viernes, febrero 29, 2008

Estante iglu.Alessandro Martins - livros e afins





VEA TODAS LAS FOTOS EN: LIVROS E AFINS Alessandro Martins

Negocio del libro de segunda mano


"EL olor les delata. No es desagradable, todo lo contrario. Ese 'perfume' que destila el papel atrae. Y no sólo el nuevo. El que ya acumula años a sus lomos también tiene su encanto. Para muchos, más aún si cabe. Si no que se lo digan a los propios libreros, que hoy en día, cuando los índices de lectura no están en su mejor momento, le siguen sacando partido a los miles de títulos usados y de ocasión que abarrotan las estanterías de sus establecimientos. Porque las nuevas tecnologías han hecho mella en la cultura tradicional del lápiz y papel, pero también ha facilitado el trabajo. De hecho, Internet ha abierto una gran puerta en el sector del libro de segunda mano. Tanto que las ventas virtuales representan ya entre un 15 y un 30 por ciento del total..."

"Con sólo teclear en Google las palabras clave, aparecen numerosas páginas dedicadas exclusivamente a la compra-venta de publicaciones antiguas y de ocasión. www.librosdesegundamano.com y www.iberlibro.com son algunas, además de Abebooks.com, para títulos en otros idiomas. «Internet es la panacea del libro antiguo. No sólo ha hecho posible que muchos libros olvidados encuentren compradores, sino que ha racionalizado el mercado, haciendo más objetiva la compra-venta de ejemplares», asegura Martínez Prieto, para quien, no obstante, la Red también tiene un lado negativo: empieza a eclipsar a las ferias, principales puntos de encuentro y promoción del gremio. «Este tipo de eventos sirven para exponer una oferta mayor de la habitual en cada localidad, pero con el auge de Internet se ha notado un empeoramiento en cuanto a ventas y número de visitas», advierte mientras ultima su nueva web del libro hispano, en la que incluirá también títulos nuevos. "

Tipos de libros

Usado: Se considera libro usado a cualquier ejemplar y de cualquier época. Puede ser manuscrito, documento, mapa, litografía, grabado y todo lo relativo al papel, la imprenta o las artes gráficas.

De lance: Son aquellos que se venden por un precio menor del que tuvo en su origen y que permiten 'lancear', es decir, regatear, sobre el valor final de compra.

Antiguos: Son aquellos volúmenes impresos antes de 1800, aunque hay quien los sitúa hasta finales del XIX.Viejos: Comprenden los ejemplares editados hasta los años setenta del pasado siglo, con autores como Azorín, Unamuno, Ramón Gómez de la Serna."

jueves, febrero 28, 2008

Guías de videojuegos





Para los que piensan, que el libro en soporte papel desaparecerá, acá dejo un extraordinario comentario, amén de las imágenes del buen Héctor García, un geek que está viviendo en Japón. Hay que visitar a menudo su blog
“En toda librería japonesa que se precie hay una estantería llena de guías de videojuegos. Las guías traen hasta el mínimo detalle sobre cada juego, y la mayoría de ellas son de RPGs. ¡Lo que más me sorprende son algunas guías que ocupan varios tomos! Llegará un día en el que tengamos que sacarnos una carrera para poder terminar un juego”.

La Unión de Editores siente 'pena' por el mercado editorial latinoamericano



El mercado editorial latinoamericano da ’pena’ porque no está invirtiendo en las ediciones electrónicas, aunque ’mejoró mucho’, opinó la presidenta de la Unión Internacional de Editores (UIE), la argentina Ana María Cabanellas.

’Aunque mejoró mucho, me da pena el mercado editorial de nuestros países porque no estamos invirtiendo en las ediciones electrónicas, en los e-books. La edición electrónica en Latinoamérica no está llevada adelante por los editores’, reflexionó.
Según la primera mujer que llegó a presidir la UIE, ’muchos son piratas lamentablemente o gente que viene de otros sectores’, por lo que ’hay un espacio y no se trabaja en los e-books por la desconfianza en cuanto a la piratería’.

’Nuestros objetivos siempre fueron la libre circulación de los libros, la protección del derecho de autor y la promoción de la lectura. A ese objetivo se le añadió la libertad de publicación’

’El Gobierno español, en cambio, organiza citas para los editores y no pagas ni el café. Pero acá se preocuparon en llenar el avión con invitados para la feria de Venezuela y solo fueron tres editores’

REVOLUCIÓN SILENCIOSA DEL SECTOR EDITORIAL

Ana María Cabanellas
Nació en Buenos Aires, Argentina. Es abogada y escribana, egresada de la Universidad de Buenos Aires.
Trabajó varios años en el Estudio Jurídico Cabanellas de Torres y luego fue socia fundadora de Editorial Heliasta S.R.L., empresa de carácter familiar que en 1978 adquiere Editorial Claridad S.A, de la que es presidente desde 1983.
Desde 1989 trabaja en el ámbito gremial empresario editorial donde ha ejercido, ad honorem, diversos cargos: en la Cámara Argentina del Libro fue, entre 1989 y 1993, miembro del comité ejecutivo y pro-secretaria; desde este último año hasta 2000, presidente; de 1999 a 2000 presidió además el comité organizador del 26° Congreso de la Unión Internacional de Editores y en el período 2001-2003 integró el comité ejecutivo, cargo que conservó en 2004. En la Asociación de Derechos Intelectuales (ASDIN) también fue miembro del comité ejecutivo en 1990. De 1993 a 2003 se desempeñó como integrante del comité organizador de las Jornadas de Profesionales en la Fundación El Libro; en 2002 presidió el comité de Relaciones Internacionales de la misma institución y en 2003, el comité organizador de las Jornadas de Profesionales.
En el Grupo Interamericano de Editores (GIE) ocupó el cargo de secretaria entre 1991 y 2000, y el de presidente entre este último año y 2004. En 1999, 2001 y 2004, asimismo, encabezó el Congreso Interamericano de Editores en Grupo de Entidades de Gestión de Derechos Reprográficos de Iberoamérica (GEDRI) y en 2001 fue miembro fundador.
En la Unión Internacional de Editores (International Publishers Association) integró, entre 1996 y 2000, el comité ejecutivo en representación de Argentina, país organizador del congreso de esa entidad, de la que, a su vez, fue vicepresidente entre 2000 y 2004 y presidente en la actualidad.
Además, dictó cursos y conferencias en diversos congresos, escribió libros y artículos para publicaciones profesionales y colaboró como traductora y directora de colecciones.

miércoles, febrero 27, 2008

Sobre Celeste


Colocare muchísimas fotos de esta chica, bibliotecaria amen de estupenda fotógrafa….os dejo de su teclado y letra ."Las imágenes se pueden descargar y están sin sellos de agua para que las puedas utilizar si te gustan. No son para uso comercial, y si querés subirlas a algun blog o publicarlas, te ruego que me avises (me pone contenta) y que figure el crédito correspondiente."

CÓMO ESCRIBIR UNA NOVELA EN UN MES.RECURSOS para ESCRITORES

"Cuando nos imaginamos a un escritor trabajando en una novela viene a la imaginación una persona solitaria encerrada durante meses, a veces incluso años, para producir lo que luego llamamos una novela. Pensamos que es una tarea que requiere una cantidad tan enorme de tiempo que nosotros, pobres mortales con un empleo de ocho horas -con suerte-, no podemos permitirnos.
Pero, en realidad, escribir una novela es sólo cuestión de decisión. De iniciativa. De dedicarle unas horas cada día. Ya sea al amanecer, cuando todos los habitantes de la casa aún siguen en el sueño de los justos o bien antes de acostarnos, cuando todo es silencio; son los momentos más propicios para la tarea solitaria del escritor"

Todo esto nos lo ofrece Editorial Premura, vale la pena intentar……

Libreros cuidadosos


«No es cierto que la acumulación de mesas abarrotadas de libros en las grandes superficies sea la mejor forma de comunicar entre el editor y el comprador. Necesitamos libreros enamorados de los libros»
Francisco Pérez González, editor y vicepresidente de la Fundación Santillana, durante la inauguración del curso para editores iberoamericanos de la UIMP

Drugs don't work

" Thomas de Quincey influenció a sujetos como Poe, Carroll, Baudelaire, Chesterton, Wilde, Borges y Proust entre otros. Siempre le tuve ganas, y hoy encontré la edición francesa de una de sus obras de culto. Este ejemplar tiene mas de cien años, la encuadernación de cuero se desarma y suelta un aroma muy dulce, por ahora lo poco que leí fué durísimo. Pinta bien! "
Galería de Celeste

Autoretrato colocando libros


POR :SHERCA

domingo, febrero 24, 2008

Ebook


VIA:http://book.blogia.com/

Libros Mercado latinoamericano


Las estadísticas en torno al mundo editorial en Chile son escasas. Las estadísticas comparativas con el resto de los países de América Latina lo son aún más. Por eso, las cifras que entrega el recién inaugurado portal Libro al Día, del Cerlalc (Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina), son una herramienta útil para hacerse la idea de cuánto pesa Chile en la región en materia de libros. La noticia es que pesa poco. En producción de títulos, nuestro país está por debajo de Perú y Venezuela, y a muchísima distancia de Argentina, México o Colombia. Los números tampoco son muy buenos en el número de editoriales industriales, en donde al único país con más de 15 millones de habitantes al que supera es Perú. El liderazgo económico y la orientación exportadora de nuestra economía apenas se notan en el mercado editorial. México y Colombia son los principales exportadores de libros de la región. Chile está en sexto lugar.El portal del Cerlalc (organismo dependiente de la Unesco) informa además de la percepción del clima empresarial editorial para la región y sus tendencias a corto plazo. Allí se da cuenta que los segmentos más dinámicos reportados en América Latina fueron autoayuda, textos escolares en inglés y literatura infantil y juvenil. En cuanto a los problemas que enfrenta la industria, éstos varían según el país. En el caso chileno, las editoriales perciben como su principal barrera para crecer la "reprografía ilegal" (fotocopias) y la piratería, los mismos escollos que preocupan a los editores peruanos, guatemaltecos y ecuatorianos. Por otra parte, las editoriales chilenas -contrariamente a la mayoría del resto del continente-se sienten beneficiadas por los planes de fomento a la lectura y la creación de bibliotecas.En internetInformación sobre la industria:


Las cifras del sector Conozca aquí las cifras más relevantes de exportación de libros en América Latina y otros países.[Ver más]

La realidad del derecho de autor en América Latina
El CERLALC ha emprendido la tarea de promover y generar análisis y discusión en torno a la construcción de una agenda de políticas públicas en materia de derecho de autor. Un diagnóstico que determina fortalezas y debilidades sobre la situación legal e institucional, la gestión colectiva y la observancia del derecho de autor en América Latina, además de las principales conclusiones sobre su impacto en la economía, son sólo algunos de los contenidos que esta publicación destaca y que usted puede analizar en este informe especial.[Ver más]


viernes, febrero 22, 2008

Leonardo Milla , Una vida por los libros


"Leonardo Milla nació en Marsella, Francia el 24 de abril de 1941 y falleció en Caracas, el 21 de febrero de 2008. Francés por el exilio de su padre, Benito Milla, provocado por la Guerra Civil Española. Luego fue criado y formado en Uruguay y Argentina.Se podría decir que nació para el oficio del libro. Más que un oficio fue una forma de vida que viajó con él por Europa, Uruguay, Argentina y Venezuela. Venezuela fue un hogar, el país que le permitió soñar durante 50 años con el arte de crear y fomentar el pensamiento. Desde hoy, con su lamentable partida, ese legado de entrega y dedicación acompañará al equipo de Editorial Alfa.En 2008 se conmemoran los 50 años del sello Editorial Alfa, esfuerzo de tres generaciones que sortearon distintas realidades sociales, políticas y culturales, sosteniendo como estandarte su deseo de mantener “un punto de equilibro”.“Mi padre era un excelente librero y un intelectual autodidacta”, contaba Leonardo Milla. “Mientras yo vendía libros, él hacía una revista donde colaboraban firmas de la talla de Albert Camus y Octavio Paz. A los 20 años de edad, ya era un competidor –interno- para mi padre. Nunca tuve una bicicleta gracias a que él utilizaba todos los fondos para fines editoriales, donde el retorno del dinero es a largo plazo. Pero su visión de la cultura, de la sociedad y de la política me dejó marcado de por vida. Es muy difícil desligar las vivencias, el entorno y ser un editor que no le preocupe la realidad que nos acontece”. A pesar de las crisis económicas o de los problemas políticos coyunturales, Milla mantuvo firme su convicción de trabajo, siempre interesado por aportar a la realidad venezolana. “El país ha empezado a revisarse política, intelectual y artísticamente. En esa zona de la creación los libros tienen preeminencia, son el vehículo perfecto para la transmisión de las ideas; por supuesto, existen los periódicos y las revistas, pero el volumen del libro permite al autor, mediante el ensayo, establecer un análisis más depurado”.
En Venezuela los trazos de la familia Milla son profundos. Benito Milla fue fundador de Monte Ávila Editores Latinoamericana junto con Simón Alberto Consalvi. Leonardo Milla continuó con el legado de su padre al constituir, en la década de 80's, Alfa Grupo Editorial, cuando ya tenía un gran bagaje como editor independiente en Uruguay y Argentina. Su hijo, Ulises Milla, entregado desde muy joven a la pasión de los libros, continúa hoy esta estirpe de editores con la misma visión de su padre y su abuelo. El mejor homenaje que puede ofrecer el Grupo Alfa a Leonardo Milla es continuar su trabajo, con la misma pasión, por el mundo del libro en Venezuela. "http://www.alfagrupo.com/wwwroot/default.html
Recién nos enteramos de la muerte, de uno de los más valiosos exponentes del gremio librero Venezolano. Nota de duelo tomada de la página de la editorial.
Leonardo Milla, por Raúl Cazal

BIBLIOESCALERA



El apartamento de 70 metros cuadrados fue remodelado por Levitate Architects, un estudio de arquitectura londinense que crearon “una planta nueva para la habitación incrementando el área del apartamento en un tercio aproximadamente”. La Biblioteca es la manera de acceder a la habitación y un lugar perfecto para guardar libros, películas y CDs (si es que alguno tiene de estos todavía). “Con una luminaria sobre la escalera, se convierte en el lugar perfecto para sentarse y buscar un libro,” dice Tim Sloan, arquitecto de Levitate, que también comentó que la estructura de cada escalón estaba diseñada para que la gente pudiera sentarse en ellos cómodamente.
VIA: GIZMODO

jueves, febrero 21, 2008

Para qué sirve leer

"Leer sirve para batallar verbalmente, para poder proferir algo másque juicios triviales; pero leer sirve también para prorrogarse, para darse experiencias que jamás se tendrán, para contener la finitud y el miedo"
Justo Serna
VIA : Ya me gustaría

El 51% de las editoriales con catálogo en internet vende sus libros online

"Desde la web de Netydea se puede descargar el estudio y una presentación ppt: Editoriales Españolas en Internet.
El 51% de las editoriales con catálogo en internet vende sus libros onlineredaccion@netydea.com
Una de cada dos editoriales que tienen su catálogo de libros en el website permiten la compra online a los usuarios. Es un dato del estudio “Editoriales españolas en internet”, realizado por Netydea.Además de este 51% de tiendas propias, en un 7% de los casos las editoriales remiten a websites de librerías para la compra online, como son El Corte Inglés, FNAC o Casa del libro.
Otro 11% de los websites de editoriales permite la compra online, pero únicamente mediante un correo electrónico o formulario, sin módulo de compra ni servidor seguro para los datos del cliente.
Desde la web de Netydea se puede descargar el estudio y una presentación ppt: Editoriales Españolas en Internet.
La visibilidad de la opción de compra en la web de las editoriales es variada: el 67% disponen de un acceso directo a esta posibilidad en la Home Page, mientras que en el resto es preciso navegar por páginas interiores o acceder al módulo de compra desde la ficha de los libros.
Forma de pago y condiciones de compra"
VIA: LIBROS & TECNOLOGÍA (REVOLUCIÓN SILENCIOSA DEL SECTOR EDITORIAL)

Estupenda información, la que nos ofrece siempre Chema García, en su blog, pero desde este lado del charco, la diferencia es un tanto abismal, nuestras editoriales, no apuestan por los medios electrónicos y muy tímidamente solo usan el marketing viral, vía correo electrónico; aun no damos el salto , cuantitativo ni cualitativo, aunque paginas como www.ficcionbreve.org y su aliada www.ficcionbrevelibros.com, sigan apostando a ello , pese a la poca ganancia obtenida.

martes, febrero 19, 2008

Las librerías independientes pierden clientes año tras año

"Las librerías independientes pierden fuelle como punto de referencia a la hora de comprar libros. Casi la mitad de los lectores --el 48,4%-- adquirieron su último texto en este tipo de establecimientos, según un informe elaborado por los editores en el 2007. En el 2006, el porcentaje fue del 52,8%. Y un año antes, del 54,3%. A pesar de la tendencia continuada a la baja, las pequeñas librerías siguen siendo el lugar preferido del público, muy por delante de los canales de venta en expansión --los grandes almacenes (11,2%) y las cadenas de librerías (9,2%)-- y de otros que también sufren un lento desgaste, como los clubs de lectores (11,1%).El estudio de la Federación de Gremios de Editores de España, con 16.000 entrevistas, constata también una tímida subida de internet. El porcentaje de lectores que hicieron su última compra en la red es del 1,1%, pero esta cifra casi dobla el 0,6% de los dos años anteriores."
VIA: LIBROS & TECNOLOGÍA (REVOLUCIÓN SILENCIOSA DEL SECTOR EDITORIAL)

domingo, febrero 17, 2008

“Leer, experiencia de una minoría a la que todos podemos pertenecer” Un placer que se convierte en vicio y da momentos de felicidad


“Yo desconfió un poco del concepto de que la gente no lee porque los libros son caros. Desconfió porque las personas muchas veces no ponen reparos a ciertas cosas, a ciertos productos, a ciertos materiales, aunque parezcan caros. No se pregunta si es cara una comida, un regalo, un vestido, y aún si le parece caro y tiene el anhelo de comprarlo, ahorra y lo compra.
“Pero no es el caso de los libros. Gabriel Zaid dice que el problema de los libros es el valor que le damos porque una persona que cree que el libro es valioso no le parecerá caro pagar 150 pesos, pero la gente que no considera un libro como algo valioso, hasta un ejemplar de 70 pesos puede ser carísimo porque no le interesa.”
“La lectura cuando prende realmente o como dice Gabriel Zaid –un poco regresando al símil de fumar– cuando uno le da el golpe al libro, envicia y difícilmente podrá apartarse de los libros. Un lector al igual que un fumador no se conforma con leer sólo un libro; tengo la impresión de que los discursos de la lectura son demasiado severos y ambiciosos en un sentido moral, y ponen poca importancia al placer, a la felicidad.
“Es claro que no podemos leer todos los libros que se editan en el país; es claro que nadie puede leer todo y aún dedicando toda nuestra vida a ello no tendremos posibilidades de abarcar aquello que nos interese.”
Juan Domingo Argüelles al igual que Alberto Manguel, considera que la lectura es una experiencia de minorías a la que todos podemos pertenecer.
“Aparentemente no a todo el mundo le gusta leer, pero mucha gente dice que no lo hace porque nunca ha tenido una experiencia de lectura y tampoco la oportunidad de acercarse a los libros y conocer mundos extraordinarios.
“No creo que el propósito de la vida sea la de leer libros, el propósito de la existencia es tratar de ser felices y tener alegría, pero entre todas las cosas que podemos disfrutar están los libros. Los escritores para escribir tienen que vivir, contar experiencias. Hay autores correctos con libros correctos y no encuentro nada apasionante en ellos porque no me dicen más de lo que han leído, no están las experiencias que han vivido. Los libros más profundos lo que reflejan son conflictos humanos.”
Juan Domingo Argüelles

Del blog al papel

"Las primeras ediciones en papel de los blogs tenían el desafío de demostrar que la novedad del formato daba resultados igualmente novedosos para el mundo editorial. El ejemplo de Salam Pax, el internauta de Bagdad, (Mondadori 2003), que sorprendió al mundo mientras narraba los primeros días de la guerra de Irak, parecía ser el modelo a seguir. La inmediatez y la libertad de un medio independiente llevaron a que Riverbend y su blog Arde Bagdad sea el primer blog candidato a un premio literario, finalista del premio británico Samuel Jackson 2007.
En otra búsqueda editorial, Raquel Pacheco comenzó un blog en el que contaba su día a día como prostituta en San Pablo, y terminó siendo un libro que en pocos meses vendió más de 100 mil ejemplares.
El periodista argentino radicado en Barcelona Hernán Casciari aprovechó el anonimato de la blogósfera para escribir Diario de una gorda, con cientos de miles de lectores y publicado por Plaza & Janés.
El caso de El Boomeran(g) es un emprendimiento más corporativo y menos espontáneo, pero que contiene una íntima revolución: la proximidad entre el lector y su autor de interés. Editado por La Oficina del Autor, recoge los blogs de doce escritores españoles y americanos que mantienen un diálogo cotidiano con los lectores. Entre los primeros que Alfaguara pasa a papel figura El año que viví en peligro, de Marcelo Figueras.
Todo escritor lanzado a escribir un blog ha reconocido que la experiencia de escritura inmediata lo ha provisto de una sensación de libertad novedosa, especialmente en relación con la tentación de la eterna corrección.
Pero, al mismo tiempo, trae aparejada una dificultad que se le presentó a Figueras cuando le ofrecieron participar de esta experiencia: “Me forzó a recurrir a circunstancias y sentimientos que hasta entonces preservaba como íntimos. Uno puede escribir uno y veinte y hasta cien artículos sobre hechos objetivos, y otro tanto a modo de comentario sobre obras de arte, pero más temprano que tarde su propia vida empezará a colarse por las hendijas”.
El placer de seguir un blog está dado en gran parte por poder identificarse con una seductora sensibilidad cotidiana, así como también por saber que esa sensibilidad mantendrá en equilibrio su exposición.
Los posts de Figueras tienen todo el encanto de una conversación sin propósito, deambulan por los temas ociosos por excelencia: cine, literatura, música. Como guionista, escritor y periodista se cruzan amablemente una voz versada y una experiencia cotidiana que motiva la reflexión del post. La lectura de una entrevista a James Blunt, cruzado con una revisión de Manhattan o High Fidelity, se convierten en la excusa para la confección de su top ten de canciones de todos los tiempos.
Una reproducción de un diálogo con su hija deriva en una revisión de algún fragmento de la historia argentina o de la historia del cine. Y así, una reflexión sobre el comportamiento en los gimnasios, nos enteramos de que mientras imaginaba Kamchatka, aprendía a correr en la cinta.
“El año que vivimos en peligro” es el título de un post, el título de una de sus películas favoritas, y lo que le da título al libro. De allí surge una pregunta central: “¿Qué debemos hacer?”, en la cual abre el juego sobre el conflicto del compromiso del escritor, y sobre la tarea de cada civil sobre los sucesos que hacen al mundo cada día más miserable.
Un debate que tiene cierto sentido si está liberado en una red de lectores que interactúan en una ilusión de comunicación sin fronteras. La pregunta que permanece como duda es si el pasaje del blog al papel aporta algo más que mayor comodidad en la lectura, al resignar la interacción con sus lectores."
Por Luciano Piazza
El año que vivimos en peligro
Marcelo Figueras
Alfaguara
276 páginas

sábado, febrero 16, 2008

Manual de uso del blog en la empresa. Cómo prosperar en la sociedad de la conversación


Este libro como dice su autor Alberto Ortiz de Zarate “se concibió para quienes no tienen ni idea de qué es un blog, como un manual sencillo donde no pretendo ser exhaustivo, sino conectivo. A medida que pasan los capítulos espero que también os interese a los veteranos de la blogosfera.” Como solía decir Borges: “ojalá seas el lector que este libro aguardaba"… comprándolo ayudaríamos al autor a seguir publicando, pero como por nuestros predios el acceso a dólares esta restringido, y el gobierno venezolano podría ver como subversivo y capitalista comprar un libro dirigido a empresarios, la buena fe y, pensando en nosotros nos permite descargarlo en pdf.
"Por supuesto, el libro sale con licencia Creative Commons. Se podrá adquirir en la web de Infonomía y descargar gratuitamente en formato pdf. " Podéis dejar aquí vuestras ideas pero, aún mejor, podéis contribuir directamente en el documento de trabajo, en Infonomía, o en el propio blog del libro."

Blogs......¿Son un nuevo género literario? ¿Tienen sus propios conceptos, formas y reglas? ¿Tienen una esencia?


"Hace dos años me dieron una idea asombrosa para un libro: hacer una antología de blogs. Yo estaba segura de que no había manera de hacerla. Los libros son concisos. Los blogs son prolijos. Los libros son lentos. Los blogs son rápidos. Los libros te piden conservarse entre sus cubiertas. Los blogs te invitan a extraviarte. Los libros se preocupan por los derechos de autor y evitan la difamación. Los blogs toman lo que necesitan impunemente —noticias, chismes, películas, videos. Hacer un libro con materiales de blog, si pudiera hacerse, acabaría con éste, ¿no es así? (De hecho lo hice: Ultimate Blogs, Vintage, 2008.)"

"Leer blogs no es como leer un artículo periodístico o un libro. Los lectores de blogs saltan de aquí para allá. Siguen vínculos. Pasan de blogs a anuncios de noticias a videos de You Tube, y lo hacen más fácilmente de lo que se puede dar vuelta a la hoja de un diario. Siempre los están guiando —a alguna parte. Los bloggers buscan fragmentar la atención y repartirla como limosna —autores de una sola línea, fragmentos de canciones, noticias resumidas y juicios sumarios. Algunas veces ni siquiera los detiene la puntuación. Y si ni siquiera pueden poner la inflexión correcta en una frase, utilizan las iniciales OMG (Oh My God!) o un emoticón: por ejemplo, una carita feliz :-) o un guiño ;-) o un ceño fruncido :-( en lugar de palabras. (Es necesario inclinar la cabeza a la izquierda para encontrar sentido a los emoticones anteriores.)La mayoría de los bloggers no escribe mucho que digamos. Son más bien empresarios, curadores o redactores recogiendo cosas que encuentran en línea, cayendo ocasionalmente en un titular gracioso o agregando un comentario sarcástico (léase irritable y chismoso). Algunas veces, lo único original que puede uno leer en un blog es el equivalente a “Lean esto… Echen un vistazo… Pero, en serio, esto es inaceptable… ¿Pueden creer esto?”. Veamos estos dos posts, sin relación alguna entre sí, del 5 de diciembre de Instapundit, un blog político muy conocido, cuyo autor es Glenn Reynolds, profesor de Leyes en la Universidad de Tennessee"
LEER COMPLETO: CONFABULARIO Por ARMANDO GONZÁLEZ TORRES

jueves, febrero 14, 2008

Colombia....proyecto Tökland

( amigos de Pablo asombrados por cómo se propaga el virus, proyecto Tökland)
"Desde Colombia, al Mundo
Esta experiencia que presentamos pone de manifiesto la capacidad de las redes de información y comunicación para acercar a las personas y proyectos con intereses compartidos. La edición en España del proyecto Observatorio sobre Edición XXI, que llevamos a cabo desde el proyecto Tökland, encuentra eco en Alfonso Velasco Rojas, Bogotá Colombia, actual Presidente de la Fundación Amigos de la Biblioteca Nacional de Colombia.
En la última conversación, hace poco en Fnac, con motivo de las jornadas “Gutenberg tras la red”, Juan Varela, Consultor Experto en Medios y periodista digital reconocido, se refirió en un momento de su ponencia a las naciones y las redes. Se refirió a la Globalización como una realidad incontestable, pero destacó la vigencia de cierto “orden nacional”, también en Internet, especialmente en los contenidos en español y en cómo éstos son indexados por los buscadores y accesibles por tanto a la población. La Globalización, no se trata de un fluído atmosférico como el ozono o el oxígeno, sino de una suma de nodos, muchos de ellos sujetos a consideraciones nacionales, y casi todos, a realidades físicas… interconectados.
El proyecto Observatorio Tökland sobre Edición XXI, nació con esa filosofía: hay cosas que afectan a los futuros de la lectura, de los libros, de la cultura, a nivel planetario, y a nivel planetario se han de considerar; pero hay también un inmenso corpus de datos en cada país, alrededor de estos grandes temas, condicionado por su propia diversidad local, sobre el que comunicar y trabajar. Y esto es lo fundamental: la posibilidad de poder compartir en red, escenarios, experiencias, ideas y opiniones con nombres y apellidos, como quien dice, desde un lugar a otro.
Trabajamos con la ilusión de una futura red hispanoamericana de canales de información, comunicación y conocimiento alrededor de la Edición XXI, conformada por ediciones independientes, pero en red, en Colombia, en Venezuela, en Chile, en México o Argentina… Esa sería la misión, por así decirlo, lo trascendental del proyecto, del que esta edición en Colombia, es un primer paso."

Copio y cito literalmente, ojala encuentre eco en Venezuela y podamos sumarnos a esa iniciativa… bravo por Colombia, amén de otro bravo.. por Pablo... que sigue sumando esfuerzos a su causa.

martes, febrero 12, 2008

Lecturas breves para el W.C.

"Probablemente habrá personas que consideren de mal gusto leer poesía o textos de autores de contrastada categoría literaria, en el baño, esto es cuestión de intereses personales y no vamos a entrar a discutir, pero está claro que, dado el ritmo de vida que llevamos, es un rincón ideal para el reposo y probablemente el único lugar donde estamos a solas en todo el día y a veces ni eso.
Estudios contrastados indican que a lo largo de nuestra vida invertimos aproximadamente unos ocho meses y medio en el servicio, expedidos de diez en diez minutos. ¿No es este libro una buena forma de aprovecharlos?
Este libro "Ocupado. Lecturas breves para el WC" (A fortiori Editorial) tiene el único objetivo de contribuir a la buena salud intestinal de sus lectoras y lectores, a la par que se divierte y, por lo tanto, ganas en calidad de vida. Basándonos en el conocimiento empírico adquirido a lo largo de los años, sabemos que la lectura en el baño es de corta intensidad, con pequeñas ráfagas de texto, y como no queremos que te den calambres hemos seleccionado aquellos textos que no duran más de dos páginas."

Los poetas jóvenes encontraron en Internet una puerta abierta al público

Desde 1920 a hoy, las distintas generaciones de poetas persiguieron la luz para sus obras a través de un mismo motor: obstinación. Creaban sus revistas, convocaban a encuentros de lectura y fundaban editoriales, aun con el riesgo o fracaso que encerraban. El decenio que corre no es la excepción. Como sus predecesores, los nuevos poetas buscan caminos alternativos y copian muchos de aquellos recursos para hacer circular sus textos.
Pero un detalle los distancia. Para la nueva generación, el libro asoma en su horizonte como un soporte lejano, inalcanzable y hasta casi prescindible. En esto de descartar el libro como posibilidad, Internet apareció como la herramienta para reparar esa carencia. Desde ahí tienden puentes a través de blogs. También encuentran en el arte una variante.Fanzines, trípticos pintados a manos y creaciones en origami son algunos de los soportes en que "viaja" su poesía, que distribuyen en librerías, bares, centros culturales o en las lecturas en recitales públicos. Claro que esa elección en algunos casos es una opción, en otras, una resignación. "El libro tiene una cantidad de lectores potenciales muy grande, que se apaga en una librería donde hay muchos libros o cuando algunos de ellos tienen un aparato promocional atrás", dice Hernán Lucas (Bs.As, 1974), quien pertenece al grupo de los poetas-libreros (es dueño de la librería Aquilea) . Y aunque acaba de editar su segundo libro de poesía, Prosa del cedido por el otro (Paradiso), sostiene: "Hay otros ámbitos más pequeños donde el texto llega de un modo más directo".

domingo, febrero 10, 2008

Llanto por los descatalogados. Regina ExLibris

Algo que nos ha sucedido a todos los libreros, Regina Ex-Libris, lo comenta de muy buen humor en su blog, imperdible para los que lloramos a diario por no poder conseguir ese libro descatalogado, y en nuestro caso en particular ( Venezuela) , ya no viene al país, el distribuidor no lo trae… o la más terrible respuesta, nadie lee eso…
"Estoy abatida, masacrada, desconsolada, de luto. Una cosa es aceptar que la mayoría de los libros nacen con fecha de caducidad y otra es tener que asomarse a diario a una fosa común de títulos descatalogados que parece no tener fondo.
Y cada vez se me mueren más jóvenes, las criaturas. O, mejor dicho, cada vez me las matan antes, que es diferente, muy diferente. Y yo les lloro.
El mercado de las letras está tan abarrotado y su ritmo es tan frenético que los libros editados a finales de los noventa y principios del dos mil son ya hoy, con suerte, ejemplares de librería de viejo. El resto son enterrados vivos, como los catalépticos de antaño, y a mi me indigna y me apena, según el momento en que me pille.
Tener que llamar a un cliente para explicarle que no podrá encontrar ese libro que busca me sienta como comer cristales, queridos.
Y no exagero. Porque una cosa es que pidan un ejemplar editado en piel y papel-biblia de Los cuentos de
Poe con prólogo de Baudelaire, y otra una novela que hasta hace relativamente poco estaba al alcance de cualquiera. ¿O no?"
Yo, Regina Ex-Libris, tengo una debilidad enfermiza por los libros y la literatura y por observar al prójimo más que a mi misma. Como acabo de embutirme en la piel de una librera puedo diseccionar a mis anchas a los lectores españoles, sus hábitos, gustos y conductas. Y de paso orientarles si se dejan por entre el maremágnum de títulos que atestan las librerías. ¡Pero, ojo! Recuerden que la próxima vez que entren a una librería puedo ser yo, Regina Ex Libris, quien les atienda...

Las dos literaturas . Rafael Gumucio

Joan Brady, escritora americana residente en Londres, acaba de demandar a una fábrica de zapatos cercana a su hogar. Según alega, el olor a pegamento le ha hecho perder su concentración impidiéndole escribir novelas serias, y obligándola a reducirse a escribir thrillers que, por lo demás, se venden mucho más que todas sus novelas serias juntas. De alguna forma, la escritora quiere que la fábrica de zapatos la compense por haberla hecho rica.
La demanda, que finalmente la escritora ganó, sugiere la idea de que los thrillers son más fáciles de escribir que las novelas serias. El thriller, o la novela de romance, de suspenso o de ciencia ficción, obedecería así a un esquema previo al que sólo habría que añadir la carne de una prosa. Una prosa que no tiene por qué ser demasiado cuidada o precisa para funcionar. Todo eso es, en la mayoría de los casos, cierto. Los best sellers se hacen así, pero también las novelas de vanguardia y la mayor parte de lo que llamamos "novelas de calidad".
El prejuicio contra los thrillers no se basa, entonces, en su modo de fabricación, sólo un poco más descarado y vistoso que el tradicional, sino en su público, que imaginamos complaciente y poco preocupado de la fineza de la prosa o del refinamiento en la descripción. El público de best seller, anota Chesterton en su biografía de Dickens, aprecia la buena literatura, pero ante todo busca en los libros ciertos elementos imperdibles, emociones, muertes, resurrecciones inesperadas no por falta de gusto o por falta de cultura, sino porque necesita ver en los libros reflejados su gusto y su cultura. Prefiere que Dickens sea el que le entregue su cuota de milagros, pero a falta de Dickens bien pueden perfectamente satisfacerse con John Grisham o Dan Browne.
Si se piensa bien, algo parecido pasa con la alta literatura. Diferentes autores, de muy diferentes libros, nos informan una y otra vez de una visión similar del mundo.
La soledad del hombre medio, el extrañamiento ante el mundo, que los lectores sofisticados buscan en grandes libros cuando estos se publican, lo disfrutan también en toda suerte de bodrios con muchos espacios en blanco e hijos que odian a sus padres. Los lectores sofisticados no buscan en la literatura la sofisticación o la exploración en el lenguaje, sino la confirmación de su visión del mundo, de un mundo sin dioses, donde los hombres hablan solos con sus propias sombras.
Fabricar un best seller no es ni más ni menos difícil hoy que fabricar un Goncourt, o un Booker, sin hablar de los prostituidos premios españoles.Lo que hace irreconciliable la literatura de best seller con la otra no es la calidad. Stephen King, si se piensa bien, no es peor escritor que Paul Auster. Lo que diferencia a ambos no es la calidad, sino la visión del mundo. Un mundo, el de Stephen King, donde muchas cosas raras ocurren continuamente.
El lector de best seller no prefiere esos libros, como cree la crítica sofisticada, para distraerse de una vida banal en que nada raro ocurre, sino porque en sus vidas siguen ocurriendo cosas raras continuamente.
La muerte, que para la clase media y alta es una excepción y una tragedia, para los pobres es algo de todos los días, que bien puede devenir en una fiesta.
El amor es en ellos una aventura inesperada.
No leen los lectores de Danielle Steel historias imposibles, sino sólo la transposición de lo que creen ser sus historias. No sacamos nada con decirles que esos libros están repletos de exageraciones y mentiras. Los otros, los finos, los serios, mienten también.
No exageran, pero suelen justamente minimizar la parte de milagro que la realidad cotidiana no puede dejar de tener.
La grandeza de Shakespeare nace de la perfecta combinación de estas dos visiones del mundo, representado por distintos personajes en cada obra. La pequeña historia y la enorme, siempre unidas, tan estrechamente, que no sabemos al leer Enrique IV si ésta es la historia de un reino en permanente guerra civil, un enorme poema satírico, o la historia de un joven que aprende de un ladrón borracho a cómo ser un buen hombre.Una nota final: corren los dos mundos literarios en perfectas paralelas.
Los dos reflejan, a su manera, los cambios de los tiempos. En el best seller que se cree a sí mismo atemporal, que desconoce el progreso, esos cambios se pueden detectar con mayor certeza aún.
En la época de Dickens, el humor y la farsa eran la forma favorita de la literatura popular.
uando Cervantes quiso ganar plata escribió un libro divertido.
Quien quiere ser popular hoy en día escribe historias de espías teológicos, conspiraciones mundiales o thrillers de horror. En la novela de best seller, como en la otra, la sangre ha reemplazado a la risa, a la sospecha, a la borrachera. El mundo que los lectores aman leer es un planeta lleno de sospechas y enemigos. Un mundo sin piedad ni cariño, donde la risa se ha convertido en un lujo que nadie se siente dispuesto a pagar.

miércoles, febrero 06, 2008

Libros a la guillotina. Rose Mary Espinosa





Elías Canetti, es Blandung, de suyo un término ambiguo que puede significar deslumbramiento, enceguecimiento u ofuscación. Esa confusión de sentimientos embargó al autor mientras presenciaba el incendio del Palacio de Justicia en Viena en 1927 y tal vez sea la misma que invade a quien visualiza la destrucción fastuosa e iracunda de archivos y bibliotecas.No obstante, existe otro tipo de destrucción de libros que no es accidental ni tiene por propósito invalidar la memoria colectiva. Tampoco alcanza el escándalo —si acaso la indignación de unos cuantos—, sino que es una práctica sistemática y un tanto silenciosa que ejercen las editoriales.El “picado” de libros tiene lugar una o dos veces al año y es un proceso lento, de varios días. ¿De qué depende el paso a la “guillotina”? Teóricamente —como explica en entrevista Fernando Escalante Gonzalbo—, los ejemplares van a dar a la trituradora cuando el costo de mantenerlos en bodega no se compensa con la cantidad solicitada por los libreros. Igualmente, está asociado con “el tamaño de la bodega, el volumen de la edición y el cálculo de vida comercial del título de que se trate”. “Todo cuesta en el proceso: distribuir, dejar a consignación, recoger, recolocar… Se pagan impuestos por inventario ya que, aunque los libros estén en bodega, se consideran activos de la empresa”, explica Marcial Morfín, abogado de derechos de autor. La lista negra la encabezan los best-sellers por ser libros de interés inmediato y tirajes excesivos, mientras que los libros clásicos o de vida larga, al no estar atados a la coyuntura, pueden permanecer más tiempo en bodega, pues siempre tendrán alguna demanda. Desde la lógica del mercado, cada libro picado o devuelto es un fracaso, una equivocación, una pérdida atribuible a todos los implicados en el proceso, tal como escribió alguna vez Gabriel Zaid: “El autor que trabaja varios años en una obra fallida; el editor de un libro que, finalmente, hay que saldar; la librería que no puede venderlo; el lector decepcionado que no terminó de leerlo (o, peor aún, lo terminó), se equivocaron y perdieron.”La devolución por parte de las librerías se lleva a cabo cada tres o seis meses y representa entre 40 y 60 por ciento de los ejemplares puestos en circulación. Por una parte, las novedades no requieren de inversión alguna ni de compras en firme, puesto que las mismas editoriales las ofrecen en consignación y las reemplazan por otras en caso de que no se vendan. Por la otra, la venta de best-sellers depende de campañas publicitarias y exhibición cuantiosa, misma que se garantiza con la impresión de ejemplares de sobra: “Los libreros tienen entonces, en exhibición, más libros de los que se pueden vender”, explica Escalante. “Desde luego, destruir los libros es más barato que mantenerlos almacenados. Y es mejor, en términos mercantiles, destruirlos que regalarlos a bibliotecas, porque eso ocasionaría una devaluación de la mercancía.” El remate de libros es también una alternativa a la destrucción. Cada año, la Secretaría de Cultura de la ciudad de México realiza ventas especiales para poner a disposición de los lectores obras de varios sellos editoriales. Se trata de libros que ya han sido devueltos y enviados a bodegas. De esta manera, se evita su trituración, lo que además ayuda a los editores a evitar conflictos fiscales.En el caso de las editoriales más pequeñas, el almacenamiento es menos aparatoso: hasta cierto punto, casero. Tumbona Ediciones ha explorado la impresión digital, la cual, aunque presenta algunos defectos y no es del todo competitiva en costos, reduce el problema de almacenamiento, puesto que la reimpresión está en función de la demanda.Para el poeta Ernesto Lumbreras, la reducción de tirajes ayuda a las pequeñas editoriales a superar, poco a poco, el problema de rentar una bodega con libros que tienen pocas o nulas posibilidades de ser vendidos: “No obstante, en el corto plazo la oferta es menos visible y la competencia se reduce, al igual que el margen de negociación con distribuidores y libreros.”Cuando se manejan grandes volúmenes, no hay tiempo ni dinero para cuidar la edición a detalle: prácticamente no hay selección y la función del editor es mínima, toda vez que es relevado por especialistas en publicidad y dinámica de mercado. Tampoco se puede esperar que los libros que tiran 3 mil ejemplares sean promovidos del mismo modo que los que tiran 20 mil. En A la sombra de los libros, Escalante cita aquella frase que el fundador de Grupo Planeta hiciera famosa: “Saber de literatura es malo para un editor.” Libros ómnibus, libros pretexto, libros hermanos… Lo que circula normalmente en el mercado es una gran cantidad de títulos, todos parecidos: libros de divulgación, literatura industrial y de consejos prácticos, libros de texto y de autores ya famosos. El escritor y editor Hernán Lara Zavala considera que la sobreoferta de un libro no obedece tanto a la falta de lectores o a la escasez de público, sino al mal cálculo del editor para establecer el tiraje apropiado: su “mal gusto” literario, una distribución inapropiada: “Como en balística, una falla de cálculo en los números o en el tipo de lector o librería puede acarrear verdaderos desastres.”Las obras literarias tienen su propio tiempo: el periodo previo a su devolución puede oscilar entre tres y cinco años. Lumbreras, con experiencia editorial en Aldus y la uam, recuerda: “La Poesía completa de T. S. Eliot, en traducción de José Luis Rivas y en un tiro de mil ejemplares, tardó ocho años en agotarse.”La mayoría de los contratos advierte que, transcurrido un tiempo determinado desde que el libro es puesto en circulación, el editor dispone de los ejemplares restantes para destruirlos o venderlos como saldos, los cuales, aunque no devendrán en la remuneración establecida, podrán ser adquiridos de manera total o parcial por parte del autor a precio de saldo o rescate. Pero lo que dicen las clásulas y lo que ocurre en la realidad son cosas distintas. El manejo de tirajes exorbitantes y la imposibilidad de procurar atención individual a los autores generalmente resultan en que los libros se destruyen sin notificación previa al autor (a final de cuentas, está escrito en el contrato), a quien suele pagársele una cantidad que engloba el precio mínimo por unidad sobrante. Los libros, eso sí, se destruyen ante notario, con el fin de proteger a la editorial. Lumbreras relata: “A veces, cuando el autor estaba a la mano y nos quedaban 150 o 300 ejemplares, le hacíamos una propuesta para que comprara a precio de ganga sus propios libros. Por supuesto, la reiteración de este tipo de ‘estrategias’ nos revelaba que estábamos haciendo las cosas mal, que el momento editorial mexicano exigía otro tipo de políticas.”“El autor es desconfiado”, señala Morfín. “Si los libros desaparecieran así porque sí, la editorial tendría que pagarle regalías. Cuando la editorial le ofrece los libros y no puede comprarlos, lo que sigue es triturarlos y vender el papel por kilo a una empresa que pueda reciclarlo.” “A nadie le gusta destruir libros”, advierte por su parte Gerardo Gally, director de Editorial Pax, quien, no obstante, prefiere que los ejemplares de alta venta sean aniquilados, por encima del mercado secundario, donde los títulos originales se confunden con los pirateados.Y el resultado final es paradójico: la cantidad de ejemplares destruidos aumenta, a pesar del mayor refinamiento de las tácticas publicitarias y los esfuerzos que realizan los departamentos de mercadotecnia por que se contraten y publiquen libros que supuestamente se venderán mejor. “La decisión no tiene nada que ver con la calidad; depende del volumen del tiraje y la velocidad de rotación que espera la editorial. Si un libro se edita únicamente porque se espera que se venda bien, y se hace un gran tiraje por eso, no hay ningún motivo para conservar ejemplares en bodega”, explica Escalante.La forma en que opera el mercado editorial es antinatural: en lugar de esperar a que los ejemplares se vendan uno por uno, a lo largo de los años, se persigue que los tirajes se agoten en pocos meses. Los libros se aniquilan porque la lógica con que se producen contempla su destrucción como un hecho normal. Sin embargo, no está del todo claro que las razones económicas que avalan tal holocausto no tengan un sesgo fundamentalista: deslumbrado, enceguecido y ofuscado.
Rose Mary Espinosa es escritora y periodista

martes, febrero 05, 2008

EL FUTURO DE LOS LIBROS. NEW GEEK Magazine

NGM3


Se está produciendo una revolución silenciosa en el seno del mercado editorial, una revolución que está a punto de estallar, haciendo tambalear los cimientos de toda una industria. Una industria que, por otra parte, se muestra reacia a evolucionar por miedo al cambio. Internet se perfila como la nueva vía de promoción en este mercado, y la tinta electrónica, como tecnología base para abandonar el mundo analógico en pro de un sistema más versátil, rentable y ecológico.
Colaboran en este número

Neus Arqués

Jordi Mustieles

Pablo Odell

Javi Araguz

Ignacio Latasa

El futuro de los libros, revista
En esta revista, de difusión gratuita (PDF), se exploran los cambios que está sufriendo la industria editorial en su conjunto…

Vender el alma. El oficio de librero


En toda librería se venden almas: por un lado cada libro en venta encierra el espíritu de su autor y por el otro el encargado del negocio —sea el dueño, un gerente o alguno de los vendedores— responde a un pacto al estilo de Fausto, que a cambio de sabiduría ofreció su alma a Mefistófeles. El comercio de libros es, por ello, una actividad que va más allá de lo mercantil y que exige habilidades específicas. Para vender almas, el librero ha de ser no sólo un voraz lector de libros sino de sus clientes, pues sólo así podrá recomendar tal o cual título, entender la necesidad de quien le pregunta por una obra desconocida para él y seleccionar el acervo que responda a la vez a su apetito personal y a las características de su clientela. Y encima ha de administrar, emplear recursos —humanos, materiales y pecuniarios—, comunicarse con la clientela… Ese equilibrio inestable sintetiza el reto y la belleza del oficio de librero, que según afirma Umberto Eco en el prólogo a esta obra es “una hermosa vocación”.
Romano Montroni lo sabe bien. Con este volumen se propone exponer la complejidad pero también la belleza de su oficio, para lograr que los libros se vuelvan una materia viva que despierte en el posible cliente la gozosa necesidad de comprarlos. En estas páginas se pasa revista a las principales responsabilidades de librero y se hace una inteligente defensa de dos aspectos materiales propios de ocupación: la necesidad de contacto físico, diríamos incluso que sensual, con la mercancía, pues con los libros el amor nace del tacto y no sólo de la vista; y la obligación de los libreros de comportarse con los clientes —a quienes el autor considera la “linfa vital”— con cortesía, flexibilidad y entusiasmo durante todos los minutos del día, durante todos los días.
Esta obra se adentra en temas como:
la identidad de la librería y su postura ante el mercado,
la organización del trabajo dentro de la librería,
el servicio al cliente,
la formación y el manejo del personal,
los deberes del director de la librería,
las técnicas de administración y control adecuadas para la librería y
la gestión financiera.
El libro se cierra con diversas reflexiones de algunos actores clave en la industria editorial italiana —como Roberto Calasso o Carlo Feltrinelli— sobre el quehacer del librero y en particular sobre el modo en que Montroni lo ha llevado a la práctica.

Obras para libreros

lunes, febrero 04, 2008

Pocas novelas de amor.Verónica Murguía

El amor, la muerte, el dolor, el poder, la vejez, el tiempo: los temas sobre los que escribimos son apenas un puñado, y tal vez sobre ninguno aprendemos tanto en los libros como sobre el amor. En la poesía y en las novelas muchos aprendemos el alcance de los gestos y las palabras. Más que nuestros amigos o nuestros padres, más que el cine o las canciones, lo que nos educó es el vasto repertorio de imágenes literarias con las que contamos para describir la pasión amorosa.
Desde Penélope y Ulises hasta Fermina Daza y Florentino Ariza, la literatura ha modelado nuestros acercamientos y procesos: los pasos del cortejo, el delirio del comienzo y, cuando todo acaba, las estaciones del rompimiento y la fisonomía de la tristeza.

Es raro el lector que no atesora algún momento de revelación desplegado por un libro. ¿Quién no ha recabado de una página la frase exacta, esgrimida luego como argumento? ¿Un ardid para la seducción o la descripción de un encuentro erótico? ¿Quién no ha repetido los versos de un poema como si fueran una plegaria salvadora o una clave secreta?Pero, ay, en mi librero hay pocas novelas de amor. Libros de poesía amorosa, sí que los hay, y los atesoro. Novelas de amor, muy escasas.Sucede que en mi adolescencia leí y memoricé Los tres mosqueteros de Alejandro Dumas. Me enamoré obsesivamente de Athos, el flemático tutor de D’Artagnan. Lacónico, audaz, era, con la cara pálida, los ojos negros y ardientes, todo lo que yo deseaba. Con una precisión que me sorprende, me imaginaba las manos quemadas por el sol, los puños de encaje, raídos y sucios, la casaca gastada, el rechinar de las botas, el cinto, el sombrero de ala ancha y los rizos negros y largos. Olía, yo fantaseaba, a caballo, a sudor y a vino. Tenía los dientes blancos y los labios pálidos y finos bajo el bigote oscuro.No le importaban el dinero —gasta, sin preocuparse, las libras que le tocan por su participación en la aventura de los herretes de diamantes—, ni el poder. El amor, menos.“Mi joven amigo, todo eso son miserias”, le dice a D’Artagnan cuando éste le cuenta que Madame Bonacieux ha desaparecido.

Más tarde en la novela, nos enteramos: Athos estuvo casado nada menos que con Milady. Ella, claro, lo traicionó. Él, en venganza, la hizo ahorcar. Milady sobrevivió a su ejecución, aunque Athos no se entera hasta el desenlace.Los modales de Athos vienen de su origen: es el conde de la Fère y vistió la casaca mosqueteril para purgar su pecado y olvidar su pena, como otros en su época tomarían los hábitos.Los tres mosqueteros y la pasión por Athos frustraron mi posible afición por las novelas románticas. Prefiero Salambó a Madame Bovary o La guerra y la paz a Anna Karenina. En el Quijote, me inclino por las opiniones de Sancho, y El rey Lear me duele más que Romeo y Julieta.

Nada de esto me ha salvado de ser cursi, pero sí de leer libros escritos “para mujeres” y manuales sobre relaciones amorosas; me aburren las historias de divorciadas que encuentran galán cuando se encuentran a sí mismas, y detesto la literatura rosa. Así pues, tenga el lector por seguro que los libros que voy a recomendar son tan buenos, que traspasaron la barrera de mis prejuicios.

Pocas novelas me han conmovido tanto como El esclavo, del escritor Isaac Bashevis Singer. Apareció en 1962 y describe, con un lenguaje lleno de poesía, el amor de Jacob, un judío educado en la más estricta ortodoxia, y Wanda, una campesina gentil. Jacob, viudo, sin hijos y sin aldea, destruida su vida en un progromo, se convierte en esclavo de Jan Bzik, un pastor montañés, y se enamora de Wanda, la hija de éste. El contraste entre los católicos brutales e ignorantes y el judío sensible se convierte en una amenaza para la vida del esclavo.Wanda lo defiende. A Jacob lo atormenta un doble pecado: el de haber sobrevivido y el amor por una mujer que no es de su raza. Gracias a la alquimia de su unión, los dos han dejado de pertenecer a sus orígenes. Wanda ya no es una católica antisemita. Jacob ya no es un judío convencido de la superioridad moral de los hijos de Israel. Son ya, solamente, el uno del otro.El sombrío telón de fondo de esta historia de dolor y redención es la Polonia del siglo xvii. A lo largo de la novela, en contrapunto con las mudas promesas de los protagonistas, resuena el nombre de Sabbatai Zevi, el falso Mesías.Otra, muy distinta es El fin de la aventura, de Graham Greene, publicada en 1951. La relación del escritor Maurice Bendrix —nom-bre que trae a la memoria la afición de Greene por la benzedrina que tomaba para escribir sin cansarse— y Sarah Miles, una mujer casada, sucede mientras Londres es bombardeada por los alemanes en 1940. La existencia de estos londinenses, aprisionados por la guerra en una jaula hecha de miedo y aburrimiento, se transforma a medida que su aventura crece.

La escritura terrenal de Greene se aviene a describir, en la primera parte, un enamoramiento muy concreto —que Sarah coma cebollas atrae a Bendrix— que culmina en un triángulo místico, cortesía del estrafalario catolicismo del autor.

La tercera es El paciente inglés, (1992) de Michael Ondaatje. Ondaatje es capaz de describir con un lenguaje luminoso los paisajes más oscuros: en este caso, Italia, durante la segunda guerra mundial. En la versión cinematográfica de Anthony Minghella, la historia de amor es la del “paciente inglés” del título, el conde húngaro Laszlo de Álmasy, explorador del desierto y amante de Katherine Clifton. Son emboscados por el marido, por la guerra, por la política. Ella muere y él es reducido a cenizas, condenado a un infierno aliviado sólo por la morfina, los recuerdos y la lectura de Herodoto.En la novela la relación entre Hana, la enfermera, y Kip, el localizador de minas hindú, es, quizá, la más importante. El lenguaje vuelve una y otra vez sobre la luz: el sol, el amanecer, los relámpagos, las linternas que iluminan los frescos de una iglesia italiana, las velas, los quinqués, la artillería, los focos. Y apenas bastan para alumbrar la oscuridad de la guerra, hasta que Hana y Kip se enamoran.La cuarta es mi novela favorita, de todas cuantas he leído en la vida: El amor en los tiempos del cólera (1985), de Gabriel García Márquez. Hemos convivido con esta novela ya más de 20 años, tal vez por eso nos hemos acostumbrado al desafío que plantea: el amor entre viejos; el amor que resiste al tiempo y a la decrepitud; el amor invicto en medio de la realidad, aunque esté plagada por el cólera. No es sólo el empeño quijotesco de Florentino Ariza, el contradictorio Don Juan; es el matrimonio, sí, amoroso y largo —50 años— entre Juvenal Urbino y Fermina Daza; es el río, el tópico heracliteano en su forma más tangible, todo retratado con una de las prosas más bellas que se han escrito en castellano.Gracias a novelas como ésta se dan otros amores, vívidos, esenciales: el amor ferviente y delicioso que se da entre el lector y el texto.


En el cine, las historias de amor suelen cambiar de suerte: en la lista de las mejores historias románticas del American Film Institute, El paciente inglés ocupa el lugar 56, mientras que King Kong tiene el lugar 24. ¿Cómo es posible que la relación platónica entre un gorila gigante y una actriz le parezca más conmovedora al público estadounidense que la pasión entre dos personas? Quizás es asunto de locaciones: no es lo mismo el Empire State Building, tan de ellos, que Europa, distante y extranjera.


Parece que el cine no ha sido justo con El amor en los tiempos del cólera tampoco, pero según la crítica, se ha debido a la falta de precisión y al miscast del director Mike Newell. No quiero ir a verla. Mi imagen de Florentino Ariza no se parece en nada a Javier Bardem. Florentino es, según Gabriel García Márquez, flaco, feo e inquietante, no fuerte, guapo y amenazante. Además, dudo que la voz de Shakira, por más que me guste, pueda añadir algo a la voz entrañable que el autor dio a sus personajes.
Verónica Murguía, escritora y ensayista, es autora de Ladridos y conjuros (México, Ediciones sm, 2005)

Acaba de aparecer el número 4 de Trama y Texturas

Sumario:O1-DE CÚRCUMA
O2-BIBLIA

El libro ser viviente María Zambrano
03-SECANTELibro:

el sarcófago abierto José Antonio Millán,

El nuevo paradigma del sector del libro (II) la distribución en los mercados hiperfragmentados Manuel Gil y Francisco Javier Jiménez,

Mitos y realidades del impacto de las nuevas tecnologías en el fomento de la lectura y escritura Javier Celaya
04-DE TINTAEl exceso de oferta editorial y sus consecuencias en la cadena de suministro del libro José Manuel Anta,

¿Demasiados libros? Rogelio Blanco Martínez,

Agravio comparativo Ramón Buenaventura,

Racionalizar la edición, ¿un debate inútil? Ricardo del Barrio,A quien benefician los números Iñaki Esteban,

¿Te lo has leído? Teresa Freire,

Tantos y para tan poco Ángeles Garola,

Menos gritos, Milagritos Antonio Gómez Rufo,

¿Tiene solución el problema que abordamos?

Miguel Hernández Sola,Cuando el destino nos alcance Paula Izquierdo,

Este fugaz instante Juan Ángel Juristo,


Paciencia, paciencia Carlos Pascual,

Portadores de la razón ilustrada Luis Seguí,

El negocio no se come Pere Sureda
05-PAUTADOFotos
06-FLORETEAlcances y limitaciones de las encuestas sobre la lectura Beatriz Helena Robledo,

MIL motivos para no leer y UNO solo para hacerlo Braulio Llamero
07-PLUMADeclaración internacional de los editores independiente. Alianza de los editores independientes,Libro blanco de la edición. Syndicat National de l´Édition, Francia
08-HIGIÉNICOLibros y blogs

viernes, febrero 01, 2008

¿CÓMO SE ESCRIBE UNA RECETA? Sumito Estévez

"Cuando nos adentramos en un libro para obtener ideas para cocinar, solemos usar el mismo esquema mental ya que tendemos a decidir primero si queremos cocinar chino, cocinar ligero o tradicional; para luego pasear nuestras manos por el papel. No puedo imaginarme la referencia de una receta sin sentir el libro abierto a un lado y sin el cuidado de no mancharlo. Lo importante es entender que es inusual decidir cocinar para amigos planteándonos de antemano el nombre de un plato específico (en esos casos Internet es ideal). Por el momento, la realidad virtual no es más que una enciclopedia alfabética (insisto, me refiero exclusivamente a cocina) y acudimos a ella en busca de información, pero rara vez en busca de ideas.
El rey de las ideas sigue siendo el libro y esas ideas están plasmadas en un lenguaje llamado receta.Hacer una receta, es decir, idearla o recopilarla, probarla, escribirla y publicarla; se hace mediante una técnica ya establecida (vuelta casi arte por Don Armando Scannone), veamos entonces los factores a tomar en cuenta a la hora de hacerlo, con la esperanza de ver pronto sus libros en los anaqueles.Antes que nada busque un título para su receta que sea capaz de describirla bien.
Evite nombres como Pollo Primavera y prefiera pollo relleno de vegetales, recuerde que a la hora de buscar ideas el primer aliado es el índice y esto facilita mucho las cosas. Una vez decidido el título ¡cocine! Lo fundamental en una receta es que funcione, por lo tanto es necesario alejarse lo más posible del “al ojo por ciento”, válido en nuestras casas pero prohibido en una publicación."
"Así como los escritores suelen entregar sus manuscritos a correctores de estilo, una medida inteligente es entregarle nuestra receta a otra persona para que la cocine siguiendo al pie de la letra las instrucciones allí plasmadas. Eso permitirá afinar el procedimiento gracias a los “no entiendo” o a los problemas que le surjan a nuestro cocinero de prueba, para quien lo obvio no le ha resultado tal. Finalmente, trate de ser muy descriptivo especialmente en cuanto a los sentidos se refiere. Es preferible decir “hasta que esté marrón oscuro (25 minutos aprox.)”, “a decir hornee por 25 minutos a 200 ºC”, ya que así conjura errores surgidos debido a que no existen dos hornos que cocinen igual."

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