
Esta nueva generación de autores comienza a preocuparse y quejarse de los clásicos canales de distribución y del poco o ningún interés que las grandes editoriales muestran por sus autores
"tienen una idea muy antigua de qué hacer con un libro: editarlo, imprimirlo, enviarlo en un camión a la librería, mandarlo por correo a una base de datos de "periodistas culturales", pedirle al autor que hable con sus amigos que trabajan en los medios a ver qué consiguen. Después se sientan a ver qué pasa, y a las dos semanas ya están empezando el proceso con una nueva tanda de libros y se olvidan de los anteriores"
"Las editoriales grandes no cuidan a sus autores ni los ven como una inversión a futuro. Se perdió el autor de la casa", dijo Pablo Toledo, Premio Clarín de novela en 2001, por su obra "Se esconde tras los ojos".



2 comentarios:
Hola Roger
Tu blog es muy interesante, digno de ser visitado, leído y comentado y además muy bien ilustrado, con imágenes de calidad. Te felicito.
Gracias por visitarme y comentarme.
Ya me pasaré por aquí de vez en cuando a leerte.
Saludos.
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