El libro de tapas verdes junto al estante del perejil


Un artículo de Julie Bosman en el New York Times, Vender literatura que va con su estilo de vida plantea dos cuestiones interesantes. La primera es cómo los editores norteamericanos, que están vendiendo este año menos que el anterior, intentan colocar sus libros en lugares que no son librerías. No sólo los consabidos libros de cocina en tienda de útiles de ídem: carnicerías, tiendas de lavado de coches o de ropa infantil son los destinatarios de muchos libros de temas afines. Y ya hay editores, como Chronicle Books, que venden la mayoría de sus títulos fuera de librerías.Pero, claro, las tiendas de moda o de cacharros tienen servidumbres que las librerías no tienen. Por ejempo, el Time Warnes Book Group "cambia rutinariamente el diseño o el color de las sobrecubiertas de los libros a petición de la tienda, de modo que el libro esté coordinado respecto al color de las mercancías". Y HarperColins planea dar a sus libros toques de "margarita y sangría", los verdes y rojos que se van a llevar la próxima temporada. Pero como señala Eleanor Randolph en "Escoger cuidadosamente un libro por su cubierta", ¿qué ocurre si el comprador compra sólo un libro por temporada? Aunque una cubierta de papel aluminio tendría la ventaja de reflejar el entorno, e integrarse armónicamente en él...


Escrito por José Antonio Millán
1 comentario

Entradas populares