Letra con socialismo entra




"Lectura para la liberación, para la transformación, para la conciencia", fue lo que dijo el presidente Hugo Chávez Frías durante la inauguración de la Galería de Arte Nacional el pasado 25 de abril para referirse al llamado Plan Revolucionario de Lectura. Cien títulos de la Biblioteca Popular para los Consejos Comunales (del sello El Perro y La Rana) son los textos para esta cruzada, según apuntan desde la Oficina Nacional para el Plan Revolucionario de Lectura, apoyado por los ministerios de Cultura, Comunas, Educación y Educación Superior. Carlos Duque, coordinador de Formación y Promoción de la Oficina, explica cómo funciona el Plan, que desde octubre de 2008 ya se estaba concibiendo.




El objetivo es "democratizar el libro y la lectura bajo la visión de los principios socialistas y revolucionarios para establecer la nueva cultura socialista". Esto implica, añade Duque, la realización de lecturas en colectivo a través de las llamadas escuadras revolucionarias de lectura, que estarán conformadas por entre ocho y doce personas. "Esta es la la instancia primordial: un grupo se reúne y manifiesta conformar una escuadra, nos llaman y de inmediato reciben apoyo. Un promotor se dirige a la escuadra y le da las herramientas de lectura. Primero serán lecturas no largas ni densas, y siempre enfocado al grupo, a las conciencias en conjunto, no al esfuerzo individual", agrega el coordinador del Plan de Lectura.




Y para evitar suspicacias acerca de la posibilidad de que se trate de un plan ideológico, Duque asegura que las escuadras revolucionarias podrán ser instaladas en cualquier lugar. "Hasta en El Universal", dice. La idea es que la escuadra que se cree tenga su ámbito de interés, aparentemente sin importar el signo político: "Un grupo puede mostrar interés en ciertos temas de cocina o en cómo sembrar", explica. La bibliografía que recibirán las escuadras la componen los títulos editados por los sellos estatales: El Perro y la Rana, Monte Ávila Editores, Biblioteca Ayacucho, Casa de las Letras Andrés Bello y Celarg.




Tal es la importancia que el Estado le concede a este Plan, que los programas del Ministerio de la Cultura tendrán a las escuadras de lectura entre sus prioridades. "Próximamente se celebrará el Festival Mundial de Poesía, y allí trataremos de que las escuadras tengan contacto con los poetas. Lo mismo en la edición de este año de la Feria Internacional del Libro de Venezuela (Filven), en donde se armará una gran programación, con foros y seminarios", dice Duque. Otro aspecto es el análisis de contenido, del cual serán objeto los medios de comunicación, tanto impresos como audiovisuales, mientras que la transcripción de los programas radiales y televisivos será responsabilidad de las escuadras. Duque adelantó que una futura fase del Plan será "el incentivo a la creación, que la gente comience a escribir, porque el objetivo es dotar de herramientas para que las personas disciernan su realidad".


La multiplicación de las escuadras se hará a partir de algún integrante de una escuadra que demuestre capacidad lectora para así conformar una escuadra aparte, y así sucesivamente. Este Plan responde al destino de los tirajes masivos de libros que desde hace unos cuatro años lleva a cabo Mincultura; el Quijote, Los Miserables, la Biblioteca Familiar, las publicaciones de Cada Día Un Libro. Entre los títulos de la Biblioteca de los Consejos Comunales están: Barrio Adentro: misión esperanza, misión vida, de Elizabeth Santana; Che, comandante del Alba, de Modaira Rubio; Discursos de Hugo Chávez, de Leonardo Ruiz; Diarios. Una selección, de Francisco de Miranda; El código Chávez, de Eva Golinger; y La magia de los libros, de Luis Beltrán Prieto. En redes sociales como Facebook ya se manifiestan ciertas incomodidades por lo que pudiera ser en la práctica este Plan. Ya Virginia Betancourt, ex directora de la Biblioteca Nacional, había comentado que ningún plan debería tener signo ideológico. Y a ello se adhiere el académico de la Lengua y ex presidente del Consejo Nacional de la Cultura Oscar Sambrano Urdaneta, para quien el Plan podría ser un Caballo de Troya: "Llama la atención porque está en la línea de trabajo de este gobierno. Basta ver a su alrededor cómo a la cultura se le ha dado un sesgo ideológico. La experiencia que hay en el mundo de querer ponerle gríngolas para que no puedan mirar nunca a los lados no ha tenido un final feliz, porque tarde o temprano el torrente del pensamiento universal desborda esos cauces". La escritora Gisela Kozak advierte que "no hay escritores de la oposición ni otra perspectiva política actual distinta a la de izquierda"; mientras que el poeta y ex presidente de la Biblioteca Ayacucho Alfredo Chacón resalta que "el polo opuesto a un plan de lectura es una especie de sometimiento al orden militarizado de la voluntad de los demás".
Ana María Hernández G.EL UNIVERSAL
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