Los libros y la vida


"De niña, tendida en la cama, miraba mis libros en el librero y los contaba para dormirme. Si otros contaban borregos para adormecerse, yo mis libros leídos. La costumbre inició cuando terminé el ciclo de novelas de Louise May Alcott (Mujercitas, Aquellas mujercitas, Hombrecitos, Qué fue de nuestros hombrecitos, Los muchachos de Jo, Bajo las lilas) y se clausuró cuando el librero se había crecido ya por cuatro paredes de mi dormitorio e incluía al final los libros de Wilhelm Reich (La función del orgasmo, Sicología de masas del fascismo,¡Escucha, pequeño hombrecito!).Mi librero era mi mundo: lo supe de niña y lo supe luego a los 18 años, ya con la autoridad que me daba haber leído la definición de Ortega y Gasset de la palabra mundo: en los libros de mi librero estaban una por una todas las palabras que nombraban una por una las cosas del trozo de realidad que yo como sujeto conocía, nombrando. Cuando le dije a mi padre que me iba de la casa a vivir con alguien, sin casarme oficialmente, sobre el hombro de mi padre podía distinguir el lomo de La función del orgasmo. Décadas antes, aún antes de mi nacimiento por supuesto, mi padre le había regalado a mi madre el mismo libro, y a raíz de ese libro liberador ella se fue a vivir con él, olvidándose de los protocolos sociales del matrimonio. El verdadero matrimonio según Reich es un nudo de libidos, con ritmos y tiempo de caducidad biológicos. Así que amparados bajo el signo de un libro de Reich mis padres me concibieron (imagino que con gran gozo) y luego él, que vivía ya solo para entonces, me dio la despedida de su casa (con gran gozo a la vez que tristeza). Pero mis libros los dejé en la casa de mi padre..."

Sabina Berman
Sabina Berman, mexicana, es dramaturga, poeta, narradora, y directora contemporánea. Nació el 21 de agosto, 1956 en México, Distrito Federal. Estudió psicología en la Universidad Nacional Autónoma de México
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