miércoles, diciembre 26, 2007

Lo que viene siendo propiamente un libro

Lo que viene siendo propiamente un libro
Un libro debe tener al menos 48 páginas además de las cubiertas para ser considerado un libro. Cualquier «libro» de 48 páginas o menos no es un libro sino un folleto, según una definición técnica de la UNESCO. [Fuente: El listo que todo lo sabe, quien lo vió en la sección de curiosidades de El periódico de Catalunya.]

lunes, diciembre 10, 2007

Booktagger, gestión virtual de libros y discusiones sociales sobre los mismos


"¿Aficionado a la lectura? Internet nos da una herramienta social más para gestionar nuestra biblioteca y generar discusión sobre los títulos literarios.
Booktagger se presenta con un diseño atractivo, y su funcionamiento se basa en la búsqueda de libros por títulos, autor, número ISBN y etiquetas. Los resultados se presentan en forma de carátulas y sólamente habrá que arrastrar los títulos deseados a algunas de las estanterías disponibles. Las estanterías existentes permiten introducir libros que actualmente se están leyendo, libros en los que hay intención de comprarlos, libros que ya se hayan leídos, libros propios, libros pendiente de lectura, libros tomados de forma prestada y libros prestados. Sobre cada uno de los libros, los usuarios pueden añadir sus propios comentarios, y si desean comprarlos, podrán hacerlo a través de Abbey’s.
Como no podía faltar, se pueden crear redes de amigos, a través de las invitaciones por correo electrónico a los contactos y mediante las invitaciones a través de los perfiles de otros usuarios registrados, se pueden unir y/o crear grupos de usuarios, además de disponer de un foro de participación."

VIA: Genbeta

un weblog colectivo dedicado al software y los servicios vía Internet, con toda la actualidad y los mejores trucos.

domingo, diciembre 09, 2007

"El mundo editorial es de una crueldad tremenda"


"La pasión por los libros no conlleva saber gestionar. Hace falta bajar a la sala de máquinas y meterse en las entrañas de un negocio complicado. Muchos imaginan que una editorial funciona sólo con el gusto personal -explica Pimentel-. En España nacen cada semana cuatro editoriales y al poco tiempo quiebran prácticamente todas. Éste es un terreno durísimo en lo económico, con una crueldad tremenda en las librerías, porque no hay vitrinas ni espacio para todas las novedades."

"-El papel del editor siempre será buscar buenos autores y hacer buenos libros, pero hay nuevas vías, algunas olvidadas, como la gestión de derechos; llevar el libro al cine y a formatos multimedia, que tienen cada vez más demanda. Una editorial no debe ser una empresa aséptica y lejana que transforma en celulosa la idea de un señor. Debe impregnarse de otros conceptos. Aunque es desgastador, el público percibe el esfuerzo cuando se organizan festivales literarios, encuentros y debates en torno al producto que ha comprado. Sabina y Serrat juntos siempre concitarán interés, aunque su público baje sus discos por Internet."
"Las editoriales alemanas son las mismas que publican en Suiza y Austria, ya no por fronteras. Las francesas llegan a todos los sitios donde se habla su idioma. Para qué hablar de las estadounidenses. De modo que cualquier sello que publique un libro en español está obligado a llegar a todos los sitios de lengua española. No puede permitirse menos. La tendencia es a la concentración, a las alianzas para lograr el objetivo. Los editores deben pensar dónde quieren estar. Al que sólo publica para vender termina yéndole mal... allí están los editores que llegan de escuelas de negocios, que piensan sólo en el marketing y finalmente fracasan."

En España se publica muchísimo y no es necesariamente bueno. La saturación termina favoreciendo a los grupos que más concentran. Allá, un pequeño editor no tiene ninguna posibilidad. Además, los mercados editoriales son cada vez más similares. La distribución y las cadenas de librerías funcionan igual. Puede variar el índice de lectura, el poder adquisitivo, pero lo demás, no. Eso hace que un editor chileno deba atreverse a llegar a otros sitios; viajar, gestionar, es parte de un estado mental. Norma, por ejemplo, es un grupo colombiano que está en todos lados. Hay que asumir una vocación global, que esto es la República de la Lengua Española, donde el mercado lector nunca ha sido nacionalista y quien compra un libro nunca pregunta de dónde viene."

sábado, diciembre 08, 2007

Un libro a partir de un blog

"Cuando Guillermo Ortiz me planteó crear un libro a partir de su blog no tardé mucho en aceptarlo, a pesar de ser un nuevo género un tanto arriesgado. Como ya comenté en la reciente presentación de su libro en Madrid, Guille tiene dos características que hacen que me decidiera rápido, amor por la literatura y pasión por lo que hace.
La Editorial Grupobúho ha apostado esta vez por una persona joven y muy brillante. Es profesor de diversos talleres de Portal del escritor y redactor de diversas publicaciones tanto en papel como en la red. Este libro, “Cuando las cosas dejaron de tener sentido“, es un reto. Se trata de un cruce de novela y diario. Es un blog personal hecho papel. En él hay personajes relevantes del mundo literaio y musical español. Hay sobre todo mucha ciudad; mucha Madrid. Cuenta con un excelente prólogo de Arcadi Espada."

miércoles, diciembre 05, 2007

Prohibido volar con libros peligrosos


"Atento. Cuidado con tus lecturas. Si te vas en avión a los Estados Unidos del Miedo, atento: ¡PUEDES SER DETENIDO POR LEER LIBROS PELIGROSOS!Maldición. A esconder a Jean Genet bajo unas tapas de algún best seller y hasta El diablo en la cabeza te puede meter en problemas, aunque hoy Bernard Henry Levy sea un docto renegado. Cuidado. La biblioteca del miedo te puede llevar a la trena.Hari Kunzru alertaba hace unos días: la curiosidad sobre ciertos temas puede ser ilegal.No sabe si podrá encabezar otra novela con una cita del manual de la Fracción del Ejército Rojo (RAF).Hasta el Terrorista de John Updike puede ser peligroso. Y nada de llevar recortes de El Mundo con insinuaciones sobre bombas hechas de jabón o matabichos.Estás vigilado. Como Lennon. Sospechoso de leer libros peligrosos y prohibidos.El miedo en la biblioteca. Nuevo canon.Al menos hasta que los espías cambien la metodología, como con las bombas nucleares iraníes que nunca existieron o las armas de destrucción masiva de Sadam Hussein."

lunes, diciembre 03, 2007

LEER O NO LEER

"El fondo nacional para las artes de Estados unidos de norteamérica publica nuevo informe sobre la lectura: To read or not to read: a question of national consecuence. Cada vez se lee menos y cada vez se lee peor. No deja de sorprenderme que éste, nuestro hedonisma mundo, descrea tanto del placer de la lectura. A nuestra época le place el placer mediado, no el directo. Hace algunos años caí enfermo en un viaje de placer, precisamente, y hube de resguardarme en la habitación del hotel. Para mi asombro, el desfile que, entre otros menesteres, era asunto del viaje, lo vi por televisión, en mi cuarto de hotel, mientras pasaba delante de la puerta misma del hotel donde me encontraba: experiencia extraña producto de mi inmovilidad. Debí observar, no participar. Quizás sea el sino de la época."

domingo, diciembre 02, 2007

Literatura y Kamasutra.....

"Las polémicas literarias suelen ser sangrantes y personales, porque la literatura, tanto para los lectores como para los escritores, es siempre algo personal. Si juzgo al arquitecto por las casas que construye, si juzgo a un Presidente por las medidas que toma, incluso si juzgo a un pintor por los cuadros que pinta, juzgo ante todo habilidades, capacidades, técnicas y estrategias, no personas. Cuando leo un libro, también juzgo habilidades, capacidades, técnicas, pero cuando el libro es bueno, o cuando es muy malo, lo que sobresale no son esas capacidades, esas habilidades, o esa técnica, sino la voz profunda y completa de un ser desnudo ante mí. O quizás no desnudo sino vestido, como ese psicópata de "El silencio de los inocentes", de un traje tejido con su propia piel."

"Cuando las mujeres hablan de las performances sexuales de sus amantes, no se limitan a enumerar el tamaño de sus órganos, o la variedad de las posiciones a los que estos las invitan. Todo eso, por cierto, importa, pero sólo dentro de un todo que incluye la hora en que se produjo el acto, la luz de una ventana y los tropiezos y temblores del amante. Buscan las mujeres en la cama el verdadero ser que habita el señor que habla de acciones en el banco. Miden las mujeres los goznes entre el ser civil en traje, y el niño desnudo. Huele la mujer en el acto sexual el uso, el abuso, el olvido de los instintos, los puentes cortados o gloriosos con que el amante se relaciona con su animalidad.

Algo parecido le sucede a un lector. Entre líneas y párrafos, es el instinto, la desnudez de una mente, su necesidad, sus mentiras, lo que juzgamos. Los profesores universitarios, y algunos críticos -como algunas mujeres- miden tamaños, clasifican posiciones, ponen notas, y descubren que el aburridísimo Severo Sarduy es un potente semental de intertextualidades. Algunos lectores, como algunas mujeres, aman a sus amantes por la ropa que usan (o la editorial en que publican), por las referencias que trae, por las amistades que frecuenta, por el prestigio que su lectura, o su amor, les proporciona. Ese tipo de lectura, como ese tipo de sexualidad, desplegada en toda sus crudezas (listas de top ten y top five, chismes editoriales, entrevistas con escritores famosos) dejan la misma desoladora impresión que la pornografía. Quienes aman el tamaño y la técnica y no la esencia terminan por ensalzar bodrios con cara de clásico como Las benévolas, de Jonathan Littell.

Otros lectores, y otras mujeres, aman justamente los modales principescos de un mendigo, la tontera de los inteligentes, la belleza que una cara fea esconde. Otros lectores, como algunas mujeres, ante el verdadero placer, ante la inconmensurable sorpresa de un estilo propio, no saben explicar qué les importa o les interesa, sólo saben, con una mezcla de rabia y reverencia, que ese libro, que ese amante, que no tiene nada en su lugar, que le falta dinero o amigos famosos, que ése y no otro -por quién sabe qué motivo- es de verdad."



Leer ya no es como antes , Lucina Jiménez


Alfabetización estética
Las múltiples lecturas del mundo nos cuestionan: ¿con qué armas nos enfrentamos a la explosión de imágenes, unas excesivas y otras complacientes, donde la sexualidad, el poder y la violencia se desbordan conformando una cultura visual saturada, autoritaria, sensual y hedonista? ¿Estamos alfabetizados en el hecho de mirar? ¿Tenemos herramientas para ejercer con autonomía el acto de escuchar? ¿Conocemos los fundamentos del movimiento y por lo tanto somos capaces de leer nuestras emociones en las huellas de nuestro cuerpo?
Estas inteligencias múltiples cada vez más buscadas por la escuela en muchos países, incluido México, suponen habilidades para desarrollar muchas otras formas de lectura del mundo interno, del mundo propio y del que nos rodea. De ahí la importancia de la educación por el arte no sólo en las escuelas, sino en muchos otros espacios comunicativos y de encuentro.
Del texto al hipertexto
Desde la aparición de la tv y primero del cine, los ciudadanos cambiaron su mirada y la lectura del mundo, uno que ahora se nos presenta mediado por todo tipo de pantallas. Los niños han pasado de la tv a la videocasetera y luego a los videojuegos, el Nintendo, el Play Station, el Gameboy, el Game Cube y ahora el Xbox. Los juegos electrónicos circulan por la internet.
Dos conceptos se han transformado en este contexto: el tiempo y la distancia. Los niños y los jóvenes gustan de la velocidad y las estéticas de la lentitud les desesperan. Su lectura va a saltos, por fragmentos, va y viene, no se detiene mucho en un solo tema o tiempo.
En la era de internet ha habido un cambio drástico en la lectura y escritura, al ser ésta una red de redes en la que se conectan una diversidad de textos escritos, visuales y auditivos, imágenes fijas y en movimiento, ficción, simulación y/o realidad. El ciberespacio se ha vuelto una red neuronal donde la producción de la escritura, el conocimiento y el aprendizaje se presenta en condiciones de simultaneidad y aparentemente “sin límite”.
Dichos límites están dados por las diferentes capacidades de hacer “uso” inteligente de la red, de navegar y conectarse con contenidos significativos, de no perderse en la basura electrónica o bien por la habilidad de poner dichos contenidos en contexto y no simplemente para copiarlos sin razonar, como ocurre con muchos niños y jóvenes que viven de la piratería ciberespacial.
Los cambios que han introducido el texto y la escritura electrónica son radicales. Se habla de un nuevo género relacionado con el correo electrónico. Los niños han creado un nuevo lenguaje compacto que no respeta ortografía alguna, ni palabras completas. Han eliminado las vocales y mezclan iconos en un tiempo compacto. Ciertos sectores parecen querer pasar de la oralidad a la tecnología, sin pasar por la palabra escrita.
Vivimos la pérdida de la linealidad, secuencialidad y del valor de cierto tipo de conocimiento. Frecuentemente los niños no encuentran el hilo conductor de la historia y no tienen claro qué fue primero, si la Revolución o la Independencia. Temen acercarse a un párrafo largo o a un texto sin ilustraciones.
Ahora existen los mundos virtuales de la palabra. La escritura puede ser incluso un acto colectivo descentrado y desterritorializado. El hipertexto nos conduce a una trama sin fin de lecturas fragmentarias, donde la conectividad es lo más trascendente.
La generación de nuevas comunidades virtuales es una realidad, a la que se suman los blogs y aún espacios donde el lector y el autor interactúan en tiempo real. Los formatos de lectura en las revistas cambian. Se abrevian. Los periódicos ponen en internet las noticias del día, mañana publicarán algo distinto.
La fragmentación social se ve incrementada justamente porque unos cuantos están instalados en la era tecnológica, virtual e hipertextual, mientras otros viven en el oscurantismo más grande, pero con una cultura ligera que es fruto de años de exposición a medios electrónicos que proponen, a través de la cultura del espectáculo, una lectura superficial del mundo.
Lectura de la diversidad
Por ello, más que angustiarnos por la competencia de otros medios aparentemente más poderosos, lo que debemos hacer es enriquecer la capacidad de elección, selección y generación de repertorios no sólo de lectura sino de relación con otras prácticas culturales donde la estética vaya más allá de las telenovelas. El asunto es cómo introducimos la diversidad en un mundo que intenta ser homogéneo.
¿Cómo podemos ampliar el repertorio de los géneros dramáticos a los cuales los ciudadanos se acercan para no quedarse en el más elemental de todos, el melodrama? ¿Cómo damos sentido a la existencia si no podemos romper con el aburrimiento de siempre lo mismo? Al fin de cuentas el libro no es más que una ventana más de asomo y asombro; pero nadie se asoma a una ventana si no siente curiosidad, si no hay en su interior una llama capaz de prender la energía propia y la que nos conecta con el mundo.
Declarar al libro en defunción no parece ni viable ni cierto. Nuestras magnas ferias editoriales lo evidencian: la Feria Internacional del Libro de Guadalajara; la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil, y la Feria del Libro de la Ciudad de México son acontecimientos editoriales importantes que movilizan a miles de lectores, unos ocasionales, otros permanentes.
Los libros como objetos culturales siguen su curso y se adaptan o padecen las nuevas condiciones de producción, circulación y lectura. Ahora los países se dividen entre productores de libros e importadores de libros.
La batalla por el libro en nuestro país pasa por la búsqueda de una política pública que permita el desarrollo y la integración de una industria que requiere de diferentes estímulos para desarrollarse y de todos los espacios posibles para acercarlo al hogar, a la escuela, a la vida cotidiana, a los ciudadanos de todas las edades.
escritoenvozalta@gmail.com

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