sábado, mayo 31, 2008

No llegan libros al país..


El libro ha sido excluido de la lista de bienes prioritarios, por lo que para su importación hay que recorrer el mismo camino que transitan los bienes de lujo.
Yolanda de Fernández, presidenta de la Cámara Venezolana del Libro (Cavelibro), asegura que esta situación comenzó cuando el Ministerio del Poder Popular para las Industrias Ligeras y Comercio (Milco) detectó dos cosas. La primera: que las importaciones del sector libro aumentaron de 147 millones de dólares en el 2007 a 406 millones cifra que incluye, claro, las solicitudes para los próximos meses.
La segunda: que esta cifra se abultó de manera abrupta debido a que algunas empresas del área automotriz habrían importado utilizando el código arancelario 49019990 correspondiente a los libros.
Razón por la cual el Ministerio procedió a solicitar a los importadores de libros un nuevo requisito: el Certificado de No Producción, documento que asegura que el libro no se edita en el país, lo que justificaría entonces su importación.
"Hasta el 3 de marzo el libro estaba en una lista de artículos prioritarios, pero ahora hay que pedir un permiso. El asunto es que el Certificado de No Producción o de Producción Insuficiente puede tardar hasta cuatro meses en otorgarse y las dinámicas editoriales son muy rápidas", argumenta Fernández, quien agrega que esta situación ya comenzó a afectar a las librerías. "Y Cavelibro lo único que ha podido hacer es publicar algunos remitidos y tratar de persuadir al Ministerio para que revierta la medida".Una mentira tonta
Para el librero Roger Michelena (libreriamichelena.blogspot. com) tener que justificar la producción es "una soberana tontería". Y va mucho más allá: "Para mí es una mentira tonta lo del sector automotriz", dice.
Presume Michelena que la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) sólo gestiona los dólares rápidamente cuando los libros se van a importar de los países pertenecientes a la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi). "De resto", añade, la situación es otra. Si los vas a importar de España, donde hay una industria importante, se tardan muchísimo. Sin contar que hay que tener el Certificado de No Producción. Si aquí funcionara el Convenio Andrés Bello, tendríamos la posibilidad de importar sin restricciones de ningún tipo y sin necesidad de dar explicaciones por dólares. Digamos que cada vez hay más restricciones".
Para José Luis García, director de Editorial Pomaire Venezuela, quien ha importado textos como El código Da Vinci y¿Quién se ha llevado mi queso?, el problema es mucho más grave aún. García jura que no ha importado un sólo texto desde el año pasado, porque además de la medida del Ministerio ha habido retrasos en las gestiones de los dólares con Cadivi.
"¡Ahora resulta que el libro no es prioritario para el país! Es tan complejo el proceso con Cadivi que, lógicamente, esto ha traído como consecuencia que los libros lleguen a Venezuela con 4 ó 5 meses de retraso".
Eso sin contar, agrega García, que hay diferencias de lapsos en el otorgamiento de las solevncias y su duración. "Cuando una está al día, la otra no. Y a esto hay que agregar que ahora te exigen el Certificado de No Producción. Nosotros manejamos aproximadamente tres mil títulos y tenemos que sacar un certificado por cada título. Lo lógico es que el Gobierno pida un certificado para el International Standard Book Number o Número Estándar Internacional de Libro venezolano. Se supone que el libro debe tener libre circulación. Eso ha traído como consecuencia que cada día traigamos menos. Hacemos algunos libros, pero los costos son altos".


viernes, mayo 30, 2008

CAVELIBRO - INFORMACIÓN


"No dirigimos a ustedes en ocasión de informarles sobre los acuerdos emanados de una reunión sostenida el día de ayer, en las oficinas de la Doctora Karlín Granadillo, Directora General de Bienes Intermedios, del MILCO.

Por convocatoria telefónica de la Dra. Granadillo a la Señora Yolanda de Fernández, Presidenta de la Cámara, se sostuvo una reunión en el citado despacho a efectos de tratar la problemática del trámite del Certificado de No Producción para los libros. Estuvieron presentes también, el Señor Luis Rivas, Técnico de la citada Dirección y la Señora Dalila Da Silva, Directora Ejecutiva de Cavelibro.

La Dra. Granadillo indicó que en virtud de los comunicados de prensa publicados en los medios de circulación nacional y sin ánimos de establecer prioridades respecto a los otros bienes, ese despacho se había avocado a recabar la información correspondiente al sector libro, la cual había arrojado los siguientes resultados:

El histórico de importación del sector ascendió al 2007 a la cantidad de aprox. 147 millones de dólares

Las solicitudes hasta la fecha ascienden a 406 millones de dólares. “casi triplican la suma anterior”

Detectaron irregularidades en la cuales al parecer empresas del área automotriz estarían importando a través del código arancelario 49019990 correspondiente a los libros, descripción: los demás, artículos distintos a los libros, lo cual estaría imputando al sector un total de 1673 millones de dólares. (Están realizando las investigaciones correspondientes).

A la fecha se han aprobado solicitudes por el orden de los 36 millones de dólares

Se nos indicó además, que existe un planteamiento de las empresas gráficas en el que se argumenta que este sector está en capacidad de atender la demanda nacional.

Ante estos resultados, la señora de Fernández, indicó que el mercado del libro de acuerdo a exhaustivos estudios, debe abarcar a lo sumo 200 millones de dólares y que ciertamente es probable que exista una disparidad ascendente en cuanto al monto de las solicitudes, dado que las empresas deben estar calculando por encima la cantidad de ejemplares que efectivamente se importarían. Esto es comprensible dado que la dinámica editorial es riesgosa y no permite conocer con seguridad de antemano los títulos que serán más exitosos y, dado la complejidad del trámite y la posibilidad de que el certificado se puede extender por un plazo de seis meses a un año, seguramente están haciendo aproximaciones por encima de la media.

La señora de Fernández fue enfática al indicar que la margen de las irregularidades detectadas por el Ministerio, las cuales el gremio organizado y serio también cuestiona y por ende exhorta a que las empresas irregulares deben obtener las sanciones que por ley le correspondan, no se puede castigar a todo un gremio y al país privando al “libro” de su cualidad de bien prioritario.

La Dra. Granadillo indicó que en este momento la partida arancelaria está en revisión y que no es una decisión aislada de esa Dirección pasar al código 49019990 al Anexo Nro 1. Esta es una propuesta que debe ser sometida a decisión de las altas instancias ministeriales. Sin embargo, atendiendo a la gravedad por el gremio anunciada se comprometen a realizar sus mejores esfuerzos en cuanto a agilizar la emisión de los Certificados de No Producción a fin de evitar un colapso en el sector.

En este sentido, les agradecemos a todos aquellos que han hecho sus peticiones nos remitan la información correspondiente en la que se indique además el monto en dólares por solicitud a fin de reportar al Milco, todas las solicitudes en trámite.

Agradeciendo su valiosa atención, les saluda

Cordialmente

Dalila Da Silva
Directora Ejecutiva
Cámara Venezolana del libro
Cavelibro"
http://www.cavelibro.org/

jueves, mayo 29, 2008

Caso Milco y la importación de libros


Estimados amigos:

Frente la decisión del gobierno nacional, a través del Ministerio de Industrias Ligeras y Comercio (Milco), de clasificar a los libros como rubro no prioritario en la asignación de divisas, lo que dificultará y encarecerá su importación, FBV está realizando una pequeña consulta entre personas conocedoras del sector del libro y la industria editorial, para desarrollar un pequeño reportaje en torno a este tema de vital importancia para todos, enfocado en tres preguntas específicas

(No es necesario que responda las tres preguntas si no lo desea)

¿A su juicio qué motiva esa decisión? ¿Es una deliberada estrategia o un error por desconocimiento? ¿Se puede entender como una nueva modalidad de censura?

Se ha anunciado una intención de diálogo entre este ministerio y Cavelibro. ¿Se llegará a un acuerdo para incluir a los libros como rubro prioritario y para reducri las trabas a la importación de libros? ¿Existe alguna posibilidad real de que el gobierno modifique esa decisión?

De no alcanzarse ese acuerdo, ¿Cuáles serían las consecuencias en el corto y mediano plazo para la cultura en Venezuela, así como para el negocio del libro y la industria editorial?

Muchísimas gracias por su opinión y su tiempo.
Héctor Torres
FICCIÓN BREVE VENEZOLANA
http://www.ficcionbreve.org/

Monopolio del estado, elimina la competencia privada del sector editorial.


“La fundación Librerías del Sur deberá crear y gestionar una red de librerías del Estado, así como la comercialización solidaria de los diferentes productos editoriales, capaz de convertirse en centros para el debate social y cultural de los venezolanos”
Esta red de librerías” kuai-Mare” en otros tiempos, se creó con la finalidad de fomentar y vender en sus sedes el libro venezolano, vemos hoy que después de un nuevo cambio de nombre, aun no conseguimos en sus sedes, la totalidad de libros producidos por, universidades, gobernaciones y otros entes del estado, mucho menos aquellas editoriales que de una u otra manera disientan o expresen en sus contenidos ideas distintas al régimen de turno, una total y exhaustiva purga ideológica.

“La fundación Distribuidora Venezolana del Libro se denominará Distribuidora Venezolana de la Cultura y tendrá por objeto promover la distribución de bienes y productos culturales en el país y en el exterior”
Otro desastre gubernamental, creada con el fin de ir eliminando a los importadores nacionales, pasean de feria en feria, comprando fondos editoriales que se conseguían en el país, en desmedro de los distribuidores locales, tomando para sí el monopolio y la exclusividad de la distribución de la totalidad de los libros de las editoriales representativas del estado, cosa en la que no dan pie con bolas.

“También se señaló que la fundación "biblioteca Ayacucho", fundada en 1974, tendrá por objeto rescatar para su publicación las más importantes obras de la cultura y del pensamiento latinoamericano desde los orígenes hasta el presente.” Esta insigne editorial creada bajo la egida de la cuarta república, disputada en muchos países como lo mejor y más representativo de la oferta cultural latinoamericana, tiempo ha que no reedita sus fondos, y ha desaparecido prácticamente de los estantes de las librerías Venezolanas.

No sigamos con los otros rubros también llenos de desaciertos en el monopolio editorial, que intenta imponer el gobierno de turno:

Tomado de:Irelis Durand y ANA MARÍA HERNÁNDEZ G.

martes, mayo 27, 2008

"La literatura erótica ha dejado de tener el éxito del que gozó hace 30 años, pues sucumbió a la dictadura del mercado", Margo Glantz


“En las librerías ya no hay distingos entre Los tres mosqueteros, un libro de vampiros, Dostoievski o La montaña mágica, de Thoman Mann, y un libro abiertamente pornográfico de un pésimo escritor que sólo describa las partes sexuales.”

Escribir literatura erótica es muy difícil, “porque puede ser absolutamente chabacana y reiterativa, sin aportar nada nuevo, descriptiva, sin ninguna vigencia”, expresa Margo Glantz a La Jornada

lunes, mayo 26, 2008

El libro bajo sospecha ..YOYIANA AHUMADA




Pese a los anuncios de intención de diálogo entre la Cámara Venezolana del Libro y el Ministerio de Industrias Ligeras y Comercio (Milco), la exclusión del libro de la lista de bienes prioritarios ha caído como una bomba en el sector editorial. Escritores y editores consideran que podríamos estar ante una nueva modalidad de censura; mientras que representantes de empresas editoriales definen la crisis como una coyuntura. Cierto es que el mercado editorial, ya deprimido, sufre un nuevo revés con esta medida que atenta contra la diversidad cultural y viola convenios internacionales suscritos por el país."El libro libera" fue la frase con la que el año pasado inauguró la feria del Libro en el Parque del Este, ahora Generalísimo Francisco de Miranda, el entonces Vicepresidente de la República, Jorge Rodríguez y ahora virtual candidato a la alcaldía de Libertador.
En 2007, el libro todavía era tratado como patrimonio de la revolución bolivariana, que no requería de certificados ni demostraciones. Bandera de la nueva era de la quinta república, la artillería del pensamiento viajaba en los tanques de la democratización de la lectura, con los cuales el Ministerio de Cultura instauró una plataforma donde se editaron 27 millones de libros de distribución gratuita, tanto de autores venezolanos como extranjeros, entre otros lujos, una edición especial de Don Quijote de la Mancha repartida en la Plaza Bolívar.
El año pasado también se anunció la creación de la Imprenta Cultural Nacional y Distribuidora Nacional del Libro, en definitiva, el montaje de un sistema de producción editorial estatal.Por su parte las empresas editoriales privadas se adaptaron al nuevo procedimiento de adquisición de divisas, y con algún retraso por lo complejo del mecanismo, se fueron acostumbrando a quedar rezagadas en el tema de novedades para los lectores, y en materia educativa y tecnológica, entre otros rubros.


NO MÁS DÓLARES CADIVI


El 3 de marzo reciente, una nueva medida sorprende al sector: el requerimiento del Certificado de No Producción-que se traduce en un título que entrega el Ministerio de Industrias Ligeras, tras "una demostración" resumen mediante de cada títuloque prueba que el libro que se importa no ha sido producido en el país. Ante la sorpresa del sector, el ministro William Contreras, saldría al paso declarando que la cartera que preside "detectó este año algo anormal en las solicitudes de importación de libros, al punto que ya superan los $1.500 millones". Una cifra histórica que lo lleva a inferir que bajo el rubro de libros se está importando otra cosa que no son textos. Por esa razón, considera que es imposible otorgar libremente el dólar Cadivi a las empresas importadoras de libros.
De acuerdo a Yolanda de Fernández, presidenta de la Cámara Venezolana del Libro (Cavelibro), se han enviado al Milco 14 comunicaciones desde el día 3 de marzo, cuando se anunció que el libro se excluía de la Lista número 1, que comprende los bienes que no requieren certificación de insuficiencia o de no producción nacional, para el otorgamiento de divisas por parte de Cadivi.Como presidenta de la Cámara espera que en pocos días ya haya humo blanco y que detrás de la medida no haya intenciones de censura, ni de control de las importaciones


DEBE SER UN ERROR


Esta decisión, que afecta a los principios de diversidad cultural y viola Protocolos como el de Florencia y Nairobi, donde se suscribe la libre circulación del libro, y de los cuales Venezuela es signataria, ha generado preocupación en distintos miembros del sector.
Gisela Kozack (escritora y profesora universitaria), espera que "sea coyuntural, simplemente una decisión ligera que tomó un funcionario aisladamente y que se den cuenta de que esa medida afecta incluso a las editoriales que traen textos po! líticos de izquierda, como es el caso de Paidos y Taurus, además de todos los libros que relacionados con educación".
Kosack espera que sea una medida equivocada y que se sienten los sectores involucrados a conversar para corregir el error. Pero de ser irreversible, le preocuparía que fuese "una forma de desactivar y desestimar al libro como bien de cultura e imponer criterios de censura previa. O bien, que desestimule la actividad de las editoriales privadas, porque si los libros son excesivamente caros o no se pueden traer al país, la gente tendrá que apelar a los libros producidos por el Estado y con esa industria no se puede competir".
Para Iván Dieguez, director Comercial de Magenta Ediciones y ex-presidente de Cavelibro, la situación es una coyuntura que será posible resolver a través del diálogo entre ambos sectores.
"Si hay irregularidades, debe sancionarse a quien las comete, no al resto de los importadores, porque pagan justos por pecadores. Indudablemente, afirmar que el libro es un bien prioritario no tiene discusión. Por eso creo que el criterio que se está manejando es de carácter técnico pero hay que ir más hacia lo social".
Dieguez también considera que esta medida va a contracorriente del criterio del Gobierno y en contra de la democratización del libro. "No obstante, más allá de los llamados de atención, expresados en comunicados como el de Cavelibro, hay que dialogar para llegar a un acuerdo entre las partes involucradas. Si el problema se produjo por desconocimiento de los técnicos del Milco, como ha pasado en otras oportunidades, debe ser subsanado, porque el libro como bien prioritario es un criterio que se ha mantenido a lo largo de todos los gobiernos"....


/ El Mundo / Lunes / Caracas , 26 de Mayo de 2008

domingo, mayo 25, 2008

Flojera y literatura ...Rafael Gumucio

"No pocos de los mejores escritores de ahora y de ayer se han rebelado contra la imagen del escritor borracho que en medio de semanas de siesta despierta afiebrado a la una de la tarde con un par de ideas geniales. No faltan por cierto en Estados Unidos o Europa (donde la literatura es un asunto lucrativo y no de pura honra) los escritores que trabajan ocho horas al día en pequeñas oficinas. Se esfuerzan, trabajan a conciencia, pero sus obras no son obligatoriamente mejores que las de algunos borrachos disfuncionales, de algunos pícaros por los que nadie daba un peso. El lector ante sus voluminosas obras llenas de lugares comunes incluso llega a echar de menos la flojera. Por lo demás, lo admitan o no, incluso en el más laborioso de estos escritores esforzados, una cierta dosis de lo que sus padres o abuelos llamarían ocio o inutilidad se infiltra en sus férreos horarios de trabajo. Horas perdidas, desviaciones, semanas inútiles, donde sus mejores y peores ideas surgen.
Un mártir del trabajo literario como Flaubert sudó siempre mucho menos que su padre médico. Un escritor laborioso como Proust lo fue después de pasar décadas -las más importantes de su vida creativa- sin hacer nada. Truman Capote escribía en cama sin sacarse el pijama en todo el día. Cuando iba a dormir siesta, el escritor Adolfo Couve ponía ante su puerta el cartel "NO MOLESTAR ESCRITOR TRABAJANDO". No era ninguna ironía. Como el vinicultor, el trabajo del escritor consiste la mayor parte del tiempo en esperar que el jugo de uva fermentado envejezca en las barricas de roble."
Rafael Gumucio es un escritor chileno, de los más importantes de su generación. Nació el 15 de enero de 1970, en Santiago de Chile. Ha trabajado fundamentalmente en periodismo en los diarios La Nación, El Mercurio, La Tercera, El Metropolitano, Las Últimas Noticias en los periódicos españoles El País, ABC, y el New York Times. Así mismo como en las revistas APSI, y Rock & Pop, Fibra (del que fue creador y editor general), The Clinic,el que también fundó. En ellos ha escrito de televisión, política, literatura, mujeres, y viajes. Ha sido también animador, guionista y realizador de programas de televisión. Fundamentalmente Gato por libre (Rock & Pop Televisión, 1995-1998) y del programa de humor absurdo Plan Zeta. Este último el programa chileno que más sanciones ha recibido de la censura oficial. Es director del Instituto de Estudios Humorístico de la Universidad Diego Portales. Ha ganado el premio Anne Segher en Alemania.
Autor en 1995, del libro del relato "Invierno en la Torre", destrozado unánimemente por la crítica chilena. Y de "Memorias Prematuras" Ha publicado también la novela "Comedia Nupcial", crudo retrato de una pareja que se ama odiando, y se odia amando, "Los Platos Rotos", una sucinta y vertiginosa
historia de Chile y el libro de viajes "Páginas Coloniales".

sábado, mayo 24, 2008

Anaqueles vacíos


"La industria editorial venezolana conoce un momento de expansión. Nuevas editoriales, escritores jóvenes que reciben reconocimiento, mayor demanda de libros, numerosos concursos literarios y periodísticos, creciente interés en la lectura hablan de este fenómeno. Pero como ya es habitual en estos tiempos, la ineficiencia arruina los mejores planes. Ahora los libreros denuncian el retraso en la aprobación del “certificado de no producción nacional o producción insuficiente” necesario para la importación de obras. El MILCO, ministerio responsable de otorgar los certificados guarda silencio. Ya hay anaqueles vacíos en las librerías"
"La limitación de la importación de libros por falta de dólares oficiales señalada recientemente por la Cámara Venezolana del Libro (Cavelibro) no es el único temor en el sector. Varias editoriales han manifestado la posibilidad de un incremento en el costo de los textos escolares para el año 2008-2009 y aunque algunos creen que éste no será significativo, otros dicen que podría ser más alto de lo esperado."...el presidente de Colegial Bolivariana, Hans Schell, cree que debe haber un aumento en los costos de los libros, pues los insumos de artes gráficas, como el papel, subieron sus costos en 44%.“Seguramente vendrán incrementos más o menos importantes. Es difícil que sea por debajo de un 40%. Sin embargo nosotros todavía lo estamos analizando”

De ferias y libros...EDUARDO MENDOZA


"No hay pregunta más absurda, ni por cierto más repetida, que la del libro que uno se llevaría a una isla desierta. Es absurda por varios conceptos. Primero, porque se basa en la hipótesis, harto endeble, de que el barco en el que uno viaja dispone de una biblioteca borgiana, y de que al producirse el naufragio uno tendrá tiempo y ganas de decidir y encontrar el libro que desea llevar consigo, y fuerzas para llegar con él a la playa sin que se moje. Salvo que sea tan pesimista que ya lo lleve en el equipaje. Esto desde el punto de vista práctico. Desde el punto de vista de la literatura, el absurdo aún es mayor, porque un solo libro no pinta nada. Es como si a un general le ordenaran presentar batalla con un solo soldado, aunque fuera el más aguerrido. Los libros, como los soldados, funcionan no ya en número, sino a mogollón. Leer significa leer mucho y sobre todo haber leído mucho y variado. Algunos libros rematadamente malos ocupan un lugar importante en la formación y el corazón de cualquier lector. Un libro es una pieza encuadrada en un género, en una literatura, en una época. Y en un circuito comercial, porque el comercio es la argamasa que mantiene unido el edificio social: la comunicación en forma sólida."
" Ahora bien, una feria no es una fiesta, sino una organización más o menos festiva del trabajo. El hecho de que a la ardua, tediosa y abominable tarea de buscar y adquirir productos necesarios o superfluos lo llamemos ir de compras y lo consideremos una forma de ocio no debe llamarnos a engaño. La economía posindustrial consiste en una producción desmedida que exige un consumo galopante incentivado por cualquier medio. Uno de los objetivos de este estímulo es crear tal mareo en el consumidor que éste prefiera comprar sin saber lo que compra a tener que sopesar, valorar y decidir en función de sus necesidades y sus posibilidades. Pero esto pertenece al terreno de la psicología, la sociología y, en último término, de la moral, así que más vale dejarlo para otro día.
Una feria, como digo, no es un parque de atracciones, aunque lo parezca. Una feria no es sitio para niños, que se cansan y se agobian, por más que haya espacios especialmente destinados a entretenerlos con actividades que a menudo les producen más angustia que placer, como pintarles la cara de colorines. Esto no quiere decir que los niños no deban acudir a las ferias, y en concreto a la feria del libro. Pero no han de ir con espíritu de juerga. En contra de lo que propugnan la pedagogía moderna y unos planes de estudio que habrían escandalizado a Darwin, un libro no es un juguete y la lectura no es una diversión. El que uno pueda divertirse leyendo, como el que un cirujano se divierta operando, es otro asunto. A la feria hay que ir como quien va al huerto a recoger los frutos de la tierra: algo fatigoso y primordial. Sólo así se le encuentra a la feria un sentido distinto del de comprar por catálogo."
"El que compra un libro, si lo hace de un modo consciente y concienzudo, no sólo pone los medios para la lectura, sino para la constitución y desarrollo de su biblioteca. Lo que en la feria es profusión y bullicio, en la biblioteca ha de ser sobriedad y rigor. Una biblioteca no decora, salvo que sea la obra de un coleccionista. Los libros suelen ser chillones, diseñados para llamar la atención del pasante ocioso, y los lomos, que es lo que se ve en una biblioteca, no tienen ninguna gracia y están hechos sin criterio: las letras van de arriba abajo o de abajo arriba, a gusto de la editorial. Si se colocan por orden alfabético de autores, como se suele hacer, el resultado es un batiburrillo de colores y tamaños."

jueves, mayo 22, 2008

El gobierno crea una agencia de control de información con el propósito de “regular y mantener el orden” ...

Las bibliotecas, no contentas, se alzan a las armas y lanzan una contra-iniciativa para defender sus derechos.

En el año 2019 una nueva reforma legislativa pone en peligro a las bibliotecas y a la libertad de expresión. Un grupo rebelde será el encargado de defender estos derechos básicos a toda costa…


Es una novela anime que ya ha tenido adaptación a vídeo
library war





VIA Deakialli DocuMental

miércoles, mayo 21, 2008

Retrasos en entrega de divisas para importación de libros


Los importadores de libros denuncian el retraso en la entrega de dólares para esta actividad. Yolanda Fernández, presidenta de la Cámara del Libro, indicó que desde marzo no reciben las divisas ni respuesta a catorce comunicaciones enviadas al Ministerio de Industrias Ligeras y Comercio.
"Toda la cadena de libros tanto los libreros como editores como distribuidores tuvimos acceso directo a Cadivi hasta el 3 de marzo pasado, pero a partir de este día en la Gaceta Oficial el Milco puso a los libros en bienes no preferenciales, nos puso en la lista dos, no tenemos documentación, ahora tenemos que pedir el permiso de no producción al Milco", explicó.
Dijo que desde el 12 de marzo las empresas han introducido la solicitud y no han obtenido ninguna respuesta, ya las estanterías están vacías, no tenemos novedades, y la situación se complica. "El mercado de libro de Venezuela el 85 por ciento es libro importado y no se considera prioritario. Creemos que los libros son bienes necesarios para cualquier país en desarrollo o desarrollado", apuntó.

AUDIO
Escuche a Yolanda Fernández
Presidenta de CAVELIBRO
VIA: UNIONRADIO

"para producir un libro las editoriales nacionales o extranjeras tienen su derecho con el autor, si la editorial está en Colombia, México o España tiene que venir el libro de allá, tiene que haber libre circulación de los libros".
En riesgo la libre circulación de libros

Fueron declarados como bienes no prioritarios para adquirir divisas
El gremio de la industria editorial advirtió que la libre circulación de libros en el país corre el riesgo de verse limitada, en vista de que éstos fueron incluidos en listado de rubros no prioritarios para adquisición de divisas.
"Hasta la fecha no hemos recibido ninguna respuesta a las diversas comunicaciones remitidas al Ministerio de Industrias Ligeras y Comercio", expresaron, en un comunicado publicado en la prensa nacional, las cámaras Venezolana del Libro y Venezolana de Editores.
Los libros entraron a este listado de rubros no prioritarios en Gaceta Oficial del 3 de marzo pasado.
A partir de ese momento, para importarlos es requisito indispensable la presentación del certificado de no producción nacional o de producción insuficiente que emite el Milco.
"Esta medida coloca en riesgo a más de 400 pequeñas y medianas empresas del sector del libro en Venezuela, las cuales generan una masa laboral de alrededor de 35.000 trabajadores, de forma directa e indirecta".
El comunicado está dirigido a estudiantes, padres, y profesionales.
"Esta limitación está afectando en la actualidad la existencia de libros, de manera especial los universitarios, técnicos y recreativos, entre otros, y en los meses venideros se acentuará este problema, tomando en cuenta el próximo inicio de clases".
Agregan los entes gremiales que "Esta decisión unilateral por parte del Milco impide el desarrollo intelectual, científico, y tecnológico de los venezolanos, colocando a nuestro país al margen de las innovaciones en el ámbito mundial".

DENUNCIA: Nueva modalidad de censura en Venezuela
Por Margarita Belandria .

Hago esta denuncia pública con la esperanza de que tal vez alguien pueda hacer algo para corregir este grave atentado contra la cultura, la libertad de pensamiento y libre circulación de las ideas.
Desde hace aproximadamente dos años he venido comprando la colección de libros de la Editorial Gredos contentiva de los clásicos universales, es decir, de todas las obras de filósofos, dramaturgos, literatos y demás pensadores desde la antigüedad griega. Resulta que dichos libros no volvieron a llegar al único librero de Mérida que los estaba vendiendo, que por cierto son libros cuyos precios son bastante accesibles a nuestros menguados bolsillos. Pero no es solamente esta colección la que no llega sino un sinfín de otros libros relacionados especialmente con filosofía y humanidades.
Investigando el motivo por el cual no siguió llegando dicha colección de Gredos, he encontrado la siguiente información que me han dado algunos importadores de libros:
Se trata de una nueva medida inventada por el gobierno que consiste en la obligación impuesta a los importadores de libros de presentar ante el "Ministerio del Poder Popular para las Industrias Ligeras y el Comercio" (Milco) una relación de las obras que quieren traer al país, en donde hay que detallar los nombres de cada autor, el título de cada libro, una sinopsis del contenido de cada uno y una breve exposición para 'justificar' la importancia que cada uno de los libros que se quiere importar tiene para el país. Asimismo deben decir cuántos ejemplares quieren importar y otros datos de índole comercial. Todo ello como requisito para obtener el "Certificado de no producción" o de "Producción insuficiente", a fin de que CADIVI entregue los dólares para la importación, previa selección de los libros que ellos discrecionalmente deciden si pueden o no ser importados. Los requisitos y pasos pueden verse en la Web de Milco: http://tramites.milco.gob.ve/tramites/

Atentamente,
Margarita Belandria
Profesora de la ULA
http://margaviota.blogspot.com/
www.margaritabelandria.com
http://www.escritoresmerida-ve.com/MargaritaBelardiaCurr.htm

sábado, mayo 17, 2008

BIBLIOTECARIAS



quiero ser bibliotecaria
quiero prestarte libros
por favor dámelos
con el código de barras hacia arriba
por favor no los devuelvas tarde
o tendré que cobrarte 30 centavos al día
(y no me gustaría)
quiero ser bibliotecaria
y llevar gafas cada día
¿no me encuentras atractiva
de un modo un tanto "empollón"?
por favor, no hables tan alto
por favor, por favor,
ssshhhhhhhhhhhhh
encuéntrate conmigo en el área reservada
te dejaré ver las nuevas revistas
te dejaré tocar las primeras ediciones
si me prometes
si me prometes
si me prometes
que tus manos están limpias.

Traducción y video vía : LIBROSFERA

Escritores contra escritores



"Me parece una mala escritora simple y llanamente, y llamarla escritora es darle cancha. Ni siquiera creo que Isabel Allende sea escritora, es una escribidora". (Roberto Bolaño)

"Eché una mirada a un par de sus libros (de Roberto Bolaño) y me aburrió espantosamente". (Isabel Allende)

"¿Benedetti? Ughs". (Rodrigo Fresán)

"Cortázar fue para todos los argentinos una iniciación, pero si uno vuelve a leer sus textos en la madurez se le ponen los pelos de punta, porque se da cuenta de que no era un escritor muy bueno. Yo lo admiraba, pero ahora me parece malo". (César Aira)

"La Mastretta y la Esquivel son un tiro al aire con una sola novela". (Marcela Serrano)

"Entonces aparecen escritores en los que no hay nada. O son malos copistas del realismo mágico, como la mexicana Laura Esquivel, o pésimos escritores entre comillas juveniles, como Alberto Fuguet, o son escritores que toman temas históricos de una forma nefasta". (Roberto Bolaño)

"(Pablo Neruda) Escribe una poesía fácil, bobalicona, al alcance de cualquier plumífero. Es la poesía especial para todas las tontas de América". (Vicente Huidobro)

"Hay quien aspira a Donoso y se queda en Skármeta, o quien sueña con Huidobro y tiene que conformarse con Isabel Allende". (Andrés Neuman)

viernes, mayo 16, 2008

Héctor Torres ..en FICCIONBREVELIBROS

La huella del bisonte
Héctor Torres
Editorial Norma
Colección La otra orilla
Este mes y el entrante, FICCIONBREVELIBROS en campaña promocional y publicitaria de la obra de Héctor Torres y su novela La huella del bisonte , Iremos subiendo a la pagina comentarios y entrevistas, si desean mandarnos críticas de la obra , con gusto se la haremos llegar al autor , o pueden enviárselas a: htorres@ficcionbreve.org
EL·AUTOR

LOS·TÍTULOS
el amor en tres platos (Cuentos, 2007)
la huella del bisonte (novela, 2008)
Dossier de prensa, en su blog
Ningún momento importante de nuestras vidas tiene una segunda oportunidad,
Héctor Torres retrata la riqueza del mundo interior femenino,
"Héctor Torres toma el riesgo de hurgar en el despertar sexual de la adolescencia femenina, a través de una mirada sensible, comprensiva, apasionada y no por ello desprovista de ternura y algo de dolor. [...] Al lector de La huella del bisonte le sucede lo mismo que a sus personajes: cuando ya el puente se ha cruzado, no hay camino de retorno."
"Interesante historia urbana, suavemente erótica, cercana a uno en el lenguaje, en sus paisajes y en sus personajes (más de uno debe haber estudiado con una Karla o con una Gaby y muy posible que tuvo un Mario de vecino). Se lee con agrado entre el lenguaje coloquial de sus protagonistas y las curiosas y algunas veces divertidas descripciones con las que se narra el drama en que poco a poco va sumergiéndose este guionista cuarentón"
Juan Raffo

jueves, mayo 15, 2008

Los 100 libros que todo hombre debería leer









los 100 libros que todo hombre debería leer en su vida. Hay muchos de los mejores libros de la historia, y cada uno de ellos con una foto..
Podríamos hacer una lista, con los cien libros de Autores Latinoamericanos que hay que leer antes de morir…o seamos más localistas.. los 100 autores venezolanos de lectura obligada.. empecemos la lista, haga sus sugerencias acá…

martes, mayo 13, 2008

Presentación de La huella del bisonte ..HECTOR TORRES


Presentación de La huella del bisonte (Editorial Norma, colección La otra orilla)Fecha: El próximo 15 de mayo, a las 7:00 pm.Lugar: Espacios Abiertos Econoinvest, en la planta baja de la Torre Mene Grande, Los Palos Grandes, Caracas.Las palabras de presentación estarán a cargo de Oscar Marcano
El vino será por cuenta de la casa.



BUENOS AIRES PoD, EL FUTURO DEL LIBRO


"...gracias a las nuevas tecnologías (en este caso puntual, los archivos en formato PDF)se pudieron “recuperar” libros incunables, agotados, inexistentes en los stands de las librerías.

Y no importa que el Kindle de Amazon sea un éxito, o que el lector de PDFs de Sony se venda mucho. La gente sigue amando a los libros en papel, y, por lo visto, ambos formatos (el papel y el digital) pueden convivir pacíficamente, y hasta ayudarse mutuamente.

La mejor prueba de esto es lo que realizan los chicos de Bibliográfika , comandados por Diego y Gustavo Vorobechik, respaldados por Ezequiel Bardas, gerente de Marketing de Artes Gráficas y Color Production Systems Group de Xerox para el Cono Sur."


sábado, mayo 10, 2008

Expresso book machine



Goyette Dos Gallos dijo…
Estimado Roger le mando el link de u artículo de la expresso book machine, y otro de la empresa de la máquina.

viernes, mayo 09, 2008

¿Quién dijo que la televisión y los libros son irreconciliables?...Pablo de Santis


"El que lee esconde un secreto. Cuando vemos a alguien leyendo en el tren, en el metro, en el banco de una plaza, sabemos que está atento a cosas que no están presentes: podemos descubrir la portada del libro, pero no las imágenes que éste despierta en el lector. Tal vez por eso la pasión por la lectura nunca se transmite de un modo sencillo. El problema desvela a maestros y a padres: cómo comunicar una experiencia huidiza, una disciplina que es a la vez una pasión tan íntima, tan invisible: tan difícil como hacer que otro sueñe, a través de un manual de instrucciones, los mismos sueños que uno.

Por eso ha costado tanto que funcionen bien esos dos campos irreconciliables: la televisión y los libros. En el mundo de habla hispana los programas culturales, ubicados en horarios difíciles, y con formatos tradicionales y una producción muy limitada, en general pierden en el camino los elementos vitales que debe tener toda lectura."

Un formato televisivo en Argentina prueba que sí es posible hablar de literatura de manera amena y rigurosa. El escritor argentino Pablo de Santis relata la experiencia vivida en su país con un nuevo programa coordinado por el autor

Juan Sasturain.

Pablo de Santis (Buenos Aires, 1963), periodista y guionista de historietas, obtuvo con la novela El enigma de París el Premio Planeta-Casa de América 2007.


“La librería se está conviertiendo en un sitio absolutamente exótico”


Según palabras de Manuel Rivas, escritor, en una entrevista concedida a la revista de la UNE donde reflexiona sobre el libro y la influencia de las nuevas tecnologías en su futuro. La desaparición de las viejas cafeterías, librerías y tiendas pequeñas por la presión especulativa preocupa al escritor Manuel Rivas quien compara este proceso con el que está sucediendo en la naturaleza: “Igual que se destruyen playas con dunas o se corroen espacios naturales, en el espacio urbano ocurre un proceso similar”, señala. “La librería se está convirtiendo en un sitio absolutamente exótico, raro”
El escritor gallego, en una entrevista concedida a la revista Unelibros, reflexiona sobre la necesidad de contrarrestar esta situación y se anima a sugerir alguna idea: “Crear un nuevo ecosistema de pub-taberna-librería”, propone.
LER EN : Tökland

Amor ipso facto..Julio Trujillo



"Debo admitir que, antes de verla, yo ya estaba en un estado de notable erotización. El ambiente se prestaba para ello: la nave era grande y ronroneante, con todas sus máquinas configurando una sinfónica de motores que, más que escucharse, se sentían directamente en el estómago. Veníamos de una aburrida explicación sobre el mundo de la pre-impresión, salvada acaso por la presencia de una bella Plotter Epson Stylus PRO 10000, pero nada memorable. Entrar a la nave, en cambio, fue como ingresar a una fiesta VIP: impresoras de última generación, plegadoras mixtas, guillotinas, retractiladoras, alzadoras y una Muller Martini que, a lo lejos, presumía sus seis cuerpos de embuchado con desparpajo. Todas las Heidelberg Speedmaster hubieran bastado para que me enamorara tres o cuatro veces instantáneamente, pero aún me esperaba el encuentro que me tiene aquí, pasmado, pensando como un obseso en esos cilindros y rodillos chorreando tinta: era (ya se sospecha) la Mitsubishi Diamond 3000 de ocho colores. Sé que hay máquinas más nuevas y que las Indigo digitales, de innegable belleza, acaparan la atención de los frívolos, pero yo me quedo con la Mitsubishi de ocho. Ya desde el alimentador de hoja –con su cabezal aspirador y sus guías laterales– uno está dispuesto a ponerle casa. Por no hablar de sus tres cilindros (portaplancha, portacaucho e impresor) que fueron, para mí, como verla desnuda y en acción, en el acto de oprimir el papel contra el caucho para que éste vaya pasando la tinta. Sus dosificadores de tinta, sobre todo las mesas batidoras, me produjeron una exclamación que inmediatamente disfracé de profesional carraspeo, pero a la hora de ver lo que pasaba con el grupo mojador, no pude más que aullar, si bien es que con gravedad, ante la sorpresa de mis acompañantes: es ahí donde las mesas cromadas aportan a la plancha una película de agua para conseguir el orgasmo de la impresión, conocido oficialmente como función química agua-tinta. En éxtasis, fuera de control, alcancé a ver la salida de hojas y su respectivo tratamiento de infrarrojos, con todo y la consabida película de polvos antimaculantes. Después me llevaron a la recepción por un vaso de agua, para calmarme, pero yo la sigo viendo, mezclando sus colores con irresistible sensualidad: negro, magenta, cyan y amarillo –y vuelta otra vez."
Julio Trujillo

Elogio de la casa de citas...Roger Bartra


"Todos aquellos que hemos pasado por las agridulces tareas de dirigir una publicación periódica sabemos que la sección de comentarios de libros es una fuente permanente de dolores de cabeza. Por lo regular, estas secciones reciben una avalancha de reseñas elaboradas por los amigos del autor del libro. Por otra parte, es necesario a veces un esfuerzo que parece sobrehumano para obtener un comentario de obras que piden a gritos una reseña crítica, sea por su evidente importancia o por el amplio interés que han despertado. Pero lo más complicado es lo que a mí me parece una exigencia normal: que los comentarios de libros deben ser pequeños ensayos; microensayos, si se quiere, pero ensayos a fin de cuentas. Esto quiere decir que debemos exigir que los comentarios de libros cumplan ciertas condiciones mínimas, propias de todo ensayo. Dicho esto, advierto que en este breve comentario sólo me referiré a un aspecto, tal vez marginal, pero que está relacionado con las peculiaridades del género ensayístico. Me refiero a la manera de citar otros textos."

"Desde hace mucho tiempo ha crecido como una moda que parece incontenible la idea de que las citas de pie de página (o al final del texto) son un mal hábito propio de especialistas tercos, y que quienes escriben libremente no tienen por qué usar de un método semejante. Y así, aunque un texto –digamos una reseña del último libro de Kundera– esté lleno de referencias literarias, muchas veces su autor evade cuidadosamente toda mención a sus fuentes: él debe dar la impresión de que su pensamiento es original y fluye con libertad, y que si hay préstamos de ideas ajenas todo lector culto sabrá reconocerlas de inmediato, de manera que el escritor no debe agregar ni una sola nota; ello sería rebajarse a realizar tareas necesarias sólo para lectores ignorantes que necesitan acudir a casas de mala nota para satisfacer sus necesidades rudimentarias. Además, como es sabido, las notas de pie de página le complican la vida a los diseñadores de publicaciones."

jueves, mayo 08, 2008

MONTE AVILA CHAVISTA


"La legendaria editorial venezolana Monte Ávila Editores Latinoamericana celebró el pasado 8 de abril su aniversario 40 en medio de la polémica. Dos de los poetas más importantes de Venezuela, Eugenio Montejo y Rafael Cadenas, se negaron a que el sello publicara sus antologías poéticas. “Ahorita no quiero publicar en Monte Ávila, no es nada personal”, afirmó el primero, mientras el segundo se negó cuando ya había una selección y un prólogo listos. La editorial, adscrita al Estado venezolano a través de su Ministerio del Poder Popular para la Cultura, es ahora criticada por asumir una línea editorial que, a través de mecanismos como la naciente colección Milenio Libre, privilegia publicaciones que difunden el pensamiento del régimen chavista."
Ojo no solamente la editorial, como aparece en esta nota de la revista Arcadia, acordémonos un poco del cierre el año pasado de su librería, ejemplo de variedad y atención, para convertirse en una más de las LIBRERIAS DEL SUR ( antiguamente Kuai-Mare, hermoso nombre sustituido sin lograr nada en el cambio), parte de la cadena de las librerías del estado venezolano:

lunes, mayo 05, 2008

Una educación humanista es aquella que enseña a leer.


A partir del cuarto mes de gestación los pequeños pueden escuchar las palabras de su madre. Desde el vientre comienza entonces su proceso de adquirir el lenguaje. Y al nacer, después del primer llanto, empezará por leer el rostro de su madre: su primer libro.
María Cristina Rincón*


Los derechos imprescindibles de lector
Los diez mandamientos
Saltarse páginas, leer cómics o simplemente no leer son posibilidades que los adultos desechan cuando se trata de los niños. La obligación jamás funciona para la lectura.
Andrea Victorino


1.Todos los días, resérvate un rato para leer... no solamente libros, desde que el cómic apareció los niños se sienten atraídos por ellos, hoy leen desde el clásico Batman hasta lo más elaborado del manga japonés. Pero si su hijo es de los que se aburre con tanto cuadro, letra pequeña y ojo ultrasuperexpresivo junto, bien vale la pena una revista de música, o si tiene talento para las manualidades está Art Attack, que además es programa de televisión.


2.Busca cualquier disculpa para que te lean y te cuenten cuentos... ¡claro!, pero si le piensa leer por onceava vez Caperucita Roja, Blanca Nieves y los siete enanitos y, en el mejor de los casos Cuentos en verso para niños perversos, esos libros que para usted, respetado adulto, son los clásicos, de la literatura infantil, mejor absténgase. A lo mejor el niño sale corriendo antes de que usted pueda buscar el libro, y si de contar historias se trata, no busque al abuelo, a veces pueden tornarse repetitivos, recuerde que hay gente experta en esas artes oratorias y es fácil encontrarlos en la plazas, en las bibliotecas y hasta en las universidades.


3.Fíjate bien en cómo leen las personas mayores... A veces los adultos no son el mejor ejemplo. Porque, ¿quién dice que lo que leen mi papá o usted es lo que se debe leer? ¿Quién dice que Harry Potter es menos apasionante que las aventuras de Odiseo? ¿Quién dijo que el joven Werther era él único que sufre por amor? ¿Dónde quedan Patito Feo y Hannah Montana? Porque las imágenes también se leen y las de la tele además nos hablan.


4.No te quedes con ninguna duda... Ese es un verdadero clásico de los docentes, que siempre quieren que sus alumnos lo entiendan todo y aprendan todo, sobre todo lo que ellos creen que se debe aprender... Pero a veces la duda es el principio del conocimiento, así que si su hijo, su alumno o su nieto tiene alguna pregunta puede remitirlo al menospreciado diccionario, pero como ahora poco abundan los ejemplares “ladrilludos”, le puede mostrar Wikipedia, donde todos meten mano y, ¡oh sorpresa!, a veces se les puede creer.


5.Pide consejo: a tus padres, a tus profes, al bibliotecario, al librero... y estos señores van a decir qué es lo que se debe leer. Pero a veces es mejor dudar de ese deber y charlar con los niños sobre lo que les gustar leer... de pronto entendemos que para ellos asustarse por los dientes hurtados de Ligeia o sentirse atraídos por Holden Caulfield, el protagonista de El guardián entre el centeno, es tan importante como dedicarle tiempo a Bob Esponja, a Facebook y a meditar sobre los consejos que aparecen en Puberman.


6.Si te apetece leer, lee. No te distraigas con otras cosas. Aquí es necesario hacer una aclaración, todo el tiempo estamos leyendo: leemos la prensa, leemos las revistas, leemos los anuncios, leemos las expresiones corporales de otras personas, leemos las imágenes y lo hacemos distraídos o no. Claro que hay cierta lectura que nos cuesta más trabajo, como bien lo dijo señor Estanislao Zuleta, y por ende más concentración. Pero no hay nada mejor que una tarde de música y cómic, y si se remata con una película, mucho mejor.


7.Visita la librería y la biblioteca más próximas...porque además se pueden encontrar libros, revistas, videos, películas y alguien con quién hablar.


8.Organiza bien tu biblioteca... Y no porque las madres se caractericen por la obsesión del orden y la limpieza, y sean sus pobres hijos y esposos las víctimas de esa polvorosa obsesión. Sino porque organizar la biblioteca permite que su hijo escoja el orden en que quiere tener sus libros, revistas y cd y que cuando salga corriendo para la casa de su mejor amigo no revuelque todo el cuarto tratando de encontrarlos.


9.Piensa que tus amigas, tus amigos, son los mejores compañeros de lecturas...y de muchas otras cosas más. Es necesario recordar que los mejores amigos, a veces no son los papás o los profesores, a veces es mejor organizarles plan a sus hijos con sus compañeros de colegio, llévelos a ver una película, dejen que hablen con ellos por el chat, apoye el intercambio de música, que además de aumentar la discografía en el computador de su hijo, está educando a un joven consciente de que la información debe circular libremente.


10.Aprovecha cualquier ocasión para leer... y ¡ojo! para leer lo que a ellos les guste. Si su hijo es de los que prefieren ver primero la película y luego llegar al libro... déjelo, dele la bienvenida al mundo de los que disfrutamos de las adaptaciones... si le gusta leer por pedazos, sin ningún tipo de orden establecido, sin un horario claro... ¡dele la bienvenida al mundo de la lectura anárquica! Las madrugadas y una linterna serán sus mejores amigos. Si ha llegado al final de este decálogo es porque no se ha sentido indignado frente a la idea de que enseñar a leer, a los niños no es cultivarlos en una tradición literaria anclada en la escritura, sino que enseñarles a leer, es enseñarles a ser críticos frente al mundo y sus lecturas, y para lograrlo debemos ampliar el panorama, el nuestro y el de ellos, y ayudarlos en la formación de parámetros que les permita elegir lo que a ellos les gusta.



domingo, mayo 04, 2008

Los hombres leen menos que las mujeres


Preferencias

- De acuerdo con el estudio realizado por la Secretaría de Cultura, leen más los residentes en Buenos Aires y en áreas metropolitanas, los menores de 35 años, las mujeres y los de poder adquisitivo alto.- Los textos de autoayuda son los más requeridos por las mujeres.- Los hombres se inclinan por textos sobre economía, administración empresarial, política y novelas policiales.


"Acerca del hábito de la lectura, el trabajo, que se presentará en la Feria del Libro de Buenos Aires, sostiene que “se ha detectado un incremento importante respecto al estudio anterior: cerca de diez puntos porcentuales por encima del 46,4% alcanzado en el 2004”.

En ese aumento se destacan las mujeres, los menores de 35 años, los de nivel socio económico alto y los residentes en la ciudad de Buenos Aires y el área metropolitana.

Del 43,8% que sostiene no haber leído ni un libro en el último año la mayoría son hombres mayores de 35 años, de nivel socio económico bajo y residentes en el noroeste argentino (NOA) y la Patagonia.

La misma investigación indica que entre el 2004 y el 2006 aumentó también el promedio de libros leídos, y que ese porcentaje pasó de un 3,9% hace cuatro años al 4,6%, 24 meses atrás. El estudio que desarrolló la Secretaría de Cultura revela también que, a pesar de las diversas formas en las que el lector puede acceder al libro, en la mayoría de los casos de trata de la compra de los volúmenes (56,2%) seguida del préstamo (30,2 %) y el regalo (15,6%).

Un dato a tener en cuenta es que el uso de la biblioteca se limita apenas a un 9,9% de los casos, lo que indica que los estudiantes han perdido el hábito de consultar y estudiar en esos espacios.“En lo que respecta al fotocopiado de libros, la mitad de la muestra reconoce utilizar esa práctica: se trata en la mayoría de los casos de estudiantes menores de 35 años. De hecho, de la totalidad del material fotocopiado, el 86% corresponde a material de estudio seguido por un 15,7% correspondiente a materiales de trabajo”, se puede leer en el trabajo que editó la Secretaría de Cultura de la Nación."

sábado, mayo 03, 2008

Los libros no leídos


"Las razones que explican esta falta de avidez por los libros representan un rosario multivariado. En primer lugar, hoy los libros compiten poco y mal con un juego de video que tiene la propiedad de producir epilepsia fulminante en un niño de once años. Por otro lado, las escuelas mexicanas cuentan con un lastre impresionante; una especie endémica conocida genéricamente como “maestro” que ayuda poco. Quien haya presenciado las manifestaciones docentes en los últimos años tendrá que convenir conmigo en que si la esperanza de que nuestras criaturas lean está depositada en estos mentores, podemos esperar cómodamente sentados a que esto ocurra hasta el devenir de la noche de los tiempos. Un tercer elemento ya no se vincula con cuánto se lee, sino con lo que se lee, y ahí el panorama tampoco es muy esperanzador. Es claro que el milenarismo y la autoayuda han llegado para quedarse y que la producción literaria con algún destino comercial se basa en títulos como: “manual del seductor infalible”, “cómo bajar veinte kilos comiendo machitos” o “guía práctica para conectarse con el más allá.” Por supuesto no seré yo quien cuestione estas preferencias, ya que mucha bilis han invertido nues-tros analistas en demostrar que esta basura efectivamente lo es."

"Cualquier persona que no sea imbécil debería entender que, ante este panorama desolador, la industria editorial tendría que aplicar un principio de eficacia para tratar de atenuar los posibles daños. La sor-presa es que esto —que parece lógico— escapa de cualquier control en el preciso momento en que se inicia el proceso que, como se sabe, arranca con un señor viendo al cielo frente a una pantalla en blanco y buscando inspiración."

Quizás el momento más sencillo de esta maquinaria productiva es el de escribir un libro; para ello basta una idea, alguien medianamente lúcido que tenga algo que decir y una cierta disciplina para armarlo de manera legible. Acto seguido empieza un proceso muy parecido al Rosario de Amozoc. El escritor acude con su manuscrito a una casa editorial (que normalmente lo recibe como los aborígenes al capitán Cook) y entonces el editor dice, lacónico: “nosotros le avisamos.” En ese momento empieza la fase de dictamen (que puede durar una era geológica), por medio de la cual la casa editora le da a leer a un señor, que asumimos experto en las reacciones del público, el libro de marras. En el mayor número de los casos el dictamen es negativo, pero de cuando en cuando y para sorpresa del autor se le dice que sí. Éste se embriaga con sus amigos, festeja y si le va bien se gasta los cinco mil pesos de regalías anticipadas que recibió.

Acto seguido la editorial imprime el texto (normalmente tres mil ejemplares) e inicia una campaña de mercadotecnia que tiene la eficacia de un rifle de municiones; si hay recursos (nunca los hay) se invita a una presentación del libro donde cuates y gorrones se enteran de algo que ya sabían; se ha publicado un libro. Sin embargo, las fuentes culturales difícilmente abrevan de estos ágapes y la promoción se reduce a una notita invisible. Una segunda estrategia es hacer una gira de medios en la que de acuerdo con las posibilidades del editor se agendan entrevistas con el autor. Lo más probable es que se logre una charla en la radio a las tres de la mañana con un locutor que no sólo no leyó el libro, sino que difícilmente entiende cómo la vida lo puso en la circunstancia de entrevistar a alguien que no tiene el gusto de conocer.

El tercer paso de este desastre ocurre con un concepto elemental; la distribución. Uno pensaría que una prioridad del editor es poner rápidamente todos los libros a la venta en el menor tiempo posible ya que de eso se trata el negocio (pensar de otra manera supondría un talento comercial equivalente al de Capulina). Sin embargo, cuando se llega a buscar un libro (la estrategia más ignominiosa pero la más eficaz es buscar uno propio) invariablemente se encuentra con la respuesta del librero en el sentido de que a] “está agotado” o b] “no ha llegado.” La primera sería una noticia estupenda en el caso de que fuera cierta pero no lo es; esto es comprobable con el cobro de regalías que suelen ascender a cuatrocientos pesos gracias a los catorce volúmenes que se vendieron en los seis últimos meses. La segunda es altamente probable y se basa en una ecuación donde los libreros (poco informados y mal preparados) deciden qué adquirir en condiciones frecuentemente leoninas. Los editores en consecuen-cia se quejan de este trato y hacen poco por remediarlo. El resultado final puede ser de grand guignol, ya que en muchos casos los libros ya reseñados no se encuentran aún en las librerías o, peor aún, libros que llevan meses sin promoción alguna son anunciados por sus autores como una “novedad que ha sido muy bien recibida.” Es el caso reciente de un señor que reseñé en estas páginas y que lucía patético hablando de lo bien que le iba a un libro bastante malo.

Veamos: una industria comercial, cualquiera que ésta sea, tendría que promover el mayor éxito posible dentro de su gremio. De cuando en cuando escucho quejas por la falta de apoyos gubernamentales a las tareas editoriales que, si bien pueden ser acreditables, se disipan ante esta especie de harakiri en contra de que un libro llegue a un lector cerrando un círculo virtuoso. Las pistas para salir de este atolladero las podría entender cualquiera que no fuera idiota. Todo libro requiere cierta promoción, que no implica gastos descomunales. Asimismo, es menester que se encuentre en los puntos de venta una vez que ha sido promocionado. El tercer paso es que los libreros entiendan que el hecho de tener el sartén por el mango no debería otorgarles esa arrogancia de pulgares levantados, ya que en muchos casos su desconocimiento de una obra o un catálogo los afecta económicamente. Los reseñistas tendrían que salir de su tono críptico e insondable y decirnos llanamente si recomiendan o no un libro, ya que poco ayuda un comentario como: “la prosa de Fulanito se difunde como un aleluya espiritual en el que las letras forman parte de un carnaval caótico”, y entonces uno no sabe si el libro es notabilidad o bodrio. Finalmente, los lectores deberían estar claros que la compra de un libro supone el acto de leerlo y utilizar esta experiencia para compartirla con sus amigos (el “boca a boca” ha sido el secreto del éxito de libros como La sombra del viento, de Ruiz Zafón).

De otra manera los escritores (ese gremio añorante) desaparecerán como los dinosaurios o, peor aún: se dedicarán a escribir libros como Caldo de pollo para el alma, que es una forma indigna de morir literariamente hablando.


Recetas en el librero....Giorgio De´Angeli

FOTO :Marta Elena González Herrera
"Gastrónomo no se nace: se deviene. Es un proceso de maduración, lento y no desprovisto de sorpresas amargas, desencantos de amor, esperanzas frustradas. Uno pasa de la certeza infantil absoluta basada en la invariabilidad de la alimentación láctica, hasta la duda sistemática frente al diluvio interminable de propuestas de sabores. Las modas y los gustos varían y el que observa sus evoluciones puede perder confianza en la solidez de sus propias opiniones. Para recuperar algo de frescura de juicios, y para llegar a alguna conclusión filosófica consoladora, yo acostumbro reabrir algunos tomos o recetarios de mi biblioteca.

Hay dos clases de libros de cocina, que se distinguen a primera vista por el número de recetas que contienen. Si hay muy pocas o ninguna y abundan los textos, están dedicados a la filosofía, historia, antro-pología o dietética de los alimentos; de ellos trataré en otra oportunidad. Muchos son recetarios, que sólo tienen comentarios introductorios o textos en torno a cada una de las recetas. Esta segunda cate-goría prolifera copiosamente en nuestro medio.

Asombra la cantidad de recetarios que aparecen en el mundo. Se ha comprobado estadísticamente que durante un año en una cocina casera no se hacen más de quince platillos diferentes, incluyendo los más elementales. Sin embargo, cientos de recetas se publican cada mes en periódicos y revistas, y la edición de recetarios con miles de ellas atiende una demanda aparentemente insaciable. La manía de coleccionar recetas merece un estudio psicológico, porque sus pacientes muchas veces no saben cocinar, no son profesionales ni aficionados. Son psicópatas como yo, que colecciono ceniceros pero no fumo."


En la segunda mitad del siglo xx el viejo sistema de valores culinarios tradicionales se derrumbaba con la aparición de la “nouvelle cuisine”. Las salsas pesadas dejaron lugar a una cocina transparente y ligera. Francia aclamó esta novedad como un triunfo comparable con el de las ideas de “Liberté, Egalité, Fraternité”. Las recetas de Paul Bocuse, Michel Guérard, los hermanos Jean y Pierre Troigros, Bernard Chapel, Paul Vergé, y algunos más, aparecieron en sendos libros entre 1975 y 1980, best-sellers en Francia y casi todos traducidos al español (en su mayoría por la editorial Grijalbo).

viernes, mayo 02, 2008

“Biblioclastía. Los robos, el miedo, la represión y sus resistencias en Bibliotecas, Centros de Documentación, Archivos y Museos de Latinoamérica”

Editorial EUDEBA
Colección DERECHOS HUMANOS
Peso 0,50 Kg.
Edición 2008,en Rústica
382 páginas


Este libro reúne los trabajos ganadores del Concurso Latinoamericano "Fernando Báez" de investigación en Bibliotecología, Documentación, Archivística y Museología por la Comisión de Homenaje Permanente a Trabajadores de Bibliotecas Victimas del Terrorismo de Estado, la Biblioteca Popular "Ciudad Jardín" y el CAICYT.
Los trabajos fueron evaluados por un jurado integrado por María del Carmen Bianchi (CONABIP), Horacio González (Biblioteca Nacional), Hugo Carlos García (CAICYT), Claudio Agosto (GESBI) y Carlos Lafforgue (Secretaría de DDHH).La edición se completa con los prólogos de Fernando Báez, Judith Gociol y Hernán Invernizzi, Osvaldo Bayer y la Dra. Perla Zayas de Lima. Además, incluye el guión de la obra Biblioclastas .





Por Fernando Báez


El otro día soñé que quemaba un libro y no ardía


Fénix, personaje de BiblioclastasEl Bibliocausto, que es el nombre que se da al fenómeno de la quema masiva de libros, ha sido representado numerosas veces en el teatro. Unas veces de forma parcial y otras de forma total. Recuerdo, por ejemplo, Almanzor de Heinrich Heine, una pieza de 1821 donde hay un diálogo inimitable entre Almansor y Hassan sobre la combustión de El Corán en Granada. Hassan dice:


«Allí donde queman libros, acaban quemando hombres».


La frase se ha convertido en una cita que fue una anticipación de lo ocurrido el 10 de mayo de 1933, cuando los nazis quemaron miles de textos. En César y Cleopatra (1901) de George Bernard Shaw, el pasaje que quiero mencionar se refiere a la quema de la biblioteca de Alejandría. Un personaje comenta que arde la memoria de la humanidad y César dice: Es una memoria infame. Que arda[...]Más actual es la pieza divulgada en la década de los cuarenta del siglo XX por las radios en Estados Unidos titulada Ellos quemaron los libros y escrita por Stephen Vincent Benét, Premio Pulitzer, que incluye pasajes donde distintos personajes históricos aparecen para defender el libro.


En cierto momento, el narrador trata de restar importancia a las quemas de libros:«Un libro es sólo un libro. Es papel, tinta e impresión.Si Ud. lo acuchilla, no sangra.Si Ud. lo golpea, no sufre magulladuras.Si Ud. lo quema, no grita.[Ruido de llamas]Quemar un libro, quemar cien, quemar un millón.¿Qué es lo que hace la diferencia? »A partir de la quema de la Biblioteca Nacional de Bagdad, en el año 2003, Joan Font y el grupo Comediants representó en diversos escenarios de España la obra “Les mil i una nits”, en la que los personajes intentaban salvar los libros mientras escuchan los cuentos antiguos y míticos de la célebre ciudad de Irak. Ahora, y me refiero a fechas recientes en 2006, he podido asistir a una representación de Biblioclastas de Jorge Gómez y María Victoria Ramos.


La lograda puesta en escena fue posible debido a un guión sólido que reproduce el escándalo que significó en América Latina la quema de los libros del Centro Editor Latinoamericano que dirigía Jorge Boris Spivacow. Con actuaciones del propio Gómez, que interpreta a un sumiso trabajador de una institución dedicada a incinerar volúmenes de forma regular, y Luis Ferreyra, que interpreta a Fénix, esta obra es un milagro en la historia teatral de Argentina, un hito destinado a convertirse en un clásico. Baste la lectura de este memorable pasaje:Fénix:- A ver. Esta bien. Hay que tener mucho cuidado con los libros.


El enemigo puede estar en cualquier lado. La lectura destruye la familia, lleva a la distorsión cultural, al egoísmo, a la irresponsabilidad, a la ambición, a la falta de escrúpulos y de honradez, a la corrupción moral y espiritual. ¿Te tomaron el examen? Hay demasiados aciertos en Biblioclastas y el tema es ineludible porque trae a la memoria episodios conocidos durante la época de las dictaduras en Argentina, pero al mismo tiempo introduce con profundidad psicológica el ritual de la quema de libros, y el uso del nombre de Fénix es, sin lugar a dudar, el eje que nos explica que el mito principal en la destrucción de los textos es el mito del Fénix, es decir, el renacimiento a partir de las cenizas. Decenas de sociedades han creído en esta idea e incluso imaginaron un ave que en Egipto se convertía en cenizas y luego volvía a la vida con mayor vigor.Hay un ambiente aterrador en Biblioclastas que conmueve, y no son pocos los testigos del memoricidio argentino que han llorado al ver la obra y recordar el contexto: la psicopatía de los represores, la banalidad que estimulaba la afición por el fútbol como distracción del país de entonces y la singular aproximación a una retórica inquisitorial que consagraba la violencia como argumento.


En lo personal, me sentí confundido cuando Fénix atrapó a su mascota, que en este caso era un pájaro ya muerto, y lo golpeó repetidas veces dentro de un libro exigiéndole que cantara mientras rompía un libro y miré hacia los lados en busca de un apoyo visual que no encontré para justificar que la pieza golpeaba mi propia memoria como si lo hiciera con un martillo de barco y removía esas imágenes que creía apagadas ya en mí de la época en la que con seis años presencié la destrucción de la biblioteca donde me crié en un olvidado y remoto pueblo de Venezuela llamado San Félix de Guayana.


Un crecida del río Orinoco, al que Julio Verne llamó “El soberbio Orinoco”, arrastró a las aguas todos los ejemplares con los que había aprendido a leer, y en una hora flotaban textos de Shakespeare o discursos de Simón Bolívar. Yo jamás ese superado ese trauma: escribí la “Historia universal de la destrucción de libros” (Sudamericana, 2005) como una catarsis que me limpiara del horror que he sentido y todavía siento ante un libro destruido o una biblioteca en ruinas. Resulta interesante, por tanto, que durante mi viaje a Argentina tuviera la oportunidad de ser el espectador de una obra de teatro que finalmente, y por primera vez, se convierte en el equivalente de una novela como “Auto de fe” de Elías Canetti.


Los autores de Biblioclastas entendieron perfectamente el problema que tenían entre manos y han dejado, en medio de la austeridad propia del trabajo cultural, este manifiesto teatral que ha de dar mucho que hablar no sólo en Argentina sino el resto de los escenarios del mundo. Biblioclastas es una muestra del nuevo teatro argentino que ha irrumpido para quedarse y constituirse en un profundo llamado a la conciencia de un pueblo que fue víctima de lo expuesto. Nadie puede seguir indiferente ante el tema de las quemas del millón y medio de libros del editor Boris Spivacow o de Córdoba. Nadie puede alegar desde ahora olvido o puede simplemente darse la vuelta y salir del teatro sin sentir un compromiso.


Al final, ante cualquier duda, hay una intervención fotográfica que contiene imágenes de las fotografías tomadas tras la orden judicial de quemar los volúmenes de los depósitos del Centro Editor de América Latina (CEAL).Yo, que estoy ahora en Bogotá, no he logrado recuperarme del todo, y espero que no lo haga, porque me he sentido llamado a releer “Un golpe a los libros” de Judith Gociol y Hernán Invernizzi y a intentar con todo lo que sea necesario el respaldo de una querella contra los responsables de los memoricidios en Argentina. No sé si sea una utopía; en todo caso, ya estoy decidido y llevo conmigo en el vuelo que haré a Bruselas el guión de Biblioclastas para repetir en voz alta sus frases y volver al punto de origen: esa deuda inmensa moral que hemos contraído todos los que vimos la obra con los bibliotecarios desaparecidos y asesinados por los militares en Argentina.iará de cierre del encuentro.
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jueves, mayo 01, 2008

Planeta, con 40 editoriales en 28 países, en su mayoría latinoamericanos....


"Contando Planeta Publishing Corp, de Estados Unidos, Planeta tiene 13 grupos editoriales o editoras en países como Argentina, México, Ecuador, Chile, Colombia, Uruguay, Venezuela, Brasil y Perú.

Planeta Argentina es líder del panorama cultural argentino a través de la promoción de autores fundamentalmente del país, y Emecé, nacida en Argentina, dispone de un fondo editorial con los autores más destacados del siglo XX.

Planeta México publica narrativa, ensayo, poesía y libros para niños y jóvenes de los grandes autores locales y la editorial Joaquín Mortiz lleva 40 años editando a los escritores mexicanos contemporáneos más destacados y promocionando autores noveles. También en México existe Diana, que lleva más de 60 años reuniendo un extenso catálogo de libros de divulgación, técnicos y de interés general. Fundada en 1981,

Planeta Ecuador publica los principales autores ecuatorianos junto a obras enciclopédicas en fascículos y ediciones universitarias.

Planeta Chile fue creada en 1968 y actualmente es reconocida por lectores, autores, libreros y por la crítica como la impulsora de la nueva narrativa chilena.

En Colombia, Editorial Planeta fue fundada en 1966 y se le reconoce haber efectuado importantes contribuciones al desarrollo de la industria del libro, impulsando obras de autores locales y extranjeros, convirtiéndose en la empresa líder del mercado.

Planeta Uruguay encabeza las listas de libros más vendidos de autores nacionales e internacionales y en Venezuela, un buen fondo editorial, complementado con la publicación de novedades, asegura el éxito en librerías y grandes superficies.

El último en crearse, Planeta do Brasil, cuenta con una elevada calidad editorial con presencia de autores brasileños, latinoamericanos e internacionales en uno de los principales mercados de América. Editora Planeta do Brasil compró a finales de 2006 el 70% de la Editora Academia de Inteligencia para publicar libros que, desde la psicología y la educación, contribuyen a la autoayuda, la calidad de vida y la felicidad.

En Perú, grandes autores peruanos, novedades literarias, temas de interés personal y social son publicados por Planeta y Planeta Publishing Corp, con sede en Miami, promociona y distribuye productos editoriales del grupo en Estados Unidos, el Caribe y Centroamérica. "

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