lunes, mayo 15, 2006

Tractatus de la lectura en el baño



Posiblemente el cuarto de baño y el asiento del Metro sean los lugares donde más se difunde la cultura, muy por encima de colegios, bibliotecas o incluso librerías. Tanto el momento como el lugar son los más apropiados para ello, al desarrollarse en ellos actividades básicamente pasivas y en las que el individuo poco o nada puede aportar, salvo dejando trabajar en un caso a la Naturaleza y en el otro a la empresa municipal de transportes correspondiente. Dado que en España sólo existe Metro en contadísimas localidades, habrá que asumir que en el conjunto del país es el excusado el sitio preferente para el enriquecimiento intelectual de la persona.
Hay quien dice que eso de leer en el baño está mal visto, que queda poco elegante dejar periódicos o revistas en el aseo y otras barbaridades por el estilo. Sobre quien tales cosas afirma podríamos decir sin miedo a equivocarnos que, o bien no ha leído en su vida (más allá de “Mi Primera Cartilla” y porque era obligatorio), o bien ha alcanzado ese punto de esnobismo por el cuál es incapaz de reconocer que por sus intestinos sale lo mismo que por los de los demás; en cualquier caso, un sinsustancia. Pues no hay ocupación más serena ni más productiva que el hecho de sustituir el elemento material que devolvemos a mamá Natura por otro de tipo intelectual, etéreo si se prefiere, que nos enriquece mucho más aunque luego pueda ser causante… de otro tipo de diarreas. La lectura en el baño, junto con sacarse las pelusillas del ombligo y gritar “¡Gol!” a pleno pulmón aunque no nos guste el fútbol, es una de esas tareas que producen una satisfacción tan honda que es imposible de describir en estas breves líneas.......
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5 comentarios:

ROBERTO ECHETO dijo...

Roger, yo leo en el baño a mucha honra. Ahorita estoy fajado con Los mares del sur, de Manuel Vásquez Montalbán, y debo decir que que ese libro de capítulos cortos es perfecto para esos menesteres fisiológicos.

Yo creo que leer en el baño tiene mucho de sentir que convertimos en útil y en (más) placentero unos instantes que nos roba a juro nuestra propia fisiología.

Hard.

ROBERTO ECHETO dijo...

Roger, yo leo en el baño a mucha honra. Ahorita estoy fajado con Los mares del sur, de Manuel Vásquez Montalbán, y debo decir que que ese libro de capítulos cortos es perfecto para esos menesteres fisiológicos.

Yo creo que leer en el baño tiene mucho de sentir que convertimos en útiles y en (más) placenteros unos instantes que nos roba a juro nuestra propia fisiología.

Hard.

Javier Ortega dijo...

Roger, soy otro gran lector en el baño. Eso sí, evito obras muy "pesadas" o "profundas", La cosa es con tranquilidad: humor, cine, cuentos, revistas, etc. Sobre los lugares donde más leemos los latinoamericanos, quiero aumentar otro: Las interminables filas o colas que dia a dia hacemos para hacer algún reclamo. Y si es ante una entidad pública, "El quijote" o "La montaña mágica" alcanzaría en dos o tres turnos.

Me encantó tu blooger.

Anónimo dijo...

best regards, nice info here

Profeballa dijo...

Yo tambièn leo, pero revistas y prensa.
Excelente.
Espero que me puedas ayudar con la lista de los libros sobre historia de Venezuela publicados este año. Estoy poco a poco haciendo la lista, la publico pronto.
Un abrazo y feliz navidad!

Pronto te pongo en mis links