El mayor grupo editorial francés denuncia a Google por Google Book Search


Lo explica Lessig en Free Culture: la mentalidad rapaz de los maximalistas del copyright ha hecho que éste cubra cada vez más actividades, con una filosofía de "si hay valor, entonces hay derecho". Como ahora encontrar frases en libros puede producir ingresos (desde luego, aporta valor para los lectores), las editoriales, que no han movido un dedo por generar ese servicio, quieren ahora aplastarlo argumentando "su derecho", y llorando en nombre de los mismos pobrecitos autores a los que engañan cuando pueden.
La respuesta es que el derecho del autor no es omnímodo, y no llega (o no debería llegar) al chantaje y la extorsión de quienes encuentran nuevas formas de dar acceso a la cultura y el conocimento. El pleito contra Google entra en la misma categoría que el canon a las bibliotecas: "alguien aquí se está beneficiando, y nosotros queremos nuestra parte".
Por mi parte, como lector, creo que tengo derecho a que Google (o Yahoo!, o quien sea) me ofrezca un servicio de búsqueda en los libros, sea en los que tengo en mi casa o en los que están en la tienda de la esquina, o en la biblioteca de mi universidad. Y que Google (o Yahoo!) tiene derecho a intentar darme ese servicio, y ganar dinero por el sistema que crea mejor, mientras no difunda copias completas de esos libros a cambio de un pago.
Lo peor del planteamiento de las editoriales es que Google Book Search les favorece. Como dice Cory Doctorow (que estas cosas las cuenta mejor que nadie), las editoriales deberían mandarle ramos de flores a Google.

VIA:Barrapunto
Publicar un comentario

Entradas populares