viernes, noviembre 28, 2008

Superventas "fabricados" en editoriales..


"Los tiempos en que los autores se esforzaban por crear un estilo y los lectores seguían las nuevas corrientes literarias han pasado. Ahora se escribe mucho pero sin pretensiones literarias, y se siguen las "sagas" impuestas por las grandes editoriales multinacionales. No sólo Hollywood produce segundas partes de sus películas de éxito, sino que también las grandes editoriales presionan a sus autores para que "produzcan" sus segundas partes. Con toda seguridad Ildefonso Falcones estará trabajando en la segunda entrega de La catedral del mar

Los autores, en Alemania o en cualquier país, prácticamente son meros empleados de las editoriales. Si bien no están obligados, sí son inducidos a escribir solo lo que ellas quieren, o de otro modo te envían la "carta tipo": "Lo sentimos, pero su libro no encaja en nuestra programación editorial". Es decir, "Puede que sea usted un genio más grande que Goethe, pero a ver si se entera de que no estamos interesados en genios sino en lectores e inversores". 

En cierta ocasión alguien me dijo que las editoriales tenía el derecho de "maltratar a los autores" porque producir un libro requería una considerable inversión, en tanto que el autor todo lo que necesita es comprar es un bolígrafo y unas cuantas hojas de papel. Pero yo le hice la siguiente aclaración: mientras que el editor, una vez hecha la inversión, puede publicar miles de libros, el autor, en el mejor de los casos, solo será capaz de escribir una docena de ellos en toda su vida. En el primer caso hablamos solo de dinero, en el segundo, de la vida de una persona creativa. 

Lo peor de la globalización de la cultura es que las grandes editoriales pueden obtener mayores beneficios a cambio de rebajar considerablemente el nivel de la calidad literaria de sus ediciones. En realidad, lo suyo ya es simplemente en el negocio de los libros como mercaderías y no de la literatura como obras de arte. Su intención es "entretener" pero no "ilustrar". 

La diferencia entre Anna Karénina y La catedral del mar es que el primero elevó el nivel literario de los rusos y el segundo la cuenta de resultados de Random House Mondadori, pero muy escasamente las letras catalanas. Dentro de cien años nadie leerá los "superventas" actuales, pero tampoco leerán a León Tolstoi, porque las grandes editoriales actuales habrán acabado con el gusto por la buena literatura, y, con toda probabilidad, con la literatura misma. "

domingo, noviembre 23, 2008

Alessandro Baricco...un libro


"No importa cuánto tiempo será necesario, pero cuando conectemos nuestras neuronas con circuitos electrónicos artificiales habrá todavía, junto a nosotros, una mesa de luz y sobre ella un libro: quizá sea de titanio, pero será un libro. Y lo que hacemos cada día, hoy, quizá sin siquiera saberlo, es elegir qué libro será: ¿puedes imaginarte una tarea más alta y divertida? "
Alessandro Baricco

Los premios que mueven al mundo del libro...


!En el mundo anglosajón, estos parientes lejanos tienen apellidos famosos. El Premio Pulitzer, que se concede desde 1917, tiene 21 categorías, la mayoría correspondientes al periodismo. Sin embargo, la que alcanza mayor repercusión fuera de Estados Unidos es la de Obras literarias de ficción. El ganador de este año fue Junot Díaz, con "The Brief Wondrous Life of Oscar Wao". Traducida como "La maravillosa vida breve de Óscar Wao", Mondadori la publicó en España el 6 de junio, y ya va por su cuarta edición. En ese país se han vendido 14 mil 74 ejemplares y fuera de él, 325 mil. La edición argentina, publicada en octubre, es la que circula en Chile. De los 700 ejemplares importados desde Buenos Aires, no quedan más de 50 en bodega. La prueba de que el Pulitzer a Junot Díaz es un buen "argumento de venta" es la vistosa huincha publicitaria que se adjuntó a cada ejemplar: "Premio Pulitzer 2008/ National Book Critics Circle Award 2007/ Mejor libro del año según las revistas Time y New York Magazine". El tamaño de letra disminuye de línea en línea. En Inglaterra, una de las distinciones más codiciadas por los escritores es el Booker Prize. Se concede desde 1969 a la mejor novela original escrita en lengua inglesa por un ciudadano de un país perteneciente al Commonwealth o de la República de Irlanda. El ganador de este año fue el indio Aravind Adiga, por la novela "The White Tiger", sexta en la lista de best sellers de The Sunday Times. Sólo en la última semana ha vendido 6 mil 960 ejemplares, totalizando 41 mil 305 hasta la fecha. En lo que ya conforma una tendencia, este año los mayores premios europeos han favorecido a escritores tercermundistas de bajo perfil. También el Goncourt, máximo galardón de las letras francesas, distinguió a un autor desconocido: el afgano Atiq Rahimi, por su novela "Syngué Sabour (P.O.L.)". "Hay dos tipos de premios literarios, los que otorga una institución a una obra publicada, y los que otorgan las editoriales. Lo único que tienen en común es que sea el premio que sea, cuando la obra no logra encontrar a sus lectores, cuando no es leída y recomendada, la venta fracasa y no hay premio que valga", asegura el agente literario Guillermo Schavelzon, representante de escritores latinoamericanos. Aparte de premios a la trayectoria como el Cervantes, Reina Sofía o el ex Juan Rulfo, los galardones más cotizados en español son aquellos que distinguen un libro en particular. Es el caso del Rómulo Gallegos, de Venezuela, creado en 1967. De frecuencia bianual, este año recayó en la novela "El tren pasa primero", de Elena Poniatowska. El libro, sin embargo, estuvo lejos de convertirse en un best seller. Quizás porque se trata de un libro publicado hace dos años. Distinto es el caso de los premios que se diseñan para "lanzar" un nuevo libro al mercado. Guillermo Schavelzon manifiesta una visión pragmática del tema: "Los premios que otorgan las editoriales tienen un objetivo muy claro: encontrar una obra de la que puedan vender muchos ejemplares. Dentro de la amplia gama de premios en nuestra lengua, se dice premio de 'mayor prestigio' a los que suelen fracasar en ventas, y 'de poco prestigio' a los que logran vender muchos ejemplares. Las editoriales que convocan premios de prestigio que luego fracasan comercialmente, están desesperadas". En este aspecto, la efectividad del Premio Planeta-Casa de América es evidente. De la novela ganadora de este año, "La casa de Dostoievsky", escrita por Jorge Edwards, se publicaron 54 mil ejemplares, de los cuales se ha vendido el 42 por ciento. En Chile, la novela permaneció 11 semanas en la lista de los más vendidos. El despliegue publicitario, que incluye largas giras promocionales de los autores, contribuye al efecto en las ventas. "Los premios en sí mismos pesan relativamente poco. Sólo se potencian si hay una buena cobertura de prensa", opina Berta Concha, propietaria de la Liberalia Ediciones y de la librería Prosa & Política, con una larga experiencia en el mundo del libro en México y España. Para Schavelzon, la pregunta importante es qué se premia: ¿La calidad literaria o el éxito de ventas? "Cuando los organizadores lo tienen claro, invitan a jurados adecuados y los resultados suelen ser satisfactorios. Cuando se pretende que no hay diferencia entre una cosa y otra, fracasan. Una prueba más de que a los lectores no se los engaña tan fácilmente".

jueves, noviembre 20, 2008

La lectura de eBooks se convertirá en el método de lectura preferido para millones de personas en el mundo.


Según afirma J. Gerry Purdy, analista nuestro Knowledge Center. Predice que el 75% de los que leen en todo el mundo adoptarán este método de lectura en menos de 10 años, contando con que los lectores de eBooks contengan tecnología adecuada. A continuación, Purdy explica qué características permitirán que los libros electrónicos y sus lectores estén en todos los sitios
Estas son las 15 características que yo creo que los lectores de eBooks deberían tener para que la mayoría de la gente los utilizara en lugar de leer libros encuadernados del modo tradicional.

1. Tamaño correcto.

El tamaño adecuado para un eBook es más grande que un iPhone y más pequeño que un ultraportátil. Probablemente debería tener una pantalla de seis por ocho pulgadas, y ser muy delgado, como el iPod touch. Tendría que ser ligero y de aspecto elegante en la mano.

2. Encendido/apagado instantáneo.

Debería ser posible encender y apagar el lector de modo instantáneo, sin tiempos de carga (excepto, quizás, cuando se compra, se colocan las baterías y se enciende por primera vez). Es un aparato, no es un PC. Probablemente estaría basado en Linux y operaría como TiVo.

3. Gran interfaz de usuario.

Apple no necesita distribuir un manual de usuario para el iPhone. Simplemente se coge, se enciende y funciona de la manera en que se espera que funcione. Ésa es la clase de interfaz de usuario que deberían poseer nuestros futuros eBooks. ¿Podrían basarse en el sistema operativo del iPhone de Apple? Seguramente. Pero, lo más probable, es que estuviesen basados en un estándar abierto. Y si apostase algo, lo más probable es que estuviesen basados en Android y no en el iPhone.

4. Alto contraste, alta resolución y colores brillantes en pantalla.

Esto parece imposible hoy en día, pero la pantalla del iPhone me lleva a pensar que es posible. Debería funcionar perfectamente tanto en el interior como en el exterior. La tecnología que se usa en los robustos laptops de General Dynamics viene a mi mente como ejemplo de esta capacidad.

Los lectores de libros electrónicos actuales que usan tecnología eInk son demasiado lentos. Pasa demasiado tiempo entre que se muestran los caracteres y se hacen cambios. Pero los avances en tecnología resolverán esto en los próximos años. Las pantallas pueden experimentar un gran avance si se encuentra una que sea agradable de ver durante períodos largos de tiempo, brillante y legible (tanto en el interior como en el exterior) además de flexible, de manera que se adapte a los cambios de presión cuando vas caminando.

5. Acceso aleatorio.

Esto es básico pero realmente importante porque ya es una de las capacidades de los lectores de libros electrónicos actuales: poder seleccionar un capítulo o un marcador y saltar instantáneamente al mismo en cualquiera de los libros electrónicos que se estén leyendo.

6. Durabilidad.

Naturalmente, cualquier lector de libros electrónicos con el que la gente disfrute debe ser duradero; debe durar años, no días o semanas.

7. Almacenamiento.

Con los precios de las memorias flash descendiendo año tras año, se hace razonable esperar que un GB de memoria flash costará menos de un dólar en poco tiempo. Y parece que 50 Gigabytes sería lo adecuado (y 5 GB sería lo mínimo exigible). El reto no está en el texto, sino en los ficheros multimedia como el audio, las fotos y los videos.

8. Anotación fácil.

La forma básica de anotación es el marcador fosforescente de color amarillo que todos hemos utilizado en los libros de texto mientras estábamos en el colegio. Otras formas adicionales de anotación consisten en aquellas que se hacen en los márgenes y en cualquier punto del texto. Esto conlleva un reto importante: ¿cómo proporcionar la textura y sensación correcta de que es como un bolígrafo sobre papel, pero mejor? Se necesitaría ser capaz de seleccionar ancho y color de línea, y quizás alguna función de pintado electrónico, como el rellenado de formas, pero esta ya sería una característica de gama alta.

9. Acceso fácil al diccionario de sinónimos o antónimos.

De nuevo, esta capacidad de los lectores electrónicos haría que leer un libro electrónico fuese mejor que leer un libro normal, porque no se puede buscar una palabra interesante en un libro encuadernado de la manera tradicional. Sería deseable ser capaz de seleccionar una palabra y ver su definición fácilmente, probablemente mediante una pulsación larga con el pen sobre la propia palabra.

10. Costo aceptable del dispositivo.

Estoy aprendiendo mucho del modelo de negocio de las empresas de telefonía y de las de televisión por cable, en las que los usuarios pagan una cuota mensual y consiguen el dispositivo (un descodificador o un teléfono) casi sin coste, con la condición de que firmen un contrato por varios años. Los planes familiares hacen esto incluso más asequible. Y los colegios pueden suscribirse a libros electrónicos educativos y simplemente pagar una tasa mensual por cada estudiante.

Mientras que un ordenador de colegio puede necesitar un teclado para hacer composición escrita, un lector de eBooks no lo necesita. Estamos hablando de algo que ronde entre 10 y 20 dólares mensuales por un sistema básico y un número pequeño de libros, y quizás de una cantidad en torno a los 40 dólares mensuales por un sistema de gama alta y acceso más contenido.

11. Comunicaciones inalámbricas incorporadas.

Esta es una parte en la que el Kindle de Amazon lo ha hecho bien: se enciende, se seleccionan los libros y estos se muestran sin hacer nada más. Esta es la manera en la que deben funcionar los lectores de libros electrónicos del futuro. Además deberán permitir que un mayor número de contenidos se cargue antes, muchos de los cuales pueden ser distribuidos durante la noche cuando la mayoría de las redes inalámbricas no se están utilizando.

Al final, el futuro lector de eBooks estará dotado de múltiples tecnologías inalámbricas como Wifi y celular, redes de área ancha inalámbrica (o sea, 3G y WiMax). Éstas deberían estar ocultas, de manera que los usuarios simplemente lo encendieran, pidiesen los libros y se les mostrasen en el dispositivo.

12. Modelos de negocios aceptables.

Tenemos que huir de precios similares a los de sus parientes en papel. El coste incremental de publicar un libro electrónico es cero. Los autores se remunerarían mediante algún tipo de ajuste por la demanda y suministro efectuado a lo largo del mes según el modelo de servicio contratado por el usuario.

Por ejemplo, se podría dar a los usuarios un cierto número de créditos mensuales por sus cuotas y permitirles elegir cómo gastarlos. El autor y el editor de un libro popular podrían ajustar los créditos requeridos para comprar sus libros (según la demanda). Y se podría disminuir el número de créditos necesarios para obtener un libro a medida que su popularidad descendiese.

13. Distribución más amplia.

Al contrario de lo que sucede en las redes de telefonía móvil actuales, las redes de lectores de libros electrónicos podrían funcionar en cualquier red, como sucede con Internet, de manera que los suscriptores pudiesen ir a cualquier distribuidor para conseguir el libro de su elección. Los distribuidores necesitarían poder transferir crédito en roaming entre ellos mismos, de forma análoga a como funciona cualquier red GSM de hoy en día.

14. Video y animación integrados.

Aquí es donde los futuros lectores de eBooks alcanzarán un avance espectacular sobre los actuales. Hoy en día es caro reproducir fotos en papel, pero incluirlas en los libros electrónicos no debería serlo. Así los futuros autores podrían incluir sus fotos y videos favoritos dentro de un libro electrónico y hacer que fueran parte de la experiencia de leerlo, en lugar de colocar las fotos en una sección especial o que estuviesen sólo en sus páginas centrales.

15. Protección de la propiedad intelectual y administración de derechos digitales aceptable.

Entiendo completamente el problema, y reconozco que hay un montón de piratería de contenidos digitales, especialmente en la música. Pero me parece que si proporcionamos un estándar abierto para la publicación de libros electrónicos que sirva para cualquier dispositivo y para cualquier editor y que incluya DRM a precios razonables, la gente pagará con gusto por el privilegio de disfrutar leyendo una historia realmente buena. Los derechos de los autores y editores estarían protegidos y el ecosistema completo sería estable.

Por consiguiente, el futuro lector de libros electrónicos tendrá un factor de forma que será más grande que un iPhone, pero más pequeño que un laptop de pequeño tamaño. Aunque aquellos que crearon el Kindle de Amazon y el Sony Reader deban ser felicitados por haber sentado las bases de esta tecnología, todavía nos falta un gran camino que recorrer antes de que todos los criterios mencionados anteriormente se consigan al mismo tiempo.

Sin embargo, una vez que suceda, el mercado crecerá de manera similar a como ocurrió con la adopción de la televisión y el teléfono móvil. Veremos que el 75% adoptará este método de lectura en menos de 10 años, una vez que los lectores de eBooks contengan tecnología adecuada.

Prediciendo el futuro de la lectura.

Mi predicción de nuevo: algún día, digamos de manera optimista que antes del 2025, o de manera segura antes del 2050, la tecnología y los modelos de negocio habrán madurado tanto que los lectores de libros electrónicos serán usados por más del 50% de la población. En ese momento, leer un libro electrónico se convertirá en una experiencia muchísimo mejor que leer un libro encuadernado de la manera tradicional de hoy en día. Y, honestamente, miraremos atrás y nos preguntaremos cómo fue posible que fuésemos capaces de matar todos esos árboles e imprimir millones de libros en papel cuando es una experiencia muchísimo mejor leerlos en un lector electrónico.De J. Gerry Purdy / Traducción: P.Leis LEIDO EN:eweek europe

miércoles, noviembre 19, 2008

Leer con placer



Los libros que de verdad me gustan son esos que cuando acabas de leerlos piensas que ojalá el autor fuera muy amigo tuyo para poder llamarle por teléfono cuando quisieras (J.D. Salinger: El Guardián Entre el Centeno).


martes, noviembre 18, 2008

Filven rompió record de ventas....


"Esto fue posible gracias a la política del Estado venezolano de acercar el conocimiento en forma de libro a más y más compatriotas, como una forma de lograr su emancipación personal y contribuir con su formación crítica", indicó Pedro Pérez Arroyo, presidente de la Fundación Librerías del Sur.
El libro más vendido en el stand oficial de Filven 2008 fue Piratas del Caribe de la editorial El Perro y la Rana, escrito por el intelectual y activista paquistaní, Tariq Ali, y en el que describe de manera detallada cómo el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, es atacado mundialmente por el único hecho de liderar, a juicio del autor, el proceso de cambios políticos, económicos y sociales que está sucediendo vertiginosamente a escala planetaria y, muy especialmente, en América Latina.
http://www.rnv.gov.ve/noticias/index.php?act=ST&f=16&t=84059

lunes, noviembre 17, 2008

La conclusión de la Feria Internacional del Libro de Venezuela (Filven, 2008) por Michelle Roche



ha dejado a muchos indigestados de lecturas discordantes, pues un evento que hasta ahora era uno de los pocos foros que quedaba en el sector cultural del país para la pluralidad de pensamiento, se convirtió de un momento para otro en el territorio del discurso unívoco del socialismo y la nueva izquierda con la que comulga la revolución bolivariana. La expulsión de Los Libros de El Nacional ha herido susceptibilidades y levantado suspicacias: intelectuales nacionales e internacionales se han solidarizado con la casa editorial y han manifestado su desaprobación a cualquier forma de censura.

Allí no debería haber sorpresas. El sector cultura ha tenido varios "madrugonazos" desde que comenzó la gestión del presidente Hugo Chávez.

El más antiguo ocurrió en enero de 2001, cuando ocho presidentes de los entes tutelados por el Consejo Nacional de la Cultura fueron destituidos por el propio presidente Chávez durante una cadena nacional.

Uno de ellos fue Alexis Márquez Rodríguez, quien fungía como presidente de Monte Ávila Editores Latinoamericana. Dejó el cargo que ostentó durante cinco años y nueve meses -según sus propios cálculos-con el orgullo de saber que dirigió "una verdadera compañía anónima" y que propuso lineamientos para lograr de manera efectiva que la editorial del Estado se mantuviera con sus propias ventas. No le gusta hablar de política, pero, a propósito de la controversia que ha generado la Filven, accedió a recordar sus experiencias y aclarar ciertos términos del castellano que han sido olvidados por ciertos representantes del sector cultural. Esto, dicho por el coordinador de la Comisión de Gramática de la Academia de la Lengua Venezolana, no es cualquier cosa.

-El objetivo de Filven para este año, según el ministro Héctor Soto, no era comercial. ¿Qué implica esto?
-Una feria que no sea para vender libros no es feria, porque la misma palabra implica un término comercial. Las ferias, en todas partes del mundo, se hacen para mostrar un conjunto de mercancía y venderlo. Tomemos el ejemplo de una feria agropecuaria. Allí se exhibe el ganado, pero no sólo para que la gente lo vea, sino para que lo compre. Si no es con criterio comercial no es una feria, llámela de otro modo.

-Pero un libro no es una vaca. -No. Es una mercancía difícil.

Es costoso de producir y vender; por eso hay tantas dificultades para su circulación.

En la industria editorial se considera a la distribución lo más difícil.

-¿Qué papel desempeñan las librerías en la comercialización de estos productos?
-Los libreros venezolanos son muy cautelosos, aunque sea una venta segura no se arriesgan; te piden 5 ejemplares, 10 a lo sumo. Se venden y se reponen, ése es el esquema.

Cuando son autores con mucha demanda, te piden máximo 80 libros. En Venezuela, que una librería pida 50 ejemplares es una buena venta.

Claro, hay autores que son casos excepcionales. Se mandan a leer en los colegios y por eso se venden de forma masiva: Arturo Uslar Pietri, Teresa de la Parra, Rómulo Gallegos, Andrés Eloy Blanco o Salvador Garmendia, entre otros.

Estos libros se reimprimen todos los años: 20.000 o 30.000 ejemplares para venderlos a los estudiantes.

Aparte de estos casos, las editoriales venezolanas no se arriesgan a producir más de 1.000 ejemplares de un libro.

Eso es inconveniente, porque en la medida en que se produzcan menos el precio es más alto. El tiraje grande supone una baja sensible en el precio, entre 500 ejemplares y 1.000 ejemplares la diferencia, en cuanto a la imprenta, es poca. Pero las editoriales no se están arriesgando.

-Esta es la cuarta edición de Filven...
-Es una mezquindad hablar de la cuarta feria como si fueran las cuatro únicas que se han registrado, como si antes de ésa no se hubiera organizado ninguna. Antes del actual gobierno se hicieron nueve ferias y con gran éxito.

Comenzaron en pequeño y se fueron desarrollando, gracias a la labor extraordinaria de Mary Ferrero, que ya falleció, pero su labor hay que reconocérsela. En aquéllas se invitaba a todas las editoriales y librerías del país y la gran mayoría concurrían.

-¿Qué le pareció la cuarta edición de Filven?
-Tengo por norma no concurrir a los actos oficiales. No es por sectarismo, sino porque procuro evitar encontrarme con gente desagradable. Con quienes fueron mis amigos y hoy tienen una actitud casi violenta contra quienes no piensan como ellos. No me gusta exponerme a un trato desagradable.

-¿Usted considera que la feria fue excluyente? convenio sencillo por el cual el ministerio hacía un aporte inicial que permitía publicar los textos. Con la venta, Monte Ávila se libraría completamente de la deuda. Ese proyecto recibió, inicialmente, un apoyo entusiasta, pero nunca se concretó". Aquel plan se enfrentó a la oposición de algunas empresas importadoras de obras para colegios. Hoy pocos lo recuerdan. -Ha habido una restricción en cuanto a las editoriales. Lo importante de un evento así es que se conozca todo lo que se produce en literatura acá.

Si no, es un suceso sectario, tendencioso, hecho para divulgar cierto tipo de libros... y eso es malo desde todo punto de vista.

-¿Cómo debe ser una Feria Internacional del Libro?
-Deben permitir ver el conjunto, mostrar qué están produciendo las editoriales en un país o en un continente. Así hacen las ferias internacionales de Guadalajara, Bogotá y Buenos Aires. Frankfurt, la más grande del mundo, es un mercado al que llegan todo tipo de obras producidas por editoriales de izquierda o de derecha. Si se quiere hacer una feria de verdad, se invita a todas por igual. Incluso, a muchas deben dárseles facilidades (para alquilar stands y presentar libros, por ejemplo), porque a veces están renuentes a participar por falta de dinero. El libro tiene una peculiar característica, no sólo es un objeto cultural, es una mercancía. Las editoriales son empresas para ganar dinero.

-¿Conoció de primera mano alguna de esas ferias?
-Estando en Monteávila, fui a la de Guadalajara, porque Venezuela fue un país invitado.

-¿Qué opina de la nueva Plataforma Editorial del Ministerio de Cultura?
-No entiendo por qué se gasta dinero en ediciones de diferentes instituciones. El Estado debería convertir a Monte Ávila en una gran editorial venezolana.

EntornoInteligente

viernes, noviembre 14, 2008

"La feria está obsesionada con el tema socialista"


"El escritor inglés David Yallop se encuentra en el país, invitado por la Feria Internacional del Libro, Filven 2008. Se declara impresionado porque hay libros a los cuales no se les permitió estar en el evento y por la "obsesión" de la feria con el socialismo.


¿Qué le ha parecido Filven? 
Creo que las ferias del libro en general siempre son una muy buena idea. Como escritor las apoyo; mientras hay libros, más se impulsa la lectura.


¿Y sobre la oferta de libros? 
Estoy impresionado, sobre todo, con el entusiasmo que la gente de Ecuador ha demostrado en su pabellón. Pero tengo una queja con la feria, porque entiendo que hay algunos libros que no se les permitió participar. Algo que no apruebo.

Esas restricciones, si es el caso, debe hacerla el público.
¿Usted ha sido censurado? 
El poder y la gloria está oficialmente prohibido en Polonia.

Antes de que se escribiera no se permitió decir nada en contra de Juan Pablo II, lo cual creo que es una tontería. Ese libro es muy crítico porque dice la verdad. Si la gente de Polonia quiere vivir en su mundo de fantasía, ese es su problema.


¿Las ferias deberían ser un espacio para la pluralidad? 
No deberían permitirlo todo, por ejemplo la pornografía. Pero creo que esta feria no permite ciertos libros, ha demostrado que evita la distribución de varios temas. Están obsesionados con el Che Guevara, Fidel Castro, con el tema socialista.

Y debo decir que eso no es lo único que hay en el mundo. No es que las luchas socialistas no sean importantes, pero no son únicas. Hay otros libros que deberían ser permitidos y hay demasiados que hablan de lo mismo. Mi libro es muy crítico, estoy agradecido de que me hayan permitido venir. Pero hay temas que debieran estar y que no los ves por ningún lado.


¿Cuáles son esas ausencias? 
Por ejemplo, aspectos de la historia venezolana que pudieran estar allí. A su vez, aunque hay cosas negativas que se pueden decir del vecino poderoso del norte, seguramente hay muchas cosas positivas.


¿Cómo vio al país? 
Me pregunto que, si en este país se puede llenar un tanque de gasolina por un dólar, sin embargo los barrios que vi la última vez que vine, hace 10 años, todavía están ahí. Con una cantidad tan grande de riqueza que sale del suelo, esperaba ver una mejora en la calidad de vida. También podría preguntarme por qué Venezuela está negociando con los rusos 4 billones de dólares para comprar armas. Una nación debe estar presta a defenderse de potenciales peligros, pero para solventarlos se obvia el hecho de mejorar la calidad de los ciudadanos.


¿Qué piensa del papel que está jugando Hugo Chávez internacionalmente? 
Podría simpatizar con su posición, pero quisiera que tal vez fuera un poco más diplomático, por ejemplo en lo que mostró en la ONU. Mucho de lo que dice puede considerarse verdad y justificado, pero no hay necesidad de llevar las cosas a los insultos.


¿De qué va su próximo libro? 
No puedo revelártelo porque eso es como las primicias para los periodistas.

La feria es una excusa para desplegar propaganda política a favor del Gobierno


"La IV Feria Internacional del Libro de Venezuela (Filven) se presenta a sí misma como un encuentro de diversidad cultural, bajo el lema "Por un país de lectores". Sin embargo, un recorrido por los 100 stands que conforman el espacio ferial revela muchos curiosos, pocos compradores y sobre todo la omnipresencia de la propaganda política a favor del oficialismo.

Aunque los materiales expuestos no aluden directamente a la campaña de los candidatos a las elecciones regionales, uno de los ejes centrales de la feria es la promoción de las bondades de la revolución.

El pasado martes, el Ministerio de Comunicación e Información fue el gran protagonista de la jornada. Los funcionarios obsequiaron libros como Revolución Bolivariana, 9 años de logros; La democracia peligrosa y el liderazgo y el folleto Venezuela cumple las Metas del Milenio, revela el propio sitio web ministeral.

En los stands de la feria las editoriales exponen publicaciones, que según el Ministerio de Cultura, "ofrecen una gran diversidad de temas y contenidos didácticos e históricos para el amplio público", dice un comunicado.

No obstante, en el recorrido resalta el color rojo que en el país identifica al oficialismo. Además, aunque los stands albergan obras de poesía latinoamericana, narrativa y literatura infantil, hay una línea política muy marcada: los libros que promueven el pensamiento socialista se promocionan desde la entrada hasta la salida de las instalaciones.

En la feria se venden biografías sobre el Che Guevara, Vladimir Ilich Lenin, Fidel Castro, Carlos Marx y demás iconos de la izquierda. También hay obras "investigativas" sobre conspiraciones de la CIA, FBI y demás organismos del gobierno estadounidense.

Los ejemplares sobre los efectos perniciosos del capitalismo en la economía mundial también están presentes, al igual que diversos ensayos sobre los medios de comunicación y su mal uso de la información. Destacan asimismo libros sobre la influencia de las Panteras Negras en Latinoamérica y los pensamientos de Malcom X para la juventud."

Por: Oscar Rodríguez Loyo

jueves, noviembre 13, 2008

Lo fácil que es confundir cultura con erudición


Lo fácil que es confundir cultura con erudición. La cultura en realidad no depende de la acumulación de conocimientos incluso en varias materias, sino del orden que estos conocimientos guardan en nuestra memoria y de la presencia de estos conocimientos en nuestro comportamiento. Los conocimientos de un hombre culto pueden no ser muy numerosos, pero son armónicos, coherentes y, sobre todo, están relacionados entre sí. En el erudito, los conocimientos parecen almacenarse en tabiques separados. En el culto se distribuyen de acuerdo a un orden interior que permite su canje y su fructificación. Sus lecturas, sus experiencias se encuentran en fermentación y engendran contínuamente nueva riqueza: es como el hombre que abre una cuenta con interés. El erudito como el avaro, guarda su patrimonio en una media, en donde sólo cabe el enmohecimiento y la repetición. En el primer caso el conocimiento engendra el conocimiento. En el segundo el conocimiento se añade al conocimiento. Un hombre que conoce al dedillo todo el teatro de Beaumarchais es un erudito, pero culto es aquel que habiendo sólo leído Las Bodas de Fígaro se da cuenta de la relación que existe entre esta obra y la Revolución Francesa o entre su autor y los intelectuales de nuestra época. Por eso mismo, el componente de un tribu primitiva que posee el mundo en diez nociones básicas es más culto que el especialista en arte sacro bizantino que no sabe freír un par de huevos. "
Julio Ramón Ribeyro
Prosas apátridas

miércoles, noviembre 12, 2008

Filven 2008..Adriana Villanueva



"
De la IV edición de Filven no salí sino con un libro. Quizás porque llegué tarde al Parque Los Caobos donde se realiza la Feria Internacional del Libro este año, y tarde en Caracas ahora significa pasadas las 4 pm. Eso quiere decir que apenas tuve una hora de luz para recorrer la amplia Feria donde la editorial de El Nacional, a último momento, no tuvo cabida y que: "Por problemas de espacio".
La primera mitad de la Feria del Libro, la que pude recorrer con la luz del atardecer, era una feria proselitista sin ningún rubor, los grandes protagonistas no eran ni siquiera escritores como Eduardo Galeano, Mario Benedetti, o José Saramago, sino Hugo Chávez Frías: no había un metro en el que sus rostro no estuviera presente. En todas sus versiones: Camisa roja, flux bien cortado, o chaqueta militar. Para la megalomanía y la jaladera si que no hubo problemas de espacio."

"Al son de las canciones de Ali Primera, que algunos cantaban de corazón, los visitantes de la Feria del Libro recorríamos stand tras stand donde se nos regalaban pasquines revolucionarios, afiches del presidente Chávez y hasta el libro de Luis Britto García: "La dictadura mediática en Venezuela", el único libro que me llevé de esta feria literaria tan poco literaria, y no porque lo compré, sino porque pasaba por ese stand justo en el momento en el que los estaban regalando.
Lástima que no tuve la misma suerte en años anteriores cuando los libros repartidos fueron Los Miserables de Victor Hugo o El Quijote de Cervantes."

Cronica Completa en : Adriana Villanueva evitando intensidades

Marx en las librerías.....


"LA HABANA, Cuba, noviembre (www.cubanet.org) - El famoso editor alemán Jorn Schütrumpf confesó recientemente que a partir de 2005 la literatura marxista que publica es comprada nuevamente por jóvenes que viven dentro de una sociedad donde la gente se siente mal, no porque ellos vayan a leerla.

En Cuba no ocurre igual. La gente se siente no mal sino grave, muy grave, pero no compra libros de literatura marxista. Es por eso que si el melenudo judío alemán pudiera recorrer las librerías cubanas se daría un balazo en la cabeza y pediría perdón a los proletarios del mundo. Las librerías cubanas del Estado y los particulares de portales y aceras que compran libros de uso no pagan por un viejo ejemplar de Carlos Marx ni un peso, con la excepción de El Capital, o El manifiesto comunista, que por necesidad buscan los estudiantes.

Los pocos en Cuba que tienen la costumbre de leer, prefieren los autores extranjeros: García Márquez, Vargas Llosa, etc.

Cabe señalar que la crisis de venta de libros de marxismo-leninismo en Cuba no surgió con el desplome del comunismo en Europa, sino desde mucho antes. La fecha exacta no podría conocerse, como tampoco por qué la tumba de Marx en el cementerio de Highgate de Londres ha estado bastante abandonada por décadas.

Le pregunté el otro día a un vecino que lee novelas policíacas y de misterio si leía sobre marxismo y me miró como si lo hubiera invitado a darle una vuelta al planeta Marte.
-Nunca he leído marxismo -me dijo-. Me basta con la libreta de racionamiento.

Las librerías cubanas son, en ocasiones, los lugares ideales para aquellos que quieren buscarse unos pesos en un par de horas. Todo está en que te encuentres en un latón de basura un montón de libros -no olvidemos que Cuba ha sido pródiga en la producción de estos artículos que, lamentablemente, no son de primera necesidad para vivir en este mundo. Si lo que encuentras en el latón de basura son libros de Marx y Lenin, puedes perfectamente reunir unos pesos en moneda nacional. Si lo que encuentras son bestsellers de autores norteamericanos contemporáneos, casi te puedes hacer rico.

Los cubanos que transitan por el mundo de la venta particular de libros saben que los de más demanda son aquellos que contienen literatura esotérica, afrocubana, de cocina, y sobre todo, los de auto ayuda, que dicen cómo ser feliz, cómo conquistar corazones, cómo lograr un buen empleo y ganar dinero.

Tanto conocen de este asunto las editoriales cubanas, que los pocos libros de marxismo-leninismo que aún se exhiben están tan apolillados, rotos, descoloridos y sucios, que ni el más rancio y anacrónico de sus fieles se decide a comprarlos."
Tania Díaz Castro

Una simple pasada por la IV Feria Internacional de Libro (Filven) es más que suficiente para percatarnos del concepto revolucionario de la cultura

El Che Guevara es el Harry Potter de Filven.

"Allí verán los lectores como los recursos gubernamentales sólo están en función de una única ideología. Quien quiera leer sobre el mundo civilizado tiene que irse a otra parte, y pagar libros a precios astronómicos, pues para la cultura "imperialista" no hay dólares de Cadivi.

Resulta realmente indignante ver la transculturación venezolana. Hemos entregado nuestra idiosincrasia al pueblo cubano, o mejor dicho, a quienes han subyugado a ese pueblo durante casi 50 años. De cada 3 stands de Filven, 2 son de libros cubanos o socialistas. Es más, en muchos puestos canjean libros, es decir, si uno lleva un libro le dan otros "revolucionarios", es decir, sobre la vida y obra de nuestros precursores y padres de la patria: el Che Guevara y Fidel Castro.

Nadie duda de las bondades del fomento de la lectura, y de la necesidad de que el Gobierno invierta recursos en popularizar el acceso bibliográfico. Lo que es inaceptable es que ese acceso tenga como finalidad el enjuague de cerebros. Ningún gobierno puede imponerle a sus ciudadanos la decisión de qué pueden leer. Es indispensable rechazar que los gobiernos de izquierda o de derecha dirijan nuestra formación. Ni Chávez ni nadie tiene competencia para formarnos, eso es un insulto intolerable en una sociedad democrática.

¿Cómo es posible que en nuestra Feria haya más publicidad del Che Guevara que de Rómulo Gallegos o de Herrera Luque? Nuestro gobierno se la pasa vociferando sobre la defensa de nuestra soberanía frente al imperialismo yankee, mientras nos metemos en las entrañas de cuanta patria socialista todavía persista en el mundo. Le hemos entregado a Cuba nuestras tradiciones. Nos quieren imponer una historia ajena.

Perversidad Filven es una muestra más de la perversidad del control cambiario y la inversión ideológica. El Gobierno sigue decidiendo qué debemos leer, consumir, ver o importar. Qué desgracia vivimos los venezolanos actualmente, pues un grupo de personas que detentan poder, y que supuestamente nos representan a todos, han decidido imponernos sus ideas a través de barreras económicas y subsidios ideológicos.

Insistimos en la necesidad de recuperar nuestra libertad. No podemos aceptar que los gobiernos se inmiscuyan en la intimidad de las personas. Y son muchos los responsables de este secuestro ideológico, no sólo el Presidente. Ya basta de seguir culpando sólo al que mueve la batuta, pues aquí hay muchos músicos en esta orquesta revolucionaria. "
EL UNIVERSAL
rchavero@hotmail.com

Para muestra:
Feria del Libro de Venezuela rinde tributo a Che Guevara

lunes, noviembre 10, 2008

"El espíritu de la Feria en todas partes del mundo, es el espíritu democrático, plural... libros de todas las tendencias"


Fotos de Adriana Villanueva del álbum Filven 2008

Ni en la Feria Internacional del Libro de La Habana, Rafael Arráiz Lucca vio tanto sesgo ideológico. Quien fuera presidente de Monte Ávila Editores de 1989 a 1994, critica que la Feria Internacional del Libro de Venezuela se haya teñido del rojo socialista acabando con la pluralidad que debe prevalecer en este tipo de eventos culturales.

El escritor y editor habla a título personal, como ciudadano al que le preocupa que los extremos ideológicos sean los protagonistas.

-¿Qué opina de la Feria del Libro que se inició el viernes?

-El espíritu de la Feria en todas partes del mundo, es el espíritu democrático, plural, es decir, hay libros y editoriales de todas las tendencias. La Feria de Fráncfort (Alemania), que es la más grande del mundo, es completamente democrática, las Ferias de América Latina son democráticas, ninguna feria tiene un sesgo ideológico, eso no existe en ninguna parte.

-¿Ni siquiera en Cuba?

-Yo fui a la Feria de La Habana en los 90 con Monte Ávila y nosotros no tuvimos problema alguno con los libros que estábamos presentando. De modo, que lo que está ocurriendo con la Feria de aquí no tiene sentido ni para los propios intereses del Gobierno.

-¿Por qué lo dice?

-Porque lo lógico para sus propios intereses es que ellos puedan decir, "Nosotros somos demócratas y aquí hay absoluta libertad de pensamiento, en consecuencia, aquí participa todo tipo de editoriales". Eso es lo lógico, porque lo contrario es lo que está ocurriendo, que la gente dice que la Feria es ideologizada, que impone una línea de pensamiento, que no tiene espíritu democrático.

-De hecho, quedaron excluidos los libros de El Nacional.

-Por ejemplo. Entonces, me parece un error tan evidente, es parte del infantilismo comunista, eso lo advirtió Lenin: la izquierda infantil, sus visiones reduccionistas, ya eso la Humanidad lo vivió, es tan triste que los venezolanos estemos pasando por una cosa que no tiene sentido alguno.

-¿Y a qué nos puede llevar esto?

-A nada, a que la Feria no tenga importancia alguna, así de sencillo. Cualquier feria que no sea democrática no tiene importancia.

La verdadera revolución -El número de librerías que hay en Venezuela se ha incrementado de una manera notable, cada día hay más librerías, más editoriales, y los niveles de lectoría se han incrementado mucho, esa es la verdad. Pero eso no ha ocurrido porque se haya desarrollado una política pública orientada en tal sentido, sino porque la necesidad del venezolano de comprender su propia realidad lo ha conducido a los libros, ese es un factor. Y el otro factor, muy importante, es que en Venezuela, en los últimos 25 años, se ha creado un número considerable de institutos universitarios y de universidades, públicas y privadas, al punto de que en este momento hay en Venezuela 120 instituciones de educación superior. Cuando tú comparas eso con las tres universidades que había en Venezuela cuando cayó la dictadura de Pérez Jiménez, hace apenas 50 años, te das cuenta de que aquí ha ocurrido una revolución absoluta y no precisamente del 98 para acá, es una revolución de la democracia... En este país ocurrió una revolución educativa y cultural que se refleja en el mundo de los libros, en el mundo editorial, porque el conocimiento está en los libros, que son instrumentos democráticos.

-¿Y eso se ha dado sin políticas públicas del Estado?

-El auge no se puede atribuir a una política pública sino a una necesidad del venezolano, más bien las políticas públicas que se han implementado en los últimos años, atentan contra eso, y una prueba es el sesgo ideológico de las Ferias del Libro que hace el Gobierno, eso atenta contra la lectura, porque la lectura es la libertad, el pluralismo, la disidencia, la crítica.

-El Gobierno diría que ha regalado un millón de ejemplares de y más de un millón de .El QuijoteLos Miserables

-Esta comprobado que regalar libros no sirve. Los libros hay que venderlos para que la gente sepa que está comprando algo que tiene un valor y una necesidad.

-¿Siente que el Gobierno puede llegar a imponer una línea única de pensamiento?

-Eso es lo que está intentando hacer ¿Pero cómo lo va a hacer? La libertad, la vida, es algo que tú no puedes controlar, eso va a aflorar por cualquier lado, y está más que comprobado: el estalinismo, el maoísmo, el franquismo, el nazismo, todo eso ya se sabe.

-¿Pero además del sesgo evidente en las ferias y librerías, están las restricciones para las importaciones y otras trabas que impiden que lleguen nuevos títulos a Venezuela?

-No están llegando títulos importantes a Venezuela, también está ocurriendo que muchas editoriales extranjeras que no quieren tener problemas con el Gobierno, no importan libros que ellos consideran que pueden ser vistos críticamente. Se están autocensurando.

-¿Como cuáles títulos?

-Hay un libro maravilloso que se llama Después de Fidel de Brian Latell (Norma). Ese libro no ha llegado aquí ¿Por qué? ¿Porque consideran que puede molestar al Gobierno? Y así deben haber muchísimos casos.

-¿Qué pueden hacer los creadores para sacar al venezolano de la droga de la política?

-Hablar, escribir, abrirle los ojos a la gente dándole a entender lo que está pasando, explicando, alertando, ejerciendo un papel crítico, ese es el papel del intelectual.

-El ser humano es esencialmente político. ¿Qué es lo perjudicial en este ambiente que vive Venezuela?

-Que no hay un espíritu democrático. El presidente Chávez y sus seguidores pueden pensar lo que les dé la gana, pero tienen que respetar lo que nosotros pensemos, no podemos ser satanizados por pensar distinto.

-Pero hay gente en la oposición que tampoco tolera la disidencia.

-Los talibanes de la oposición reciben el mismo rechazo de mi parte, que los talibanes del Gobierno. La democracia es un espíritu de convivencia pacífica que tenemos que construir todos los días. Los extremos no nos hacen ningún bien.

agomez@eluniversal.com

Ángel Ricardo Gómez
EL UNIVERSAL

sábado, noviembre 08, 2008

La Feria del Libro abrió sus puertas...Ana María Hernández G


"A lo largo del parque Los Caobos, de Oeste a Este, se extiende la IV Feria Internacional del Libro de Venezuela, Filven, inaugurada ayer, un evento que muestra otra faz, en comparación con la del año pasado: menos pomposa, tal vez porque en Los Caobos no hacen falta los soportes de piso de madera, y menos teñida de rojo, a juzgar por el color de las franelas de los guías, que en 2007 eran estrictamente rojas, y que ahora pueden ser blancas, cremas o verdes.

Setenta y cinco stands ofrecen sus títulos. Para ayer a media tarde había muchas cajas de libros sin destapar y stands aún sin terminar su arreglo. Sin embargo, la oferta bibliográfica fue advertida por el ministro del Poder Popular para la Cultura, Héctor Soto, en sus palabras durante la inauguración: "esta no es una feria para comprar libros ni discutir derechos de autor", y literalmente se observa que aunque hay libros para vender al precio que a cada quien le parezca, siempre con ofertas, también hay una apuesta grandilocuente por lo socialista y sus íconos, comenzando por los puestos de los mismos entes gubernamentales, justamente al principio, como para dar la recepción inicial al visitante.

La presencia gubernamental y su signo político se complementa con varios stands afines, como Pathfinder de Estados Unidos, Txalaparta del País Vasco o Alberto Korda y las fotos del Che Guevara en varios formatos y poses, Ediciones Cubanas, Casa de las Américas, entre otras.

Vale también decir que la otra parte -las privadas- también están representadas: Ramdon House Mondadori, Océano, Norma, Santillana-Alfaguara, Gedisa, Ediciones B, Planeta, Pomaire, Vadell, Panapo; con la ausencia de Los Libros de El Nacional -aún sin precisarse cuáles fueron las razones técnicas por las cuales no participa este sello- y de Alfa Grupo Editorial.

Sobre los países participantes, además de los stands de Ecuador y de la Cámara Ecuatoriana del Libro, además de las antes mencionadas; se exhiben los de Bonsai, Colihue y Librería de la Paz (Argentina), Timéli Ediciones (Suiza), Los libros más pequeños del mundo y Editorial Chirre (Perú), Fundación Juan Bosch y Cámara Dominicana del Libro (República Dominicana) y Comunidad del Sur (Uruguay).

El visitante podrá conseguir asimismo libros de Cátedra, Alianza, Clacso, Koe, Areté, Montevía, Júpiter, La Casa Tomada, Larousse, Fundación Polar, Armitano, Educomunicación, Nauta, San Pablo; e infantiles y educativos como Florilegio, Playco, Susaeta, Ekaré, Luber y Laboratorio Educativo. "
Ana María Hernández G.

viernes, noviembre 07, 2008

FERIA SOCIALISTA DEL LIBRO ......



"El libro nunca dejará de ser la herramienta más importante de lucha por la liberación cultural, y las ferias del libros son una herramienta de defensa de la identidad, la diversidad cultural, la difusión del conocimiento',
El tema central de la Feria: El libro en la construcción del socialismo bolivariano, convocará a distintas personalidades, tanto de la gerencia editorial como a lectores participantes en los programas de lectura y escritura que realiza el Estado."

Por las fotos podemos ver lo plural y abierto a todas las tendencias que resulta esta feria cada vez más politizada y bizarra desde todos los ángulos, la mayor parte de las editoriales independientes o no afectas al régimen de turno..Se ven censuradas, se cuidan sobre que libros llevar, no vayan a molestar al burócrata de turno frente al Ministerio. Lastima de feria comparada con las buenas de antaño, donde los lectores podían escoger libremente que leer.





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