Introducción a la tipología lectora....Juan Yanes (l)


Tipología lectora abreviada…
Abecedario, a.:Tipo neurótico de lector de bibliotecas que lee siguiendo el orden alfabético de autores. Con el paso del tiempo llega a adquirir una extensa cultura. Tiene problemas cuando cambia de biblioteca.
Aléxico:Dícese del que no lee nada. No confundir con analfabeto. Éste no sabe leer, a aquel no le da la gana.
Agendario, a.:Lector de libros de agenda. Siempre está reunido. No tiene tiempo para más, el pobre. Frecuente entre cargos públicos, directivos de empresa, ejecutivos agresivos, políticos en general y algún que otro sindicalista.
Analfabeto, a.:Dícese del que no lee porque no sabe leer. Tiene ojos, pero no ve. Al contrario de lo que muchos creen no es una patología, ni una epidemia, ni una pandemia. El analfabetismo, no es un reflejo de la incapacidad de los pueblos, ni de su falta de inteligencia, ni de su apatía. Es el resultado de estructuras sociales injustas.
Antilector, a: El que desprecia la lectura ya sea por activa, ya por pasiva. Persona de poco fiar.
Apógrafo, a.:Lector de fotocopias. Muy frecuente en las universidades. También conocido como fotoléxico.
Apolíneo, a.:Lector racional y crítico. Lector prometéico. Suele ser paciente y capaz de pensar mientras lee, no dejándose seducir por el autor, por sus argumentos o sus mañas. Por lo que se sabe de esta rara avis, es una mezcla equilibrada de racionalidad, escepticismo e ironía. Hay autores que afirman haber conocido a alguno. En ocasiones puede ser también lector dionisíaco y beligerante, pero no necesariamente.
Apologista:Lector que hace apología de los cuentos, otorgándoles carácter genérico, en contra de la tradición europea que lo considera, injustamente, un subgénero de la novela. Especie a conservar.
Arqueólogo, a.:Dícese del lector obsesionado por las ediciones príncipe, por las ediciones diamante y por los libros mareados.
Bartleby: Preferiría no tener que hablar de un tipo como Bartleby. Sinceramente, preferiría no hacerlo. No es un lector, es un escribiente despreciable. No obstante debe tener algo por lo que concita tanta ternura entre los lectores de ambos sexos.
Beligerante:Dícese del lector o lectora que se enfrenta a la lectura como un reto, como una batalla, una pelea. Su objeto es debelar al autor. Es amigo de los libros difíciles e incluso abstrusos. Y enemigo de la literatura fácil, los manuales, los resúmenes, los articulitos, los refritos, los apuntes y de toda suerte de papilla bibliográfica. También es conocido como lector belicista o incombustible. ¡Ojo!, no necesariamente es un lector apolíneo.
Bestiario, ra.:Lector de bestiarios. Usted mismo, ahora, sin ir más lejos.
Bestseléctor, ra.:Especie que sólo lee bestseller. Libros que, por otra parte, suelen ser más seller que best. Es, en realidad, una honorable víctima de la sociedad de consumo y suele poseer una ignorancia enciclopédica.
Bibliófilo, a.:Tipo de lector que mantiene una relación libidinosa con los libros. No con su contenido, sino con sus cualidades organolépticas. Adorador del libro como objeto. Puede convertirse en una relación morbosa. LLámase platónico cuando no los toca, sino que se queda extasiado con su sola contemplación. Otra variante del bibliófilo es el coleccionero, vulgarmente conocidos como urraca. Y un estereotipo de este tipo es el conocido como comprador de libros por metros lineales. Esta última es una especie pertinaz.
Bibliosexario, a.:Lector de bibliotecas públicas que utiliza sus prolongadas sesiones de lectura para entablar relaciones amorosas pasajeras, o sea ligar, como quien no quiere la cosa. Versado en el arte del cortejo y la seducción a distancia. No confundir con bibliotecario.
Bibliotecario, a:Ser vegetal y benéfico que sobrevuela las bibliotecas como espíritu custodio y que manifiesta culturas lectoras atípicas. Gran conocedor del laberinto de los abecedarios, suele ser lector impertérrito de Borges. Está en el arcano de la clasificación de las clasificaciones. Es decir, del saber.
Biólogo, a.: Lector de libros sobre la infame turba de nocturnas aves y demás bichos. Busca en la letra impresa el croar de las ranas, el otilar del lobo o el crascitar de los cuervos. Por aquí, delicados rebuznos. Por allá, apremiantes relinchos, ladridos varios, dulces mugidos, irresistibles gorjeos, zureos, jijeos, ronroneos, titeos, cuchichís, bramidos, silbidos, grajeos, trisados, berridos, graznidos, maullidos, cloqueos, rugidos, chirridos, garlados y piopíos. Balidos enternecedores, trinos sonoros, abra sadores arrullos, insinuantes hipidos. En fin, toda la estereofonía zoológica que imaginarse pueda.
Blogquero, a.: Lector o lectora de Blog de Notas en Internet. Hay cientos de miles en castellano y millones si se juntan todas las lenguas imaginables. Algunos, bellísimos. Los blog y sus lectores son como La vida instrucciones de uso, del Perec.
Bobático, a.: Lector que cree a pie juntillas todo lo que es letra impresa. Desarrolla una especial capacidad para la obediencia y la sumisión. Siente el peso de la autoridad del autor como algo cuasi sagrado e indiscutible. Desarrolla formas de veneración hacia el libro impropias de un lector propiamente dicho. Su existencia contradice la teoría de los que piensan ingenuamente que la lectura es el remedio universal para todos los males de la humanidad.
Brocense:Lector de textos escritos en latín. En franca decadencia. Por extensión lectores de sanscrito e indoeuropeo. Especies a proteger. Desaparecerán todas, con el resto de las humanidades, cuando las universidades sean sólo escuelas de ingenierías varias.
Bucio:En ocasiones, busito. Émulo del presidente G. W. Bush en el ámbito de la cultura. Nivel de tercer ciclo de primaria. Beocio. También se dice del lector compulsivo de informes de la CIA. Sin comentario.
Bustrófedon:Enigmático lector de criptografía que lee de derecha a izquierda (Véase glosador).
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