
“En las librerías ya no hay distingos entre Los tres mosqueteros, un libro de vampiros, Dostoievski o La montaña mágica, de Thoman Mann, y un libro abiertamente pornográfico de un pésimo escritor que sólo describa las partes sexuales.”
Escribir literatura erótica es muy difícil, “porque puede ser absolutamente chabacana y reiterativa, sin aportar nada nuevo, descriptiva, sin ninguna vigencia”, expresa Margo Glantz a La Jornada




2 comentarios:
le falta la Z a Glantz ;)
La literatura erótica tiene esa veleidad fronteriza entre la buena y mala literatura o entre la literatura y la no literatura, ¿debería decir? porque su tema es ya un tópico que atrae al lector. Da la impresión que no necesita trabajo de lenguaje para alcanzar su lugar. Por ello, es todo lo contrario, requiere de mucho trabajo para no ser lo que bien dice Glantz. Para muestra la potencia de "Las once mil vergas" y "Las aventuras de un joven don Juan" de Apollinaire o "Los pequeños libertinajes sabáticos" de Mercedes Abad. Saludos Roger, qué gusto ojear tu blog.
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