lunes, junio 02, 2008

"En este momento todos los productos editoriales están en crisis"


"..."Desde marzo, las importaciones están detenidas, no han llegado novedades al país y por eso las librerías tienen dificultades. En este momento todos los rubros editoriales están en crisis, lo que me tiene contrariada es que nos sacaron el libro de los productos esenciales para el país y lo pusieron en la lista 2", afirma con desaliento Yolanda de Fernández, presidenta de la Cámara Venezolana del Libro (Cavelibros).Desde su despacho en el edificio Colegial Bolivariana y acompañada de Carlos Romero, presidente de la Cámara Venezolana de Editores (CAVE), la profesional del libro asevera: "Hemos enviado 14 cartas al ministerio para saber el estatus de las solicitudes y no hemos recibido respuesta. Hasta ahora no habíamos tenido ningún inconveniente. Es un mercado que no llega a los 200 millones de dólares anuales y se calcula que 85% o más de los libros que circulan en el país, son importados".

En declaraciones recientes al diario Últimas Noticias el ministro de Industrias Ligeras y Comercio, William Antonio Contreras, explicó que el cambio de lista obedece a "algo anormal en las solicitudes de importación de libros, al punto que ya superan los 1,5 millardos de dólares (...) no sólo se trata de cantidades, sino de quiénes o cuáles empresas están haciendo las solicitudes".

Al respecto, Carlos Romero acota: "No conocemos cuáles son esas irregularidades y, como en todo Estado existe una legalidad a la cual debe someterse un organismo como el Milco, si existiese una ilegalidad queremos conocerla, identificar cuáles son.

Es evidente que no se le puede aplicar a aquellas editoriales que cumplieron rigurosamente todos los trámites exigidos, la misma sanción que a los otros".

A pesar de lo anterior, el ministro asegura que el despacho que dirige ha otorgado certificados de no producción a 26 empresas nacionales. Sobre este punto Yolanda de Fernández asegura: "La información que tenemos es que no se han aprobado certificados, pero ellos dicen otra cosa. A través de la prensa nos enteramos de que seremos convocados para una reunión a la que deseamos asistir. Lo que no entiendo es que se castigue a todo un gremio y un país por una empresa irregular".

Venezuela sin libros –¿A cuántos empleados afecta esta dilación en el otorgamiento de los permisos?

Fernández: Cavelibros agrupa a unas 35.000 personas y CAVE a unos 8.000 empleados directos; no puedo calcular la cantidad de gente que será afectada indirectamente.

Romero: Son empleados que se ponen en riesgo porque si las empresas no logran traer textos, y si no se vende, en algún momento el sacrificado va a ser el trabajador y, al final, la misma empresa.

–¿Quedan algunos elementos del sector libro en la primera lista?

R: Sólo quedan las enciclopedias y los diccionarios.Todos los demás libros de narrativa, ensayo, música, arte o técnicos, no están. Alguien a quien le guste leer a Paulo Coelho, John Grisham, Isabel Allende o aquel estudiante que requiera un libro técnico va a tener mucha dificultad en conseguirlo y, si lo hace, los precios van a ser exorbitantes.

–¿Cuánto se incrementan los costos de aquellas editoriales que importan sin esperar estos permisos?

F: Entre traer los libros por Cadivi y traerlos por fuera, el diferencial es de 80%. Es mucho más grave porque los autores a escala mundial firman con determinada editorial y esa empresa edita en México, Argentina o España y aquí no se pueden hacer esos libros. Ni siquiera pueden imprimirse porque tendríamos un problema de piratería del autor y de la obra.

–¿Posee Venezuela la capacidad técnica para producir estos libros?

F: Aunque haya imprentas y papel, que por cierto no hay, existen textos que bajo ningún concepto se pueden imprimir aquí. Si Isabel Allende o Gabriel García Márquez venden sus derechos a Norma en Colombia, no podemos imprimirlos. Ahora para importar hay que pedirle permiso al ministerio pero creo que los libros, al igual que la alimentación, las medicinas y la educación deben ser bienes esenciales.

–¿Podrían cerrarse algunas librerías de continuar la espera?

F: No van a subsistir porque 90% de sus existencias son libros importados y hay que tener variedad para poder tener una librería. México, por ejemplo, es un país editor y sin embargo trae los libros de España, Argentina o Estados Unidos. Ser autárquico es una locura y en la cultura no se puede hacer.

–¿Alguno de ustedes ha seguido personalmente los trámites del ministerio?

R: He ido personalmente, y la respuesta es que falta la firma del viceministro, porque la carta de justificación que redacté iba dirigida a ese despacho. Hasta ahora no nos dicen nada. Estamos confundidos ante este silencio y la ausencia de reglamentos internos con los que uno puede saber cuál es el lapso que debemos esperar.Pareciera que son reglas discrecionales, sin tiempo.

–¿Podría ser este cambio una medida de protección a la industria local?

R: Sería muy aventurado y ligero decir eso porque todas nuestras editoriales imprimen en Venezuela. Además existe una dificultad, no sólo en Venezuela sino en el mundo, en cuanto al papel y los retrasos para que llegue. La capacidad de las imprentas venezolanas es insuficiente para tener productos de calidad y en el caso de los textos educativos no hablamos de 1.000 o 2.000 sino de impresiones de muchos miles de ejemplares.

–¿Esperan reunirse con el ministro?

Queremos sentarnos con los funcionarios del Estado y entender qué es lo que quieren.No nos oponemos a las regulaciones pero queremos que surjan proyectos donde se fortalezca la cultura y nos hagan partícipes."


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