Carlos Monsiváis y su elogio a la lectura

Posted by Picasa

Convocado por Julio Ortega para hablar de "La vida del libro en México".

Aunque las conclusiones son iguales por lo menos para toda América Latina y ya me dirán Txetxu , Pablo, Brétemas, o sfer de Librosfera. si es así del otro lado del charco

¿Cómo afecta la globalización a los procesos de lectura? Se perfeccionan, o si se quiere se vuelven casi inapelables, procesos que ya se advertían desde hace décadas. El primero: el avasallamiento de las industrias culturales de Norteamérica, que en materia de lectura imponen - proponer sería un verbo de enorme modestia- dos grandes zonas del consumo: los best sellers (a tal punto identificados con los viajes, que si uno está en su casa, de cualquier modo se abrocha el cinturón de seguridad) y la literatura de autoayuda o de expresión personal.Internet obliga a un mayor ejercicio de la lectura, así sea fragmentaria y opuesta a las prácticas antiguas de concentración.El autor se considera cada vez más representante de los lectores, debido al proceso que a todos, en algún nivel, nos vuelve emblemas de lo global. Falta poco para escuchar en las reuniones las expresiones del tipo "qué global que vistes", "no tenía idea que fueras tan local".

Las editoriales por fuerza tienden a integrarse con grandes holdings, y el gran mérito de las editoriales pequeñas y medianas es y será convertir su resistencia en una alternativa institucional.Gracias a la lectura, cada persona se multiplica a lo largo del día. El impulso del personaje de un relato, de una atmósfera literaria, de un poema, renueva y vigoriza las opiniones morales y sociales. Vuelve por unas horas un poeta o un narrador al que complementa con su imaginación lo leído. Ayuda a situarse ante el horizonte científico, político o social. Vigoriza el sentido idiomático.¿Ha disminuido el hábito de la lectura? Tal vez sí.

Y uso el "tal vez" porque según mi experiencia, antes tampoco se leía mucho, y el analfabetismo funcional se expande por razones diversas que incluyen la falta de hábito social y familiar en la lectura, el desinterés de los gobiernos, el desinterés de la sociedad, la ausencia de educación básica de la recomendación de libros, la decisión involuntaria de considerar bibliotecas y librerías espacios hostiles y extraños.Muy poco se consigue si se quiere obligar a la lectura a las personas o a las comunidades. Sí hay tal cosa como la vocación de lectura, y los estímulos y las incitaciones al libro, pero no milagros en el estilo de: "Una mañana Gregorio Samsa despertó y comprobó que había leído de principio a fin la enciclopedia británica". Los grandes lectores, los lectores profesionales, por así decirlo, seguirán siendo minoría.

La cultura fílmica de hoy es otra ruta formativa, y lo visual actúa como vía mayoritaria. Sin embargo, nada reemplaza, ni puede reemplazar a la lectura en lo tocante a la comprensión de la historia de la sociedad y los seres humanos, a la estructuración lógica de conocimiento y al simple hecho de la comunicación intelegible.
1 comentario

Entradas populares