América latina es la región del mundo en que menos se gasta en libros


América latina es la región del mundo en que menos se gasta en libros: en 2008, sólo el 4,14% de las ventas de libros en el mundo correspondió al continente. Las ventas totales fueron de US$ 4772 millones; de ellos, el 70% correspondió a Brasil.

En ese país, un habitante invierte en promedio US$ 19 por año en la compra de libros, mientras que en Chile un ciudadano consume de su presupuesto US$ 11 en la adquisición de libros de ficción, no ficción y textos educativos. El promedio de gasto en libros por habitante en México es de ocho dólares y sólo Venezuela, de los países latinoamericanos más representativos, está por debajo de la Argentina, publicó La Nación.

Un informe de la consultora internacional PricewaterhouseCoopers, realizado en Estados Unidos y Canadá, Europa, Medio Oriente y Africa, obtuvo estas conclusiones, que coinciden con las impresiones de un observador avezado del mercado mundial y a la vez dejan varias preguntas abiertas. ¿Los datos de compra de libros transmiten también una relación con los índices de lectura? ¿Cómo será la inversión en la región en el futuro cuando irrumpa el libro electrónico?

Sobre un mercado que en 2008 alcanzó los US$ 115.266 millones por ventas de libros de todo tipo -ensayo, ficción, texto escolar en todos sus niveles-, el grueso de las ventas totales se registró en Europa, Medio Oriente y Africa, con el 43,63%; América del Norte -EEUU. y Canadá-, con el 28,28%, y Asia Pacífico, con el 23,97 por ciento. La región Medio Oriente y Africa sólo comprende Israel, Arabia Saudita y Sudáfrica, según el informe.

• No se compra, pero se lee

En Francia, el promedio anual de gasto en libros por persona es de US$ 144, mientras que en Israel es de 139 dólares. Los italianos, españoles y alemanes invierten por año en libros entre US$ 110 y 114, y los británicos, 107 dólares.

Consultada por LA NACION, la librera Natu Poblet dijo que "no hay que confundir compra de libros e índices de lectura. En la Argentina hay mucha gente que saca libros en préstamo de bibliotecas. Y también hay amigos que prestan libros y otra gente que acude a leer a las librerías, donde hay muchas ofertas. Vengo de España, donde hay un boom de compra de libros y discos, porque en la crisis la gente compra libros y discos. Eso no significa que aumente el nivel de lectura".

Para Margarita Eggers Lan, directora del Plan Nacional de Lectura del Ministerio de Educación, "si estos datos del informe son tan reales, no se entiende que en la Argentina se publiquen 22.000 novedades editoriales por año y las librerías roten 1600 títulos por mes. ¿Cómo puede darse este panorama si la gente no lee?". Comprar libros y leer no son equivalentes, según Eggers Lan. "A fines de 2007, las industrias culturales de exportación representaron el 2,98% del PBI. El 70% de esa cifra fue de exportación de libros."

Para Eggers Lan, de larga trayectoria en la promoción de la lectura, "la industria editorial supera en su participación del PBI a las industrias del calzado y del tejido. En parte, las cosas también se vinculan con el papel que el Estado juega en la compra de libros. En las bibliotecas escolares hemos relevado ya una base de entre 2500 a 4000 títulos. Hay algunas que llegan a los 9000. El 33,5% de los adolescentes leen libros que sacan prestados de las bibliotecas".

El ex rector de la UBA Guillermo Jaim Etcheverry coincidió con el análisis de Eggers Lan y Poblet, en el sentido de que la compra de libros no refleja índices reales de lectura.

"Es sorprendente el dato de Brasil", dijo Jaim Etcheverry. "¿Cómo puede ser que, con 180 millones de habitantes, un ciudadano gaste un promedio de US$ 19 en compra de libros? Es evidente que el Estado juega un rol fundamental. El dato de que sólo el 4,14% del volumen total de ventas de libros en el mundo se hace en América latina muestra una asimetría cultural muy grande que es necesario revertir."

Un dato curioso del informe es que no considera el mercado de libros electrónicos porque, según dice, no tiene un desarrollo significativo en América latina. Por lo que parece, según PricewaterhouseCoopers, nada indica que el libro en papel vaya a desaparecer en breve, por lo menos entre los latinoamericanos.

La proyección para la región es que hasta 2010 la cifra de ventas caerá un 3 por ciento. Pero, a partir de 2011, irá creciendo a razón de un 6,6 por ciento. En ese año, Buenos Aires será Capital Mundial del Libro, declarada por la Unesco. (APF.Digital)

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