¿Qué fue de los best sellers de antaño?


Superventas
MARCELO SOMARRIVA

"Un best seller, aunque la Real Academia advierta que debe decirse "superventas", es un libro extremadamente popular, que se vende mucho. Sin embargo el término suele usarse de manera peyorativa, no sólo aludiendo a un criterio cuantitativo sino que haciendo un juicio cualitativo o estético de la obra. Entonces un best seller pasa a ser el libro que todo el mundo lee pero que usted no debe o debería leer si se tiene un mínimo de respeto. Sin embargo, la popularidad de los libros ha sido siempre un asunto misterioso y el exceso de ésta no debiera necesariamente ser un indicio de mala calidad. A lo largo del tiempo y las épocas ha habido "superventas" de la más diversa especie. Así por ejemplo, en la Edad Media, "El libro de las maravillas", del viajero mentiroso John Mandeville, llegó a servir como un medio de intercambio para los comerciantes de algunas ferias, y a finales del siglo XVIII, los libros "La narración del viaje alrededor del mundo", de Lord Anson, y "Las penas del joven Werther", de Goethe, fueron verdaderos fenómenos de venta en toda Europa. Hoy nadie se atrevería a descartar estos títulos como lecturas desechables. Los autores por lo general escriben para ser leídos y sus editores siempre han querido vender el máximo de libros posible. El asunto pareciera ser un problema de mantener las proporciones y equilibrios para que el libro no termine convertido en un producto industrial como las salchichas y el autor y su trabajo no desaparezcan detrás de una maquinaria de producción y promoción masiva para arrasar con todo el mercado. La lista de los libros que han hecho época es larga y en muchas ocasiones efímera. Hoy nadie lee a muchas de las estrellas de antaño. Pero, así como hay libros que sólo duran un verano, como los llamados "instant books", existen otros de combustión más lenta, "slow sellers" los llaman -bastante mejores que los fatídicos "none sellers"- y los "long sellers" que logran mantener su lugar a pesar del paso del tiempo, las modas y la arremetida cada vez más estridente de "las novedades del año". Finalmente es el lector quien tiene la última palabra y puede hacer lo que quiera con el libro. Como escribió Enzensberger, puede hojearlo, saltarse páginas, leerlo del revés, reelaborarlo, mejorarlo, sacar conclusiones que el libro jamás propuso, alegrarse y enojarse con él.Por último si quiere puede dejarlo tirado en cualquier rincón. Así, más allá de cualquier sutileza y tecnicismo, una buena definición del best seller puede ser la del libro que muchas veces se encuentra en las casas de veraneo en la playa, con olor a azumagado y mucha arena entre sus páginas".

Superventas en:EL MERCURIO
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