la página del Centro Nacional del Libro.

lunes, febrero 09, 2009

El Kindle de Amazon se convertirá lo que el iPod a la música, en el dispositivo que revolucione este mercado.

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El aspecto y las características de la segunda generación del Amazon Kindle, el lector de libros electrónicos creado por la titánica tienda online, se han desvelado gracias a una filtración. Hay cambios estéticos, así como otros orientados a pulir las deficiencias del Amazon Kindle original.

Las dimensiones del Amazon Kindle 2 apenas sufren variación. Ahora es un poco más largo, y su parte trasera es metálica, como la utilizada por Apple en algunos iPod y en el primer iPhone. La pantalla parece conservar sus dimensiones, pero ahora el teclado está centrado, es más alto y goza de una distribución más cómoda.

El cambio más significativo introducido en el Amazon Kindle 2, al menos al nivel de interfaz de usuario, es la pérdida de la banda táctil que recorría uno de sus laterales. En el nuevo modelo, para navegar por los diferentes menús y seleccionar las diferentes acciones a ejecutar, habrá que usar un mini-joystick situado a la derecha del teclado.

El aspecto y las características de la segunda generación del Amazon Kindle, el lector de libros electrónicos creado por la titánica tienda online, se han desvelado gracias a una filtración. Hay cambios estéticos, así como otros orientados a pulir las deficiencias del Amazon Kindle original.

Las dimensiones del Amazon Kindle 2 apenas sufren variación. Ahora es un poco más largo, y su parte trasera es metálica, como la utilizada por Apple en algunos iPod y en el primer iPhone. La pantalla parece conservar sus dimensiones, pero ahora el teclado está centrado, es más alto y goza de una distribución más cómoda.

El cambio más significativo introducido en el Amazon Kindle 2, al menos al nivel de interfaz de usuario, es la pérdida de la banda táctil que recorría uno de sus laterales. En el nuevo modelo, para navegar por los diferentes menús y seleccionar las diferentes acciones a ejecutar, habrá que usar un mini-joystick situado a la derecha del teclado.

domingo, febrero 08, 2009

Las mujeres son las que más leen y ahora se han convertido en protagonistas y consumidoras de libros de sexo..


Las mujeres son las que más leen y ahora se han convertido en protagonistas y consumidoras de libros de sexo y relatos eróticos, a tenor del aluvión de títulos que de este género se publican, y que, según editores y expertos, se debe a que la sociedad española ha cambiado y ha perdido el miedo. El hecho de que sean las mujeres jóvenes las que más leen, según los últimos barómetros de lectura, no ha pasado desapercibido a los editores, quienes han abierto el coto a toda clase de libros, ficción y no ficción, de contenido erótico para mujeres, escrito por mujeres, ya sea con un bajo perfil erótico, alto erotismo, de sexo duro, pornográfico y hasta manuales que se califican como "la guía definitiva del sexo".

Para Juan Boya, director de la editorial Booket, de Planeta, que lanzó en 2008 la colección Erótica, "son muchos títulos, pero no tantos; lo que pasa es que llama la atención. Lo que sí es cierto, es que la sociedad española ha cambiado mucho respecto a su percepción del sexo, y hoy se puede hablar abiertamente de ello. Se consumen también más juguetes sexuales para mujeres y se ha despenalizado el tema para ellas". "Más sexo y menos Nueva York", "Dos mejor que uno", "El arte de complacer", "Ceremonia de seducción", Bad girl", o las guías "Cómo tener cada día el orgasmo de tu vida" o "Cómo disfrutar de tus fantasías eróticas más locas" son algunos de los títulos que esta editorial ha puesto en el mercado con "éxito".

También ha tenido gran acogida Erika Lust, nacida en Estocolmo y afincada en Barcelona, una de las pocas mujeres que dirige cine porno, con su libro "Para entender y aprender a disfrutar el cine X". Marisa Gray, con el libro "Ruborízate. Nueve cuentos eróticos para sonrojarte", ha vendido 750.000 libros y ha sido traducida a doce idiomas. "Verdades y mentiras en el sexo", de Eva Roy; "Mujeres, juguetes y confidencias", de Eva Moreno; "Ponme la mano aquí", de Sandra Uve; "Erótika. Escenas de la vida sexual", de Patricia de Souza, o "Sexo para gente con poco tiempo y muchas ganas", de Emily Dubberley, son tan solo una muestra de esta avalancha de libros.

Esta semana también se pone a la venta un manual, con el nombre de "Sexo. La guía definitiva", de Em&Lo, dos sexólogas de Nueva York, que tienen una página web de consulta, atestada de preguntas, y que han confeccionado un manual con ilustraciones y una cuidada edición con tapas duras en color oro. En el libro explican, con detalle, toda clase de posturas, cómo ponerse bien un condón, el orgasmo, todo tipo de términos y denominaciones, las enfermedades sexuales, los anticonceptivos, el debate del tamaño, los juguetes eróticos para él y ella, y todo, en definitiva, para tener buen sexo.

El tema y el mercado transcienden fronteras y también ha levantado gran expectación la llegada en primavera del libro "El sabor de la miel", de Salwa Al Neimi, la escritora árabe más arriesgada, perseguida y empeñada en demostrar que en la cultura árabe el sexo "tiene y ha tenido gran importancia". Pero este interés que parecen tener las mujeres y que el mercado ha fomentado como negocio, no es visto por todo el mundo igual. Para la psicoanalista Isabel Menéndez, responsable de la sección de psicología del suplemento Mujer hoy, "los libros que hablan de sexología, porque yo no creo que sean de sexo, o los de ginecología, músculos, postura y gimnasia, me parecen pornografía aburridísima".

"Creo que no tiene que ver con la sexualidad femenina -continúa- y es una copia de la sexualidad masculina neurótica. Se trata de una falsa liberación", subraya esta psicóloga, autora del libro "Equilibrio emocional". "A la mujer la reducen con estos libros y la tratan como si fuera tonta. La sexualidad femenina, tanto como la masculina, tiene que ver con el mundo emocional, con los afectos y con el amor; lo demás es gimnasia y la mujer ahí pierde. Lo que debería es traer al hombre hacia el amor", recalca. Para esta experta, "saber hacer muchas posturas y acostarse con muchos no es liberación. Eso es un sometimiento absoluto a una mitología masculina", concluye.

EFE

sábado, febrero 07, 2009

Descarga gratis libros a teléfonos móviles...


Con una nueva iniciativa Google ha puesto a disposición de los usuarios de forma gratuita más de un millón de libros con base en Estados Unidos y más de medio millón de fuera de ese país pero de dominio público.

El nuevo producto, que ya está operativo, ha "optimizado" Google Book Search para hacer más fácil la lectura de cerca de 1,5 millones de obras que no están protegidas por copyrigh, en su totalidad y con sus ilustraciones, en ese tipo de teléfonos móviles.

Hasta el momento, ese servicio sólo permitía el acceso a los volúmenes desde ordenadores, destacó la empresa en un comunicado.

Para leer estos volúmenes, es necesario acceder desde un iPhone o un móvil con Android a la página http://books.google.com/m.

Google insiste en las ventajas de tener acceso a las obras a través de internet desde cualquier lugar, y destaca que cada vez hay más personas utilizan teléfonos móviles inteligentes de tercera generación para conectarse a la Red.

La compañía afirma que, por el momento, ofrecerá libros sin derechos de autor, aunque en el futuro espera expandir la oferta a la vez que avanza en su proyecto de digitalización de obras.

El pasado mes de octubre la compañía ya anunció un acuerdo con las agrupaciones estadounidenses de autores y editores Authors Guild -que representan a más de 8.000 creadores- y la Asociación Americana de Editores para que puedan recibir una compensación económica por la publicación de sus obras a través de Google Book Search.

En particular, Google ha aceptado pagar 125 millones de dólares que se emplearán en "la creación de un registro de derechos editoriales, el pago de costes legales y para resolver actuales denuncias de autores y editores".

Google está digitalizando los fondos de algunas de las principales bibliotecas de EE.UU., entre ellas la biblioteca pública de Nueva York y las de las universidades de Stanford y Harvard.

Fuente: EFE

Estudio Comparativo para publicar libros on-line...


Dicen que en la vida es necesario tener un hijo, plantar un árbol y escribir un libro. Lo de publicar un libro es cada vez más fácil, y quién no ha deseado verse en letra impresa… Casi todo el mundo escribe algo alguna vez, o tiene fotos o dibujos, o ambas cosas mezcladas, y le gustaría publicarlas como “libro”. Aquí doy un repaso a los sitios mejores para realizar esta tarea vital.

Libros “virtuales”

Si queremos publicar en la red, el papel pasa a ser virtual y buscaremos los efectos de simulación de un libro. Hay herramientas buenas, bonitas y gratuitas: Desde Calameo, tenemos opción de publicar simples PDF de manera muy sencilla y con el efecto” pasar página” quedan preciosos.

Servicios online

E bookOtras cosa es son los E-books, libros electrónicos, normalmente en formato PDF, etiquetados, con un índice de contenido y sus hiperenlaces correspondientes, que se pueden leer en unos aparatos electrónicos (a veces llamados también e-books, pero que son lectores de e-books). Haciendo un PDF, añadiéndole los metadatos y estableciendo el índice de contenidos con hiperenlaces, ya tenemos nuestro e-book perfecto para colgarlo en la red: por ejemplo, en Scribd

Hasta hace poco tiempo la impresión profesional de folletos, estampas, libros etc. requería que la cantidad mínima de ejemplares fuese bastante alta para abaratar los costes de impresión. Era casi imposible llegar a una imprenta y encargar 10 ejemplares de un pequeño folleto, por ejemplo un recuerdo de un viaje de un grupo de amigos, con textos, fotos y comentarios.

bubok Hay varias empresas y sitios web que nos ofrecen posibilidades, con ciertas diferencias en ofertas y condiciones : En España: Bubok, Libros en red, Publidisa y Publicep; Internacionales: Lulu, Blurb, Qoop, Webook.

Es neceario registrarnos gratuitamente en cualquier de los sitios que cito. Luego es tan fácil como:

  • Hacemos nuestro escrito, añadimos comentarios, le añadimos fotos digitales y las imágenes escaneadas de tickets, folletos, postales etc.
  • Lo editamos y le damos la apariencia que más nos guste. La edición es siempre lo último: escoger las fuentes tipográficas, los colores, los bordes o no de las imágenes, los márgenes…
  • Pensamos en el tamaño y formato que mejor encaja (cuadrado, apaisado, DinA4…)
  • Hacemos una bonita portada (la hoja del libro con el título, autor y datos de publicación) y pensamos en una cubierta atractiva (una imagen, el título y el autor)
  • Una vez que todo está preparado, lo pasamos a un pdf y lo numeramos. No siempre será necesario este paso

Y luego podemos:

  • Subir nuestro documento con un procedimiento sencillo al sitio que hayamos elegido
  • Hacer pruebas y visualizar borradores en nuestra pantalla. Nada se hará público mientras no escojamos esa opción. Algunos sitios nos ofrecen ayudas de corrección de textos y de edición y composición, pagando cantidades extras.
  • Mirar los presupuestos de impresión, en función de formatos, papel, colores, nº de páginas, cantidad de ejemplares…
  • Publicar nuestro libro en la red en formato electrónico (si sólo queremos eso, es lo más barato)
  • Solicitar la impresión en papel de tantos ejemplares como queramos
  • Optar por las dos opciones
  • Venderlo a través de Internet
  • Dejar el acceso libre y gratuito a libro electrónico y su descarga (aquí licencias Creative Commons, importante)
  • Tener nosotros los ejemplares impresos para vender o para regalar
  • Combinar diferentes opciones de distribución y venta

Qoop y Webook sólo trabajan con idioma inglés. Así que si hacemos algo con ellos nada de eñes…. Webook es, además, colaborativo, nuestro libro será revisado, votado y aceptado por la comunidad.

publicep

Comparativa de precios

Publicep es muy barato (entre 2 euros y 5 euros), lo más barato pero la tirada mínima es de 50 ejemplares y mínimo 50 páginas (250 euros, el mínimo a gastar). Lulu.com es el más caro, pero es la empresa que nos ofrece más opciones de diseño y admite más tipos de formato (docs, txt, pdf, etc.). Bubok en España es una buena opción aunque algo más caro que Lulu.com y con menos modelos y posibilidades. (Los precios de impresión oscilan entre 12 y 14 euros, los más baratos). Librosenred es carísimo pero dicen que no hay límites de copias…. Bubok tiene la ventaja de distribuir el libro en librerías españolas y a través de Google Books. En cambio con Lulu.com irá a parar a Amazón

Publidisa tiene u precio unitario de 7,86 euros /ejemplar pero no ofrece más que la impresión, no ofrece nada de libro electrónico, es impresión bajo demanda pura y dura, e impone muchas condiciones para trabajar. No es nada “amigable”

Si no vamos a comerciar, ni a distribuir públicamente nuestro libro podremos ahorrarnos los trámites de ISBN y de D.L.

Si queremos distribuir y ganar dinero con nuestro libro está el tema del ISBN. Atención, el proceso de obtención del ISBN depende de los editores (publishers); se puede elegir entre tener el ISBN propio como autor-editor (es decir que lo gestionamos nosotros mismos), o el ISBN de Lulu, Bubok, etc. (lo gestionan ellos, distribuyen ellos y cobran cierto porcentaje como editores).

No siempre es necesario pedir el ISBN, en España la legislación ofrece bastantes excepciones. La tramitación directa del ISBN en la Agencia española de ISBN es gratuita. Ahora bien si el trámite los hace Bubok nos cobrará 120 euros o 90 euros, lo que me parece excesivo. Si publicamos con una empresa internacional, la normativa del ISBN puede ser algo diferente, y lo precios serán caros.

Por último, no nos comamos el tarro con el Depósito Legal. “La obligación, tanto de solicitar el número de depósito legal como de constituir posteriormente el depósito definitivo, recaerá en el impresor, cuando se trate de impresos, y en el productor, tratándose de otra clase de obras”.

VIA: blogoff.es/

martes, febrero 03, 2009

Un escritor demora dos años, en promedio, para terminar una novela y conseguir una editorial que se la publique


"Un escritor demora dos años, en promedio, para terminar una novela y conseguir una editorial que se la publique. Los editores se toman meses para producir el libro terminado -diseño, diagramación, corrección- hasta llegar a la imprenta y la distribución en librerías. Se trata de un título que podrá vender, o no, cientos de ejemplares. Pero ese libro nuevo llegará a las librerías dentro del paquete de novedades mensuales -una librería importante recibe mil títulos por mes- y la realidad es que los libreros apenas logran saber de qué se trata. Treinta días después, si esa novela no fue un éxito de ventas, las librerías la incluirán entre las devoluciones del mes y los ejemplares volverán al depósito de las editoriales. Con suerte, ese libro terminará en una mesa de saldos donde se lo liquidará a bajo precio. Si no, se convertirá en pulpa de papel.

Autores, libreros y editores son víctimas de una industria que intenta ganar participación en el mercado ofreciendo cada vez más títulos. Se recae así en una sobreoferta de libros. ¿Vivimos en la época de "los demasiados libros", como dice el pensador mexicano Gabriel Zaid? En la Argentina los registros de ISBN hablan de 20.000 mil títulos nuevos por año, tendencia que crece: en el año 2008 se publicaron 19.663 títulos y solamente 2.828 fueron reimpresiones. En España, el ritmo de publicación es tan veloz que el servicio de novedades para las librerías es semanal. En fin, la cuestión se ha discutido hasta en la Feria del Libro de Francfort. Esta sobreoferta de libros hace que todos se anulen entre sí en la lucha por el espacio de exhibición en las librerías. Y el efecto real es que se vende menos, porque no hay tiempo para la humana recomendación "boca a boca" de un libro. Los libreros, abrumados por tantas novedades, exhiben sólo autores consagrados y libros de actualidad.

"Hay una canibalización entre las novedades, más que una sobreoferta. De cada tema hay miles de libros y autores, pero no creo que haya tantos lectores o compradores. Así, para un libro de autor desconocido es difícil ganarse un sitio en las librerías y llegar a los lectores", dice Analía Rossi, directiva de Aguilar-Grupo Santillana Argentina. Esta sobreoferta perjudica a las editoriales: fragmenta el mercado en un número infinito de títulos que se imprimen en tirajes cada vez más chicos."

...Probablemente la crisis económica actual moderará la edición de libros, la industria buscará otro equilibro entre calidad y cantidad. Al respecto, Daniel Divinsky, de Ediciones de La Flor, cuenta que su política siempre fue "editar poco y sólo títulos que consideramos valiosos". Sin embargo, para Divinsky, "la autorregulación es impensable en el capitalismo. La situación actual del mundo económico parece demostrarlo irrefutablemente".
Por: Socorro Estrada

domingo, febrero 01, 2009

Leer, entre otras cosas, es llevar en la mente bibliotecas íntimas de palabras ...Rosa Beltrán


Leer, entre otras cosas, es llevar en la mente bibliotecas íntimas de palabras que no significan nada fuera de la escritura; expresiones que fueron creadas para ese mundo paralelo y por tanto bocadillos que nadie ha usado ni usará en su vida cotidiana. “Cáspita”, “recórcholis”, “repámpanos”, situadas hoy a millones de años luz, destacan como estrellas muertas antes de nacer. Se trata de creaciones inventadas en los cómics con el fin de evitar los vocablos “altisonantes” que paradójicamente sí conocemos y que cambiamos por expresiones que nadie utiliza ni sabemos qué significan. Una serie interesante de palabras que no usamos tiene que ver con ese romanticismo trasnochado típico de novela rosa o cómic de lágrimas que ubica al que lo lee en la tierra de Nunca Jamás. ¿O hay alguien que se haya visto en la necesidad de decir (o haya oído a otro pedirle) “hazme tuya”? Otra línea es heredera del modernismo: no conozco a nadie que haya sentido un “frenesí”; nadie que vea su boca o la boca de otro color “carmesí” ni alguien que pida expresamente algo de “tisú”.

Hay todo un lenguaje que proviene de las series de TV dobladas en Miami que es terreno fértil para guionistas y traductores que, una vez sacado del manual y puesto en papel es vuelto al lugar de donde vino para convertirlo de nuevo en terra incógnita.

Si es cierto que como dice Kafka uno lee para hacer preguntas, la primera que tendríamos que hacernos es: ¿cómo podemos dar por sentado que lo que leemos es verdadero si está dicho con un lenguaje que nadie ha usado ni usará pero sin el cual parecerían empobrecerse los saberes creando un hoyo negro en la literatura? ¿Cuál es la lógica detrás de una frase como “no se ha realizado como mujer”? Misterio. ¿Cómo situamos en nuestra mente a personajes como el “ujier” o el “mozo de cuerda”? Lo maravilloso es que lo que importa es la transmisión de ese enigma y no que lo entendamos y por tanto, quizá la experiencia más grande de la lectura no esté en compartir un significado sino un enigma. Si el mundo tiene coherencia, dijo el autor de la Metamorfosis, esa coherencia es algo que nunca comprenderemos. El Codex Seraphinianus (cuya introducción escribió Italo Calvino), formado por palabras y dibujos inventados, debe leerse sin la ayuda de un idioma conocido, con el significado que quiera darle el lector. Es un ejercicio extremo y casi único del sistema para el cual, recuerda Manguel, no existe un código compartido. Hay otros sistemas que lo comparten de formas más que insólitas. ¿Por qué estamos dispuestos a creer en las “aventuras románticas” de un auto o en el nacimiento epifánico de un limpiador de pisos, en las “travesuras” de un rollo de papel de baño o en la transmutación de una crema para el cuerpo en una alberca de leche y finalmente en la piel de una mujer, ergo, en carne? Porque es un hecho que leemos estas imágenes igual que ciertas frases haciendo como si de verdad creyéramos en ellas, como si de verdad significaran. Y las comprendemos porque hemos decidido creer en la personificación de los objetos, en que una mujer debe hacer ciertas cosas para “realizarse”, en que sexar es pertenecerle a alguien. Es decir: las frases nos son inteligibles porque nos hemos vuelto eruditos en estas cuestiones.

¡Cáspita!

rosabeltran_a@yahoo.com

Rosa Beltrán

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