miércoles, noviembre 18, 2009

Venezuela tiene dos ferias del libro..Yolanda Valery

Dicen que el papel lo aguanta todo. Esta semana Venezuela está por aguantar dos eventos que giran en torno al libro y la lectura, pero como parte inextricable de una dinámica que parece dividirlo aquí todo en dos mitades.

Feria del Libro en Caracas (Foto: Yolanda Valery)

Unos 150 expositores participaron en Filven, donde abundó la oferta en materia política.

Uno abarca más de 150 puestos de exhibición en los espacios abiertos de un parque. El otro no suma 15, en un pequeño y más bien oscuro salón de exposiciones de una edificación universitaria. Se trata de la oficial Feria Internacional del Libro de Venezuela (Filven) y la alternativa muestra del Libro y Video Libertario de Caracas.

El primero dice no excluir a nadie; el segundo se dice obviamente excluido. Curiosamente, sin embargo, en ambos se ofrecían este martes algunos títulos comunes sobre pensamiento de izquierda y anarquismo.

Porque -ya está dicho- se trata de letras, sí; de aquellas que involucran la "p", la "o", la "l", la "i", la "t", la "i", la "c" y la "a".

En la Filven

Lo define así un artículo contenido en una publicación gratuita distribuida en la Filven: "Quien controla los medios de producción material, procura para sí el monopolio de los espacios de producción simbólica. El libro, distintivo clásico de la dominación cultural (…) es ahora el campo de las confrontaciones".

Algunos de estos libros plantean una crítica de izquierda al llamado 'proceso revolucionario'. Lo cuestionan seriamente desde una postura más bien radical

Nelson Méndez, dueño de El Libertario

En la Feria, las mesas de libros parecen pregonar esto en voz alta.

"Hay muchos libros de geopolítica, política, sociología", le describía a BBC Mundo Manuel, un ávido lector que cargaba ya dos bolsas llenas de títulos entre los standscuidadosamente arreglados, por entre toldos para ponencias, puntos de información computarizada, sets de televisión del canal oficial y puestos de artesanía o comida, en los espacios abiertos del parque público Los Caobos, en el centro de la ciudad.

También había cuentos para niños, textos escolares, recetarios de cocina, libros de autoayuda, diccionarios y enciclopedias, amén de prosa y verso clásicos. "De todas maneras no se puede vivir de poesía; si tú te casas conmigo, yo no sé cómo construirte una casa", se quejaba Manuel.

Otros clientes se decían satisfechos. "Esto es buenísimo, lo que ha hecho el gobierno", le decía María a BBC Mundo en la entrada del espacio dedicado a las principales editoriales oficiales, y que anunciaba en su entrada que la "revolución" ha publicado 2.633 libros e impreso 13.182.982 ejemplares.

Los que son y los que están

Las compras editoriales están amenizadas en la Filven con música criolla distribuida a través de altavoces, que cada pocos minutos se ve salpicada de anuncios: "Bienvenidos a Filven. Los invitamos al conversatorio 'La felicidad como problema político en la construcción del socialismo'", era una de las ofertas de este martes.

Alternativa muestra del Libro y Video Libertario de Caracas (Foto: Yolanda Valery)

La muestra alternativa no sumó 15 stands, en un pequeño salón de exposiciones.

El mapa de la entrada muestra 107 puestos de libros (más otros 21 de libros usados y 20 de editoriales alternativas). De los primeros, una treintena pertenecen a instituciones del Estado, como ministerios o fondos especiales.

Entre el resto se cuentan algunas editoriales internacionales famosas, como Planeta, Mondadori, Santillana o el Fondo de Cultura Económica, junto con un número más alto de otras quizás menos renombradas. Algunas de ellas: Pathfinder Press EE.UU. (libros sobre marxismo), Lom Ediciones de Chile (con títulos como "Refundación del marxismo y Trosky, el profeta desarmado), Centro de Estudios Libertarios de Colombia ("La rebelión de un campesino" y varios ejemplares acerca de museos del mundo).

En este contexto, un tercer grupo de puestos, como el de empresas Polar o las universidades Central de Venezuela y Católica Andrés Bello, aparecen como inesperados: estas instituciones se han visto enfrentadas en algún momento o se encuentran actualmente en una acera opuesta al oficialismo.

Sin embargo, la Filven no está exenta de polémica: la editorial del diario El Nacional (oposición) no pudo colocar un puesto. Según el ministro de Cultura, Héctor Soto, la feria no excluyó a nadie y la situación puntual del rotativo se debió a que no pagó el depósito por el stand.

También denunció Soto una campaña internacional contra la feria, a partir de una denuncia de una escritoria boliviana (Bolivia es el invitado especial de la Filven) que se dijo vetada por los organizadores. El ministro negó esa versión y atribuyó el escándalo a un "show para vender más libros".

Ni preguntaron

Relativamente cerca del parque Los Caobos, en la escuela de Ingeniería de la Universidad Central de Venezuela, un grupo de organizaciones no gubernamentales -la mayoría relacionada con derechos humanos- montó su propia exposición paralela. Ellos previeron un veto de antemano, por lo que ni preguntaron si podían participar en la Feria Internacional.

Quien controla los medios de producción material, procura para sí el monopolio de los espacios de producción simbólica. El libro, distintivo clásico de la dominación cultural (…) es ahora el campo de las confrontaciones

Publicación gratuita distribuida en la Filven

"Mira este título: 'Ninguna concentración de poder es revolucionaria'. ¿Tú crees que con eso nos iban a dejar participar", le dice a BBC Mundo Nelson Méndez, apuntando a la primera página de una edición de su periódico bimensual, El Libertario.

El Libertario y la Organización Nelson Garrido están a cargo de la muestra alternativa, en la que se encuentran libros como "El verdadero golpe a PDVSA", "Situación de los Derechos Humanos en Venezuela", y "La Defensa del Derecho a la Salud o post anarquismo: unaintroduzione".

"Algunos de estos libros plantean una crítica de izquierda al llamado 'proceso revolucionario'. Lo cuestionan seriamente desde una postura más bien radical", dice Méndez, lo que explica por qué algunos extremos se tocan entre las dos ferias.

Al fondo del pequeño salón, un grupo de estudiantes ve una película uruguaya, ya que, como en Filven, está programada la proyección de películas de escasa difusión y coloquios y seminarios.

"Pensamos simplemente en abrir el espacio a corrientes de pensamiento anti autoritario, que entendemos hacen falta en Venezuela", dice Méndez, antes de correr a su puesto para atender a algún curioso recién llegado. Otra vez la "p", la "o", la "l", la "i", la "t", la "i", la "c" y la "a".

Yolanda Valery

BBC Mundo, Venezuela

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