martes, octubre 03, 2006

Por qué (sólo) regalar libros es un triste gesto de ignorancia


"En un país donde leer no es una costumbre, como Venezuela, regalar un millón de ejemplares mutilados y feos de Don Quijote de la Mancha no sólo es un derroche de recursos (al Estado venezolano esa gracia en particular le costó 1.670.000 dólares), sino un acto perverso: parecen decir "te regalo un libro y te hago creer que imparto cultura, aunque sé que ni tienes las herramientas para leer ese libro que te regalo, porque como mínimo deberías de estar en capacidad de entender el castellano del siglo xvii, ni el sistema educativo de Venezuela te dará las herramientas para que te acerques a ese libo que te regalo. Lo mejor que puedes hacer con él es venderlo.Que fue lo que hizo muchísima gente, según me cuentan.

Y es que regalar libros no acaba con el analfabetismo funcional ni ayuda a inculcar el vicio de la lectura en la población; sin bibliotecas, esto es, sin el lugar donde el individuo se relacione adecuadamente con este delicado instrumento tecnológico que es el libro, parece casi imposible que pueda cumplir su función a cabalidad.

El conocimiento de los libros no se obtiene untándose la portada en la cara o calentando el lomo debajo del sobaco. Lo único que vale es sentarse a leer. Todos los demás métodos son inútiles. Por ahora"

VIA: El Cuaderno de Taganga
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