lunes, noviembre 16, 2009

Con una fuerte custodia militar comenzó el pasado viernes la V Feria Internacional del Libro de Venezuela



Con una fuerte custodia militar comenzó el pasado viernes la V Feria Internacional del Libro de Venezuela, organizada por el Ministerio de la Cultura. La presencia del presidente de la República, Hugo Chávez, en el Parque Los Caobos hizo que un evento abierto al público se convirtiera en antesala a una especie de
Aló, Presidente .La cola de personas llegaba la Plaza de Los Museos, unos treinta metros antes que el primer puesto de control. Después de haber estado más de una hora de pie y al sol, el público general era requisado por miembros de la Casa Militar, quienes se aseguraban de que no entraran armas ni periodistas.

Una vez vencido este obstáculo y con la voz de Chávez de fondo hablando de la guerra con Colombia y de la situación de Honduras y no de literatura, más de cien personas pudieron entrar a ver casi la totalidad de la feria (una mínima parte estaba bloqueada para garantizar la seguridad del mandatario venezolano).

Con lo primero que se topan los transeúntes dentro de la Filven es con un stand de la Presidencia de la República donde se venden o se obsequian ejemplares de
Las líneas de Chávez y un libro titula- do Memorias de Fidel Castro .Más adelante se pueden encontrar ejemplares de
La falacia an- tiimperialista de los derechos humanos
de Ydelfonso Finol, otros de Manuel Marulanda, Tirofijo de la autoría de Arturo Alapé y algunos de
El imperio contracultural: del rock a la posmodernidad de Luis Britto García.

Sin embargo, al preguntar por el precio de venta de estos ejemplares en diversos establecimientos la respuesta era unánime: "no es para la venta, es para exhibirlos", decían los expositores que representaban a varios organismos del Estado como la Biblioteca de Consejos Comunales, el Ipasme o el Servici Autónomo de Propiedad Intelectual (Sapi).

Tampoco había stand para regalar libros como prometió el pasado miércoles el ministro de la Cultura, Héctor Soto. Otra palabra adeudada fue la referente al Plan Revolucionario de Lectura que, según Soto, sería el centro de la fiesta literaria. El espacio destinado a la promoción de este plan presidencial no tenía sillas o mesas y mucho menos representantes.


PRESENCIA PRIVADA
La falta de grandes empresas editoriales no es parte de la política de este año. A excepción de El Nacional y Random House Mondadori, empresas como Biosfera, Planeta, Fundación Polar, Santillana, Norma y Ediciones B contaron con sus espacios, al igual que la Cámara Venezolana de Libro (Cavelibro) y las principales universidades (UCV, UCAB, ULA).

Fue precisamente en estos stand (los privados) el espacio con mayor movimiento durante la tarde del viernes. La gente no esperó para hacer las compras de algún libro que tenía pendiente o de un texto escolar, pero a precios mucho más económicos. Por ejemplo, en el espacio que rentó Ediciones B se pueden encontrar títulos actuales en 10, 20 o 30 bolívares fuertes.

Publicar un comentario

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails